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Opinión

OPINIÓN

El retiro a la mala de logo indígena

Exigió la mayoría de los asociados una reunión para saber quién y por qué incurrió en semejante arrebato estilo medieval.

LA COLUMNA
de El Diario

miércoles, 26 octubre 2022 | 17:47

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-El retiro a la mala de logo indígena

-Descontón al estado es preelectoral

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-Visita de Sheinbaum so pretexto de convenio

-Rara “destrucción” de cerveza y alcohol

       

No quedó duda la noche del martes sobre el espíritu inclusivo, plural, moderno, en el grueso de los asociados del exclusivo Club Campestre, votaron casi 150 contra cerca de 60 por mantener en sus logos institucionales la figura de una niña tarahumara.

Insólito, pero ese tema fue contemplado como único punto en la orden del día para una sesión de Asamblea General. La inmensa mayoría de sus participantes ignoraban que dos o tres iniciativas individuales retardatarias habían cambiado su logo meses antes. En versión digital de La Columna presentamos hoy las dos ilustraciones.

Exigió la mayoría de los asociados una reunión para saber quién y por qué incurrió en semejante arrebato estilo medieval. Hallaron que la idea surgió y fue operada por Marko Otero, Arturo Gómez Ito, José Luis Olague, Hugo Venzor, y otros integrantes del anterior Consejo Directivo.

El mismo Otero salió la noche del martes en defensa del nuevo logo cuidándose ciertamente de no meterse en muchos bretes con las explicaciones sobre la etnia tarahumara y el cambio a un sin chiste marquito que simula de distintas formas la letra C, arriba una leyenda nice que dice “Country Club” y abajo Club Campestre.

Informó que el logo anterior fue registrado ya por particulares y goza de derechos de autor, etc. No lo dijo él, pero también se supo ahí mismo que esos modestos nuevos trazos costaron al club cerca del millón de pesos.

Seguirá ardiendo Troya por esa decisión tremenda. En su debut como escritor, el chihuahuense Carlo Alarcón narra con pulcritud en su primera obra “Nos Sumus Custodes” (Guardianes del libro) la descrita por un sujeto “imperdonable” mentalidad “liberal” de un amigo suyo refiriéndose a temas religiosos.

Parece que en el caso del Campestre hubo quienes no soportaron más la imagen por décadas de la niña indígena en sus logos y decidieron retirarla por sus pistolas aun cuando leyes inclusivas contemplan participación de los “pueblos originarios” en las distintas ramas del quehacer gubernamental. En el Cabildo es regidora Mayra Castillo, de la etnia Tarahumara.

Hemos visto portar con orgullo a la gobernadora, Maru Campos, ropa elaborada por tarahumaras; también al alcalde de Juárez, Cruz Pérez Cuéllar; muy seguido viste esa indumentaria el edil de Chihuahua, Marco Bonilla... El presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador ha hecho lo propio.

Los “pies ligeros” andan ahora por todo el mundo ganando ultramaratones y generando una extraordinaria imagen no solo para su etnia, sino para todos los chihuahuenses.

La inmensa mayoría de asociados al Club Campestre decidió rescatar en votación el martes por la noche sus logos originales de la discriminación y de la intolerancia, falta nomás ver que lo consigan en los hechos, incluida la respectiva disculpa pública de los responsables de la segregación.

Juárez todo cargaría con una mancha de ese tamaño si no lo logran.

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El descontón es literal y metafórico. La Federación ha reducido en 430 millones de pesos las participaciones al estado de Chihuahua y con ello provocado fuertes reacciones que llevarán de nuevo a la controversia político-partidaria.

Es descontón metafórico porque si bien el estado preveía que bajarían los ingresos del Impuesto Sobre Productos y Servicios (IEPES), no fue siquiera imaginado que sería por tal cantidad; cuando mucho la rebaja calculada rozaba 80 millones.

Es descontón literal porque la Federación solo aplicó sus propias “fórmulas fiscales” y sin mayor explicación dejó de enviar el dinero que le correspondía a la entidad. Caras de auténtica sorpresa en Palacio de Gobierno.

Mientras los ingenieros hacendarios del Gobierno estatal preparan con urgencia los planes c para tapar ese socavón, sus correligionarios y sus aliados políticos han saltado como resortes.

Cuestionan ellos la “nueva mentada de madre” aplicada por la Cuarta Transformación a Chihuahua, mientras los partidarios de Morena simplemente se encogen de hombros y aseguran que solo se trató de los nuevos números arrojados por la contención en los precios de los combustibles.

Serán Chana o Juana. La realidad es que a las arcas del estado les fueron quitados esos casi 450 millones de pesos y eso provocará múltiples reacciones que nos irán llevando hasta el 2023... y hasta las campañas electorales del 2024. La guerra a costa de los ciudadanos.

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La carrera por la candidatura presidencial de Morena tiene un punto importante en Ciudad Juárez, no por nada el afán de los precandidatos en pisar la frontera y generar amarres sólidos con los principales liderazgos de la 4T y de diferentes sectores sociales.

En ese marco, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, viene a la ciudad este domingo próximo. El motivo oficial es la firma de un convenio con la administración del alcalde juarense, Cruz Pérez Cuéllar, pero para nadie es un secreto que la visita tiene trasfondo.

El acuerdo oficial entre la capital del país y la ciudad más grande y productiva de Chihuahua sigue afinándose y los detalles habrán de darse a conocer en las próximas horas, pero tiene que ver con aspectos políticos y administrativos que comparten ambas.

Además, Sheinbaum Pardo tiene otro encuentro con ciudadanos, evento organizado por las huestes morenistas no precisamente alineadas con la dirigencia estatal, aunque tampoco del todo confrontadas.

Ahí se nota la mano de los coordinadores estatales del equipo de Sheinbaum en la entidad, como el presidente del Consejo Estatal de Morena, Hugo González; así como Osmand González, Fernando Tiscareño, Rubén Castañeda, Miguel Colunga, Antonio Domínguez, Esther Mejía y Zianya Sandoval, entre otros.

Con la funcionaria vendrán además sus jefes de campaña, que obviamente por los tiempos todavía no se presentan como tales, es decir, Alfonso Ramírez Cuéllar, famoso fundador de El Barzón; y la diputada federal Laura Imelda Pérez.

El encuentro toma mayor relevancia en el contexto del pleito de la gobernadora de Campeche, Layda Sansores, con el coordinador de los senadores morenistas, Ricardo Monreal, en cuyo grupo los morenistas encajan a Pérez Cuéllar, aunque éste ha insistido en su institucionalidad con la 4T, independientemente del pleito entre “corcholatas”.  

En esa batalla Sheinbaum ha dicho ser “team Layda”, de ahí la importancia del  acuerdo con Cruz que habrá de firmarse este domingo.

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Hay una misteriosa destrucción de licor y cerveza realizada en la Dirección de Gobernación zona norte, sobre la cual nadie ha dado una explicación; por supuesto ni el jefe del área, Alejandro Jiménez, “Jimenotas”.

Según los escasos datos existentes ocurrió tal suceso en el mes de marzo pasado, sobre el cual tendría que haber conocimiento en la representación del Gobierno del Estado.

Pero resulta que Óscar Fidencio Ibáñez Hernández, representante del gobierno en Juárez y jefe de “Jimenotas”, niega todo conocimiento al respecto; y lo hace a través del área de transparencia, en formal respuesta a una petición ciudadana. Hay constancia de ello.

Es el representante de la administración estatal; tendría que pasar por sus manos una situación de esa naturaleza, porque se especula que fue una gran cantidad de botellas cerradas.

El rumor es que no existió tal destrucción, y que dichos bienes, producto del decomiso a bares y cantinas, así como vendedores clandestinos, pasó a tener un mejor uso que ser tiradas al drenaje.

Habrían vuelto de nuevo a ser puestas en circulación, en consumo pero rindiendo frutos en doble negociazo.

En el submundo del funcionamiento de este tipo de áreas se esconden ciertas cosas a los ojos de los responsables en el primer nivel de gobierno.

Tendrían que estar ahí en el área respectiva los documentos, videos y demás evidencias de la realización de la destrucción, para darle herramientas a Óscar Fidencio en una futura explicación creíble al respecto.

Pleno exceso de confianza; y por lo tanto, comportamiento discrecional ilimitado.

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