Opinión

Elecciones, candidaturas y necesidades

El proceso electoral en marcha, como ha sido comentado, tiene la característica de ser el que mayor número de cargos tiene en disputa

Sergio Sarmiento
Periodista

martes, 12 enero 2021 | 06:00

El proceso electoral en marcha, como ha sido comentado, tiene la característica de ser el que mayor número de cargos tiene en disputa. Entre ellos, 15 gubernaturas, 30 Congresos locales, 1,926 ayuntamientos y juntas municipales, así como el Congreso de la Unión. De estos cargos, en la entidad se elegirán el Ejecutivo estatal, 67 ayuntamientos, 9 diputaciones federales y 33 estatales. Juárez, el municipio más poblado en la entidad y con una importancia similar en el ámbito económico, parece ser que vivirá un proceso competido y con una diversidad de actores políticos que, más que expresar ideologías diferentes, parecen tener el propósito de dividir la votación ciudadana, minar las posibilidades de los partidos políticos tradicionales y resguardar intereses cobijados por otras siglas.

Esto es comprensible si se toma en cuenta el descrédito que arrastran el PAN –dado el desempeño del Ejecutivo estatal y la escasa visibilidad que tienen sus representantes en el Cabildo local y en el Congreso del Estado–, como el PRI, que no ha logrado repuntar en estos cinco años que ha estado fuera del Gobierno estatal, en los dos que han pasado desde que perdió la Presidencia de la República y los casi cinco que han transcurrido desde que perdió la elección de 2016 a causa de las fracturas internas y la emergencia de las candidaturas ciudadanas. 

De aquellos años, al 6 de junio de 2021, muchos cambios, ajustes y reacomodos se han producido en las fuerzas políticas del estado y en el alineamiento de actores destacados dentro de sus fuerzas. Priistas que se alinearon con el alcalde independiente, otros que se vincularon a Morena, como algún panista destacado lo hizo también, son sólo algunos indicios de las negociaciones que se materializan en la realpolitik, esa política que se desarrolla tras bambalinas y de la que la ciudadanía participa sólo al momento de decidir su voto. 

Los acuerdos sobre las candidaturas para cada distrito y municipio son tomados pensando en el mayor beneficio posible que los grupos de interés puedan lograr. Sin duda, el capital político con el que los y las aspirantes cuentan es un criterio relevante, mas no definitivo. Detrás, se encuentran los intereses de los grupos internos y externos, están los que aportan recursos económicos en efectivo o en especie, aquellos con los que se tienen compromisos previos o se establecen los que se habrán de cumplir en el futuro cercano. 

En este tablero, se ubican también las llamadas fuerzas vivas de los partidos políticos, quienes se han desilusionado de sus líderes y representantes, las y los ciudadanos sin filiación partidaria, así como los que carecen de interés en los procesos electorales.

En este escenario, las necesidades que deben tomar en cuenta partidos, candidatas y candidatos no se circunscriben a las tradicionales demandas por servicios públicos, pavimentación, parques o alumbrado público. Además, el PAN, por ejemplo, ahora no puede apelar en el ámbito estatal, a la crítica dura y directa sobre el desempeño del gobernador, salvo que la disputa por la candidatura detone una crisis política mayor a su interior. En el municipio de Juárez, la situación no se le presenta tampoco sencilla.

En el PRI, hasta hoy, no se prevé un reposicionamiento en Juárez, ni en el ámbito estatal. Habrá que esperar a que se definan las candidaturas y las posibles alianzas para valorar la relevancia que su participación pudiera tener. 

Un partido que pudiera tener un papel destacado es Movimiento Ciudadano. Sus candidaturas están definidas: el antes independiente y actual alcalde de Parral con licencia, Alfredo Lozoya, lo representará en la boleta por la gubernatura, mientras que quien fuera oficial mayor en la segunda administración municipal del priista Héctor Murguía y Administrador de la Ciudad con el actual e independiente alcalde juarense, Rodolfo Martínez Ortega, contenderá por el municipio de Juárez.

Por Morena, el virtual candidato a la gubernatura deberá superar los resabios que el conflicto por el agua generó con algunos agricultores del estado. Tendrá que ser capaz de construir un discurso convincente, que haga frente a las críticas y cuestionamientos, sustentados y no, que los partidos opositores desplegarán en su contra y del Gobierno federal.

El PES, como el PRD, el PT y el PVEM, tendrán que decidir si presentan candidaturas propias o como se puede esperar, busquen la alianza que les permita mantener sus registros y lograr al menos una mínima representación en los gobiernos y congresos. 

Se mencionaron acuerdos y necesidades. Una variable importante en este sentido es el interés manifiesto y expreso de los partidos opositores al Gobierno federal: la disputa por las diputaciones federales. Esta motivación alineará a los participantes, ni remotamente sus ideologías.