Opinión

El predial, más que un impuesto, empatía social

Es un sentimiento general hablar de retos al comenzar un año. Sin dudarlo, creo que los años son uno de los mejores inventos de la mente humana

Marco Bonilla
Político

domingo, 09 enero 2022 | 06:00

Es un sentimiento general hablar de retos al comenzar un año. Sin dudarlo, creo que los años son uno de los mejores inventos de la mente humana. Nos permite dividir en períodos nuestro trabajo y hacer que la vida sea más llevadera; fechamos todo lo que hacemos, lo documentamos, incluso tenemos archivos para dar testimonio de nuestro quehacer en el contexto que nos desarrollamos, ya sea en lo individual como en lo colectivo. 

Los retos que logremos sortear este año, y los beneficios que obtengamos para el bien de las familias chihuahuenses, quedarán registrados y en su momento serán evaluados, analizados, criticados, pero sobre todo serán aprovechados por lo más importante que tiene Chihuahua capital, su gente.

Claro que las evaluaciones de organismos externos importan. Importan por supuesto las certificaciones que obtengamos, la valoración de la opinión pública, la percepción que se tenga de nuestro municipio en el estado, en el país e incluso a nivel continente, pero de algo estoy seguro, lo que más importa, es lo que digan los más de 900 mil chihuahuenses que habitan esta capital, y que sean ellos los que den legalidad al trabajo que estamos haciendo. 

El reto es aquello que se nos presenta como una posibilidad; los retos se presentan ante nosotros cuando contamos con las herramientas y habilidades para hacerles frente y materializarlos. Es parte de la vida, que en nuestro camino nos encontremos retos cuando la vida sabe que estamos listos para tomarlos y llevarlos a buen puerto, ni antes ni después. 

La sangre norteña tiene en su ADN la pasión por los retos. En comunidad, las familias chihuahuenses llaman a los retos con su empeño diario. El trabajo incansable, el amor y respeto por la tierra, el cultivo diario de los valores más preciados, la calidad en los resultados, el encuentro con el prójimo, el cuidado de lo que es común. Todo eso es un imán para los retos, porque constantemente nos renovamos y reforzamos nuestra esencia. 

De entre todo lo que aporta a las virtudes que nos convierten en una comunidad atractiva a los retos, está la empatía, esa posibilidad que tenemos de reconocernos en la necesidad del prójimo, y de ser medios para transformar su realidad que, es a la vez la realidad de todos. El municipio de Chihuahua se conforma de múltiples colonias, barrios, sectores, zonas rurales, necesidades específicas de cada vecindario, pero una cosa es cierta, lo que afecta al sur, los del norte saben que pueden aportar para mejorarlo, y lo hacen, lo que afecta a El Sauz, los de El Charco saben que pueden sumar para salir adelante. La indiferencia no mengua nuestra grandeza, es la empatía lo que nos fortalece y nos lleva a tomar las riendas de unos por otros. 

Sin empatía, los retos ni siquiera nos voltearían a ver, no seríamos un blanco para ellos, y sin retos, los incentivos para el desarrollo son mínimos, porque nuestro primer reto es la seguridad, que es un bien mayor, es la salud, que es un bien primario, es alimentación de los adultos mayores, que es un bien indispensable, retos del día a día que son latentes porque son los retos a los que todos estamos llamados a aportar, y lo hacemos desde ese llamado natural que es el de una sociedad empática. 

Para la materialización de nuevas herramientas que sumen a esta lista de virtudes y posibilidades, tenemos una oportunidad central, la oportunidad de aportar desde lo mejor que tenemos, aportar desde nuestro hogar, y hacerlo en el plano horizontal en el que todos somos una familia, sin distingo alguno. 

Como Gobierno municipal nos sentimos orgullosos de ser punto de encuentro para que las mejores cosas sucedan. Año con año las familias acuden a compartir del fruto de su esfuerzo, y lo hacen sabiendo que más que una obligación, es la oportunidad de abonar al bien común, al de todas y todos los niños, a de las calles donde todos transitamos, los parques en que nuestros hijos e hijas van a jugar o nuestros vecinos salen a caminar por las tardes, o los equipos de futbol de los barrios vecinos, que se reúnen a las retas o aquellos que sacan a pasear a sus mascotas.

El predial nos permite como municipio maniobrar con honradez y transparencia en proyectos que son para el bien común, y más que un impuesto, es una de las máximas expresiones de empatía que se da en los municipios, porque sabemos que esa aportación será para beneficio de nuestros más cercanos, pero también de nuestra familia extendida, todas y todos con los que convivo día a día en las calles, en los centros comerciales, en las plazas o lugares de culto. 

Podemos asegurar que un gobierno con eficacia es posible por la promoción de la autonomía que nos da tener nuestros propios recursos, los recursos que todos aportamos que son de todas y todos, y que nos permitirán implementar políticas públicas para beneficio de cientos de familias que son al final de cuentas, con quienes hacemos equipo para sacar adelante la casa de todos, Chihuahua capital.

Desde el Gobierno municipal reconocemos nuestra obligación y compromiso moral de incentivar las aportaciones tributarias en beneficio de la sociedad que nos ha dado la confianza de ser gestores de bienes mayores para encausar la grandeza que nos caracteriza y que es parte de ser tierra de retos, pero aún más, tierra de retos superados.

Llamemos a enero, febrero y marzo el trimestre de la empatía, porque durante esos meses, una copiosa cantidad de familias llevan sus aportaciones ante la tesorería municipal y cumplen con ese compromiso, reconociendo en él, la oportunidad de decir sí a la virtud de la empatía, del reconocimiento del yo mismo en el rostro y las necesidades de mis conciudadanos, y así, darle la posibilidad a niñas y niños, adolescentes y jóvenes que estudian de gozar de una beca académica, o de permitir que nuestro Centro Histórico sea cada día un espacio más bello y mejor conservado, o bien que el agua sea un recurso con mayores cuidados de tratamiento y tecnología para su aprovechamiento y distribución equitativa, y que el gran Parque Metropolitano Tres Presas se posicione como un símbolo de nuestro municipio ante todo México, y sea el mayor punto de convivencia que todas y todos merecemos, dando a Chihuahua un rostro novedoso y a la altura de los cambios sociales. 

Cuando usted vaya por una avenida bien iluminada, por un parque bien conservado, cuando vea las cámaras que cuidad de todas y todos nosotros, siéntase con la plena confianza de decir: “yo aporté a que todo eso fuera posible”, porque, en efecto, ahí está su contribución para ser el municipio más eficaz, más acogedor, más seguro y habitable. Y que, en ese mismo reconocimiento, esté nuestra aportación a seguir cuidando de nuestros espacios y servicios públicos, primero, haciendo uso correcto de ellos, y al mismo tiempo, confirmando que en Chihuahua la empatía es nuestra carta de presentación. 

Tenemos claros nuestros retos, trazados los procesos para concretarlos, algunos de los cuales ya han dado comienzo. Cuando en este espacio les comparto las ideas, muchas de ellas ya están siendo aplicadas, otras están a punto de arrancar y lo mejor, otras tantas ya están dando resultados.  

close
search