Opinión
OPINIÓN

En Los Cabos, o Texas, pero no en Chihuahua

Aunque sigue siendo gobernador de Chihuahua, Javier Corral ha optado por mantener en secreto el grueso de sus actividades

LA COLUMNA
de El Diario

martes, 06 octubre 2020 | 06:00

-En Los Cabos, o Texas, pero no en Chihuahua

-Ni para estirar las piernas oficina de Maribel

-Desaparecidos junto con los fideicomisos

-Corren a panistas por apoyar a Maru

Ayer mientras uno de los aviones particulares de uso frecuente volaba de Chihuahua  a Los Cabos, otro también pero del Gobierno del Estado y de uso prácticamente cotidiano tomaba trayecto hacia San Antonio, Texas.

Tenemos en versión digital de La Columna las capturas de pantalla de empresas-radares dedicadas a la ubicación de la navegación aérea en tiempo real.

El Pilatus matrícula N-528PM, propiedad del tutor en golf y excoordinador de gabinete, Ismael “El Chacho” Rodríguez;  y el Cessna Citation CJ3, XC-GDC, del gobierno chihuahuense.

Aunque sigue siendo gobernador de Chihuahua -mantiene sueldo, viáticos, gastos de aviones...y toma decisiones administrativas que impactan por miles de millones de pesos a todos los habitantes del estado-, Javier Corral, ha optado por mantener en secreto el grueso de sus actividades.

Ayer un funcionario informó que Corral estaría en Juárez como cada lunes y dirigiría una reunión con los miembros de su gabinete. Mentira. Otro funcionario en la ciudad de Chihuahua dio a conocer que estaba en la Ciudad de México. También mentira.

O Los Cabos o San Antonio. En secreto cualquiera de las dos.

Conforme se dirige Corral al término de su administración –en julio próximo es la elección de gobernador y en septiembre la protesta del sucesor (a)- es cada vez menor su actividad gubernamental (de por sí poca a lo largo de los cuatro años) y mayores sus ocupaciones de carácter personal. De ahí la secrecía.

Nomás eso faltaba, que a los cuatro años de muy escaso trabajo de gobierno le sumara el quinto como sabático con cargo al presupuesto público.

***

Dio un giro hasta dramático el estatus de la exjefa de Gobernación en Juárez, Maribel Hernández.

Políticamente se dijo que su lugar sería ocupado por Gerardo “Nacho” Castro y que ella sería llevada a la ciudad de Chihuahua a un cargo de mayor relevancia en la Secretaría General de Gobierno. Es decir, que sería convertida en jefa de Castro y de muchos más.

Nada de eso, el equipo de la vicegobernadora en Juárez, Lety Corral, pudo comprobar que la también exdiputada en realidad fue degradada casi por completo. Llegó información a La Columna –insólitamente- con origen en ese poderoso war room.

Todo lo que consiguió Maribel, y después de innumerables presiones, fue un diminuto rincón cerca de los cuartos de máquinas en las oficinas gubernamentales ubicadas en Pueblito Mexicano. No hay espacio ni para estirar las piernas. Es como una celda política. Fotos en versión digital.

Maribel sucumbió a chismes y grillas que no la sacaban desde los lugares nocturnos más nice hasta de esos que dan toques (les llaman de la CFE)  o también conocidos como de rompe y rasga, pero quizá todo se trató de envidias por la relación de primera mano que tenía con Corral.

El gobernador pudo haber hecho oídos sordos a los expertos rompe famas. Peores historias ha recibido que incluyen corrupción entre funcionarios amigos suyos y ahí siguen en la nómina gorda y usufructuando el poder.

Así le pagó, pues, a su amiga, aliada y operadora en primera línea como diputada en el Congreso del Estado del 2016 al 2018. Desdichada ingratitud.

***

Durante dos semanas no pudieron los diputados federales de Morena ponerse de acuerdo para, en conjunto, presentar una defensa sólida del proyecto presupuestal de 2021.

Intentaron meterse también al problema del agua y lo hicieron a medias, pero salir a defender los puntos clave del gasto que plantea la administración de López Obrador les fue imposible.

El coordinador de los morenistas, Francisco Villarreal Pasaret, no pudo reunir a los cinco compañeros de su bancada y menos a los dos del Partido del Trabajo que llegaron junto a ellos. Tenían desde el 14 de septiembre con el plan y desaparecieron igual que los casi extintos más de 100 fideicomisos que han generado polémica los últimos días.

Supuestamente desde la Secretaría de Hacienda y Crédito Público les dieron líneas para asumir una postura favorable al proyecto, a fin de que otra vez no hicieran el papelón de quedarse callados ante los ataques que todos los días recibe la 4T. Pero otra vez, para variar, agacharon la cabeza e hicieron mutis.

Desde luego que tiene defensa el proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación 2021, porque decenas de fideicomisos y fondos se manejan en total opacidad. Están llenos de aviadores, no se comprueba el dinero, los recursos se desvían a otros rubros, en fin.

Entre los puntos a defender estaban sueldos estratosféricos de quienes dirigen los fondos; becas a deportistas de alto rendimiento de 10 o 20 mil pesos, cuando ellos ganan millones de euros o dólares y no necesitan apoyo gubernamental; incentivos a industrias altamente lucrativas y muchas sospechas en lo referente a lo que se destina a seguridad y desastres naturales.

Material para una defensa digna había, pero los legisladores dieron muestra de que no están al nivel. Lejos de aparecer y dar la cara, se refugiaron en sus curules u oficinas. En la sesión de hoy en San Lázaro se espera que al menos sirvan de bulto y no le pase a Morena lo que le ocurrió el jueves pasado, cuando los opositores hicieron el vacío y lograron reventar el quórum.

***

De los más de 150 panistas que firmaron un desplegado a favor de la alcaldesa capitalina, María Eugenia Campos, cerca de 20 son (o eran más bien) funcionarios de la administración estatal de Javier Corral.

Por ello, desde que apareció el documento que representaba a unos cinco mil panistas comenzó una “limpia” en el gobierno corralista. Las bajas se han acumulado desde el pasado 22 de septiembre y hasta la fecha en la Secretaría de Salud, Desarrollo Social, Desarrollo Municipal, Secretaría de Gobierno, Juntas de Agua y otras.

A todo el que se atrevió a firmar un desplegado partidista se le condenó a la baja de la administración estatal, lo que se ha ido cumpliendo en los últimos días. De los casos más conocidos está el del doctor Víctor Talamantes en Juárez, pero hay ejemplos en toda la entidad.

Debido a esa “limpia”, el jefe del gabinete en la capital, Mario Vázquez Robles, comenzó a hacer malabares para darle entrada a funcionarios estatales corridos. Es la estrategia emprendida en ese grupo del PAN que sostiene como proyecto a la presidenta municipal de Chihuahua.

No es el mejor momento para nuevas contrataciones, pero ni Vázquez Robles ni la alcaldesa se pueden dar el lujo de dejar fuera a los talentos que ha echado de su estructura la administración panista. Es lo mínimo que pueden hacer para pagar el favor, por más convicción con la que hayan actuado quienes no se esperaban ser corridos únicamente por manifestar su preferencia política.

La decisión corralista podría convertirse en el último clavo del ataúd. La gestión siempre tuvo señalamientos de haber marginado a panistas de los puestos clave y ahora sólo lo confirma al actuar nuevamente con el hígado.