Opinión

El principio del fin

¡Bien por las gestiones realizadas por la SRE! ¡Bien por la subsecretaria Martha Delgado y por el canciller Marcelo Ebrard!

Miguel Ángel Godínez García
Analista

sábado, 26 diciembre 2020 | 06:00

Ciudad de México.- Cuando los semáforos rojos se extienden a varios estados de la República y cuando los hospitales privados y públicos se encuentran rebasados en capacidad, tanto humana como hospitalaria, llega a nuestro país el primer embarque de la que, pudiera pensarse, es la solución y, ¡claro que lo es! La vacuna es el antídoto tan esperado que vencerá esta desgracia humana que tiene al mundo paralizado en lo económico y en lo social, que tiene a la mayoría de los sistemas de salud colapsados en el mundo.

¡Bien por las gestiones realizadas por la SRE! ¡Bien por la subsecretaria Martha Delgado y por el canciller Marcelo Ebrard! ¡Bien por México! Se ha logrado iniciar la vacunación contra la Covid-19 y ser de los primeros países que tendrán este privilegio. Aplaudo, a pesar de cualquier crítica sobre el imponente recibimiento que tuvo, que se llevara a cabo con mucha parafernalia, como la han calificado algunos, por una simple razón, es necesario darnos, sobre todo en estos días de tanto sentimentalismo navideño, la noticia de que llegó la solución a este gran enemigo y la esperanza de que empieza a llegar a su fin. Necesario justo cuando el ánimo está por los suelos en los hogares mexicanos, familias que han perdido a más de uno de sus seres queridos por esta pandemia, han perdido su trabajo, su negocio o incluso sus empresas, que vemos un futuro incierto en lo económico, político y social, pero, sobre todo, en la seguridad personal.

Una noticia así merecía una ceremonia de tal magnitud, como si hubiera llegado un Papa o Biden. Mucho hemos criticado el mal manejo de un arrogante subsecretario o la indiferencia frente a los más de 100 mil muertos de nuestro gobernante, pero hoy es necesario reconocer el esfuerzo y ver que lo positivo de esta ceremonia es el mensaje de que en este oscuro túnel la luz empieza a brillar. Por esto merecía la presencia de las secretarías implicadas en este logro, SRE, SHCP y SSA.

Por supuesto, la presencia de quienes encabezarán, por su capacidad organizativa, el programa de vacunación, Gral. secretario de la Defensa, Cresencio Sandoval, y almirante secretario de Marina, Rafael Ojeda, quién mejor que las FA de México para cumplir las funciones más importantes de este proceso; el resguardo, la coordinación y capacitación en la aplicación de vacunas y, por supuesto, la instalación de los puntos de vacunación dentro de sus centros hospitalarios y sus zonas y regiones militares.

Es cierto que el número de dosis recibidas en este primer envío es insignificante comparado con el número de habitantes de nuestro país, que hoy ni siquiera alcanza para cubrir una mínima parte del personal médico, a quien se ha decidido vacunar en primera instancia, pero lo que valió de esta ceremonia no era la cantidad, sino la noticia de haberse iniciado el proceso de envíos.

Si bien este es el principio del fin, como lo describió el canciller, lo cierto es que abre el inicio de una gran labor por completar, la llegada de los millares de vacunas que aún están por lograrse y que para el gobierno de López Obrador significará el triunfo más importante de todo su sexenio. Por supuesto que merecía un recibimiento así. Sin embargo, como bien lo dijo el secretario Alcocer, “no debemos caer en la creencia ingenua de que la lucha ante el virus ha terminado”. Hagamos de sus palabras las más importantes de este discurso de bienvenida a la vacuna anticovid-19 conservando todas las medidas de seguridad para evitar nuevos y mayores contagios.