Opinión

Elección: reflexiones

Una vez concluido el período electoral en Chihuahua, nos corresponde a los ciudadanos ayudar a las autoridades electas a visualizar algunos de los temas que requieren mayor énfasis

Francisco Llera
Académico

lunes, 07 junio 2021 | 06:00

Una vez concluido el período electoral en Chihuahua, nos corresponde a los ciudadanos ayudar a las autoridades electas a visualizar algunos de los temas que requieren mayor énfasis. Es verdad que los candidatos de cada partido nos ofrecieron opciones para la resolución de múltiples problemas. En lo personal considero que dos temas merecen un trato diferenciado: la agenda binacional para Chihuahua y el proceso de envejecimiento poblacional en el estado. Ambos temas indudablemente impactarán el desarrollo de la entidad en los próximos años.

Las propuestas y exposiciones de los candidatos sobre nuestra condición binacional brindaron especial atención a los temas del agua y la industria maquiladora; sin duda, dos tópicos importantes. Sin embargo, en un espectro más amplio, el estado puede aprovechar otras ventajas de su colindancia con los Estados Unidos. La región que comparten ambos países ofrece a Chihuahua un mercado potencial de 100.8 millones de habitantes asentados en las entidades federativas de ambos lados de la frontera, con cerca de 20 millones habitando a no más de 45 millas de distancia de ella. El estado demanda de manera urgente un plan de desarrollo binacional que explote principalmente el comercio y el turismo. Este último tendría que ser prioridad, porque de acuerdo con STATISTA (2021), el 72% de los turistas que recibió México en 2019, fueron estadounidenses. Chihuahua debe tomar más ventaja de su potencial turístico. La agenda binacional de una entidad fronteriza debe aprovechar las diferentes fortalezas que se derivan de la vecindad entre dos países. 

Para acompañar ese plan de desarrollo binacional, sería conveniente trabajar en conjunto con la Secretaría de Relaciones Exteriores, el Departamento de Estado y los gobiernos estatales de Texas y Nuevo México, con el impulso de una Comisión de Coordinación Binacional que permita definir metas conjuntas, evaluar logros y sistematizar esfuerzos para atracción de inversiones, desarrollo de infraestructura, gestión del turismo, salud pública y vinculación educativa, entre otras acciones. La Comisión Arizona-Sonora y los modelos similares impulsados en Europa podrían servir como referente.

En relación con el segundo tema, el estado debe visualizar su proceso de envejecimiento poblacional no sólo desde una óptica de apoyo social, sino también de desarrollo económico. Para comprender mejor el escenario estatal, datos del INEGI en 2020, muestran que Chihuahua cuenta con una población total de 3’741,869. De ella, el 7.4% (276,898) tiene 65 años o más. Lo relevante es que el promedio de edad en Chihuahua es ya de 29 años y que, de acuerdo con proyecciones de Conapo, para el año 2030 se duplicará la población actual de personas mayores de 65 años. Este proceso demográfico no debe subestimarse y sí requiere ser atendido por la política pública actual de manera amplia.

En efecto considero útil el diseño de mejores y mayores programas asistenciales para este tipo de población, pero también impulsar el enorme potencial que este grupo etario ofrece para el desarrollo del estado. Sociedades como la japonesa y la estadounidense han empezado a reconocer la valía de diseñar política pública y legislación para la creación de programas de apertura de negocios por parte de personas mayores de 65 años, o su recontratación después de la jubilación. Esto es importante porque en muchos casos las pensiones son bajas, o no se tienen. Existe evidencia de que el trabajo como una razón para vivir y mantener a las personas adultas mayores activas, fortalece la vitalidad de una sociedad.

El proceso electoral quedó atrás. Las campañas fueron un ejercicio para contrastar las visiones de desarrollo y elegir aquélla que la ciudadanía valoró más adecuada. Quizá convendría considerar también la idoneidad de lo aquí discutido. Es tiempo de trabajar unidos para el renacimiento del estado.