Opinión
OPINIÓN

‘En lugar de buscar pleito ponte a trabajar...’

Ahora fue el ataque desmesurado -con la fuerza pública y a también a punta de boletines, videos y mensajes por redes sociales- de Javier Corral y la estructura de Comunicación Social contra TV Azteca

LA COLUMNA
de El Diario

martes, 17 noviembre 2020 | 06:00

-‘En lugar de buscar pleito ponte a trabajar...’

-Cargada por Bazán y aparición de Martha Lara

-Mochan aviadurías en Comunicación Social

-En Coparmex no ven que haya justicia

Ahora fue el ataque desmesurado -con la fuerza pública y a también a punta de boletines, videos y mensajes por redes sociales- de Javier Corral y la estructura de Comunicación Social contra TV Azteca.

El mandatario esperaba la sumisión de todos los sectores a las radicales e ilegales medidas del semáforo rojo, pese a que excluyó a muchos de la toma decisiones que, a la postre, terminaron siendo peores para evitar la expansión de los contagios; las aglomeraciones antes de cada cierre del día o de fin de semana demuestran que poco o nada sirvió la paralización a ultranza de actividades productivas.

El hecho de que Banco Azteca y Elektra, del empresario Ricardo Salinas Pliego, también dueño de TV Azteca, se resistieran a cerrar, además de que la televisora exhibiera la realidad de las reacciones que ocasionaron las dictatoriales medidas corralistas, llevaron al gobernador a clausurar negocios del grupo.

Pero no paró en eso de las clausuras, discutibles al amparo de las libertades constitucionales y la ridiculez de las medidas sanitarias, sino que Corral elevó el pleito a algo personal con Salinas Pliego, quien luego de horas de resistir los embates terminó por contestar para poner en su lugar al de Chihuahua.

“Buen día Gobernadorcillo Corral, no había visto tus tweets, ayer estuve todo el día rescatando perros, gatos, apoyando gente y disfrutando de mi fin de semana. En lugar de buscar pleito, ponte a trabajar y devuélveles a los habitantes de Chihuahua sus garantías y libertad”, fue la respuesta del empresario.

El mismo mandatario se buscó tremendo descontón en redes, donde también se notó el servilismo de los empleados de Comunicación Social estatal: Alfonso “El Hermano” Villalobos, Javier Arroyo... Todo por permanecer en la nómina.

El señalamiento directo de Salinas Pliego a la investidura del gobernador (gobernadorcillo) fue la que motivó la ira corralista, que no conforme con las medidas de restricciones a negocios, desde los más grandes hasta los que apenas dejan para subsistir, ordenó la difusión de videos y mensajes oficiales con ataques directos a la televisora, a su dueño y a sus demás negocios.

Puede ser cuestionable la actitud de Salinas Pliego, que ha mostrado una postura férrea contra muchas medidas sanitarias federales y estatales desde el comienzo de la emergencia sanitaria. Pero resulta peor que, de nuevo, todo el poder público se use contra medios de comunicación y empresas que generan empleo.

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Desde el fin de semana inició la “cargada” de los priistas en distintos municipios gobernados por ese partido en favor de su dirigente estatal, Omar Bazán Flores.

Desde Guadalupe y Calvo hasta Guachochi, Balleza, y una docena más, los tricolores empezaron a dar sus firmas de apoyo a Bazán como su líder partidario, tácitamente hacia la nominación por la gubernatura.

Faltan algunas semanas para que llegue la definición sobre alianzas del Revolucionario Institucional con otros partidos, y si en Chihuahua debe ser postulada mujer, pero en calidad de mientras el también diputado local ya tiene amacizado el control del partido, tal y como lo hicieron invariablemente todos sus antecesores, y en particular, todos sus correligionarios exgobernadores.

El fin de semana Omar hizo público un encuentro con su homólogo de Morena, Martín Chaparro, pero en una alianza muy mediática solo para seguir enfrentando al locuaz régimen de Javier Corral, no para ir juntos a las elecciones del 2021.

Pinta más el PRI para hacer acuerdo con el PRD u otros partidos. Si debe ser mujer la candidata, puede surgir del tricolor con Rosy Gaytán, Adriana Fuentes, Georgina Zapata, Lilia Merodio o Graciela Ortiz. De último minuto surgió el nombre de doña Martha Lara de Sarkis, la férrea exsecretaria de Gobierno con Fernando Baeza.

Parece que Graciela cometió un error el fin de semana al aceptar un encuentro en Palacio de Gobierno con Javier Corral en momentos que su dirigente nacional, Alejandro Moreno, opera públicamente temas como el conflicto por el agua directo con la Secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, en contra del gobernador de Chihuahua. Además, dicen en el PRI nacional, “la licenciada Ortiz ni quiere, ni puede, ni debe”.

Y si debe ser hombre el candidato, viene la cargada de los llamados priistas institucionales por Bazán Flores. Su único opositor interno fuerte sigue siendo el juarense Héctor “Teto” Murguía pero este no ha decidido echar toda la carne al asador para conseguir la postulación y como él mismo sabe debe hacerlo. Anda con pies de plomo, y no es por el Covid.

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El coordinador de Comunicación Social del gobierno estatal, Manuel del Castillo, ha sido reportado por Javier Corral como infectado por coronavirus. No se sabe que haya sido de alta.

Sabemos ahora, sin embargo, que no pudo estar presente el célebre “Igor” (esperemos su pronta recuperación) en la discusión, análisis y conclusión del presupuesto de su área para el 2021, que se llevó a cabo el viernes de la semana pasada en paralelo a otras dependencias.

En esa ausencia, los sabuesos de la Secretaría de Hacienda le echaron ojo a varias “contrataciones” que llevó a cabo “Igor” sin tomar en cuenta a las áreas de evaluación presupuestal.

Ahí aparecieron Iveth Mancinas, Mayré Gómez, Heidi Reinoso y media docena más que, por si fuera, en la conveniencia de la pandemia no se han parado en su centro de trabajo desde hace semanas, igual que uno de los directores formalmente en la nómina de la dependencia, Javier Arroyo. Alguno de ellos laboran también en empresas privadas.

“Se excedieron en personal inactivo pero con costo al gobierno”, dijo en alguna de las reuniones gente de la Secretaría de Hacienda al momento de poner tachita a varios en el presupuesto del año próximo.

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Sobre la detención de “El 309” como presunto asesino del dirigente empresarial parralense Uriel Loya, hecho publicitado como un gran logro por el gobernador Javier Corral, en la Coparmex nadie lo ha tomado como si ya se hubiera hecho justicia.

Falta conocer el móvil, detener a otro u otros involucrados y sobre todo aplicar el castigo correspondiente, por lo que no se puede tomar como un triunfo de la ley sobre la inseguridad.

Las dirigencias formales de la Confederación Patronal de la República Mexicana no pretenden externarlo públicamente, debido a la crisis política y sanitaria actual que obliga a la iniciativa privada a tomar partido, pero la cúpula no está conforme con una sola detención que, para colmo, se presume como un verdadero acto de justicia.

En efecto se ve una luz de esperanza en la resolución del caso, pero no podrá hablarse de justicia mientras no se aclare el móvil y se capture a todos los participantes en el crimen, materiales e intelectuales. Ni siquiera puede decirse que el caso ha sido resuelto; le falta mucho para eso.

Por este motivo fue que los empresarios agrupados en la Coparmex regatearon publicar desplegados de apoyo a las acciones del gobernador y la Fiscalía General del Estado, desplegados que les sugirieron desde la Secretaría General de Gobierno y algunas oficinas de la Secretaría de Innovación y Desarrollo Económico.

Aunque hubo reacciones favorables, por esa esperanza que da una detención, la iniciativa privada no quiso hacerle el caldo gordo a la autoridad en este período de crisis, en la que las medidas adoptadas por el Gobierno estatal han sido casi tan nocivas como la impunidad y la inseguridad que privan en el estado.

Así que, aunque haya presiones para politizar el caso de Uriel Loya y los escuálidos resultados dados tras más de dos años de supuestas investigaciones, al menos el empresariado agremiado en Coparmex no cederá porque en el sector privado, contrario al sector público-político, se distinguen con mayor claridad los límites éticos.