Opinión
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El ‘pocos pantalones’ y la Silverado robada

Entre muchos calificativos atinados que se ha ganado a pulso por su infortunada estancia de cuatro años y medio al frente del Gobierno estatal, a Javier Corral Jurado le fue calzado hace unos días el de 'pocos pantalones'

LA COLUMNA
de El Diario

domingo, 21 febrero 2021 | 06:00

Entre muchos calificativos atinados que se ha ganado a pulso por su infortunada estancia de cuatro años y medio al frente del Gobierno estatal, a Javier Corral Jurado le fue calzado hace unos días el de “pocos pantalones”.

Cual moderno anticeniciento, al gobernador le ajustó exacto el mote como el zapatito a la tan buscada por el rey del cuento princesa de hadas. Duró en este caso el rastreo del adjetivo casi cinco años, o quizá desde antes, porque el árbol nació torcido.

El martes Corral volvió a la carga contra El Diario, contra los Diarios. De toda la semana fue el único día que apareció ante los chihuahuenses solo para erigirse en vocero de una empresa gasera privada y exhibirse de nuevo como el mitómano y apocado que es.

Desde una semana antes los pronósticos climáticos anunciaban hasta menos 19 grados centígrados y nevadas en algunas zonas montañosas del estado. Hasta menos 10 grados en Ciudad Juárez y cuatro o cinco grados bajo cero en el centro y sur de la entidad.

No fue ninguna sorpresa la nevada justo el Día del Amor y la Amistad, pero no fue el único hecho grave que debió merecer toda la atención del Gobierno estatal. También ocurrió un sangriento agarrón entre grupos delictivos en un municipio muy cercano a los populosos Jiménez y Parral: Villa Coronado. Un encontronazo más como las decenas registradas a lo largo del quinquenio con miles de muertos.

El saldo fue de cinco supuestos sicarios abatidos pertenecientes al Cártel de Sinaloa, tres de ellos decapitados por sus rivales acérrimos de La Línea-Cartel de Juárez.

Las fotos y los videos circulados por ellos mismos en redes sociales no reflejan solo saña y crueldad, como lo definió el propio Corral, sino una situación todavía más grave, la ingobernabilidad, la increíble facilidad con la que se desplazan, controlan y se enfrentan los cárteles en prácticamente todo el territorio estatal.

El gobernador, sí, el gobernador se escondió medroso bajo el escritorio de otras instancias de gobierno a su mando para evadir ese tema el martes...Otro asunto planteado por un reportero de El Diario le botó de nuevo el ateflonado tapón de la razón, el fragilísimo termostato del autocontrol que narraremos párrafos adelante.

“Con relación a la presencia de otros grupos yo ahí sí creo que debe ser la Fiscalía y la Secretaría de Seguridad quienes debieran de informar... Insisto en que vamos a convocar al fiscal para que nos dé sus puntos de vista sobre estos temas”, contestó a los periodistas que lo interrogaron sobre el tema de Coronado. Ahí una primera evidente señal sobre la falta de pantaloncitos. ¿Qué no es el gobernador? Sí pero no.

Esa carencia absoluta de autoridad, de contextura y temple como titular del Poder Ejecutivo del Estado, ha ocasionado un literal baño de sangre durante su régimen. Suman ya más de 10 mil las personas asesinadas.

De 100 por mes en promedio no ha bajado la cantidad de homicidios en Juárez.

Fue algo cómico pero también enfadoso que la presidenta del DIF estatal, esposa del gobernador, Cinthia Chavira, colocara el jueves un mensaje en sus redes sociales implorando auxilio para localizar una camioneta pick up Silverado modelo 2014 robada ese día en la ciudad de Chihuahua a su cuñado (funcionario público con arriba de 30 mil pesos mensuales de sueldo) Carlos Alejandro Silva Carrasco, marido de su hermana Yadira Chavira, una de las secretarias de Corral en Palacio de Gobierno con sueldo superior a los 25 mil pesos. Desde luego estos datos no los ofreció ella. Convenientemente los dejó ocultos.

Menudearon tanto los ofrecimientos de ayuda como obvias críticas. “Qué triste, qué gobierno”, colocó Carlos Alberto Coria Rivas.

La lumbre de la inseguridad en Chihuahua quema a todos por igual salvo a la presidenta del DIF, al gobernador y a los muy altos mandos de la Secretaría de Seguridad y de la Fiscalía, que cuentan con camionetas Suburban blindadas y un montón de escoltas, todo pagado con dinero público, con dinero bañado en sudor, esfuerzo y lágrimas de cada contribuyente del estado grande.

Durante el 2020, casi dos mil 500 juarenses fueron despojados de sus vehículos por los roba

carros; en la ciudad de Chihuahua fueron casi mil robos. En todo el estado los hurtos ascendieron a cerca de cuatro mil.

Ni solidaridad ni pesquisas hacia todos ellos por parte de la presidenta del DIF, menos el reclamo a la Fiscalía o a la Secretaría de Seguridad para regresar el vital patrimonio a las familias despojadas. No son ellos sus cuñados.

El gobernador, el responsable máximo de la seguridad en el estado, tomó el mismo martes uno de los aviones del gobierno y se fue a la Ciudad de México –con arribo en el aeropuerto de Toluca- a no sabemos qué. No regresó en toda la semana.

***

Corral pretendió tocar el martes como único tema el de la restricción de gas a la industria maquiladora. Ya vimos párrafos arriba su respuesta sobre el domingo sangriento en la región centro sur del estado, pero también se abalanzó cobardemente contra el derecho a la información, la libertad de expresión, el ejercicio periodístico y hasta la libre empresa cuando un reportero de esta casa editora lo cuestionó sobre un tema distinto al que lo llevó a la “conferencia de prensa”.

Durante ocho meses de trabajo tenaz, de persistencia, El Diario logró hacer efectiva la Ley de Transparencia y Acceso a la Información del estado para conseguir que los chihuahuenses pudieran saber la cantidad de vuelos que han realizado el gobernador, sus funcionarios “e invitados” en los distintos aviones y helicópteros que forman parte de la flotilla aérea del Gobierno del Estado.

Gran parte de la información fue conseguida gracias, debemos decirlo, a un trabajo honroso y puramente institucional llevado a cabo por el Instituto Chihuahuense para la Transparencia y sus comisionados. Es justo su función, pero defenderla ante un dictador salvaje como Corral resulta doblemente meritorio.

La ilegal resistencia de todo el aparato gubernamental para ocultar los datos fue vencida por la aplicación de la norma en la materia, por las decisiones del Ichitaip, que literalmente obligaron al gobernador a entregar los datos bajo la advertencia de ser sancionado hasta penalmente como última instancia. Aflojó los nervios y ordenó entregar buena parte de lo solicitado, publicado ya en los Diarios.

Sobre ese tema, y el gasto en suvenires relacionado con su fanatismo por el golf, fue cuestionado ese martes por el reportero de El Diario.

“En relación a los vuelos que se han realizado, por supuesto que se trata de otra de las campañas mentirosas de El Diario de Juárez y El Diario de Chihuahua. Está sumamente acreditado en el estado la campaña permanente de golpeteo de estos medios. Nosotros nos hemos resistido durante estos cuatro años al chantaje de Osvaldo Rodríguez Borunda, y también de su hijo. Eso es muy conocido de toda la población. “No vamos a caer en esas provocaciones. Es falso, es una mentira, como muchas que diariamente cuenta El Diario sobre el gobierno y sobre un servidor... toda la información de los vuelos está al alcance de la población. No me van a doblar. Lo hicieron con Duarte, al que le sacaron cientos de millones de pesos...”.

De nuevo la mitomanía para cobijar la falta de agallas. Ha demostrado El Diario la negativa sistemática por entregar la información de los vuelos que le han costado muchísimos millones a los chihuahuenses cuando el propio dictador prometió al inicio de su gobierno un plan de austeridad que contemplaba la venta precisamente de la flotilla aérea. Mejor agredir que aceptar el incumplimiento.

El Diario tuvo una relación comercial como muchísimos medios y empresas de muy diversos giros en la administración de Duarte.

Ha sido El Diario una empresa exitosa. Lo ha sido por 45 años en Juárez, 35 años en la ciudad de Chihuahua y otros puntos del estado. Es el corporativo de información más poderoso del estado, entre los más influyentes del norte de la República y de todo el país.

La gubernatura obtenida por Corral, ¡oh sorpresa!, tuvo que ver con la valentía –esa sí, y bien probada- de El Diario, de Osvaldo Rodríguez y de todo su equipo, para hacer valer por encima de todos los riesgos y las amenazas duartistas, la libertad de expresión, el ejercicio periodístico y nada menos que el derecho a la información; ahora comprobamos, falsamente abanderados en otros tiempos por el actual gobernador.

“Narcisimo político y fracaso gubernamental”.

“La deuda de Chihuahua; la fortuna de César Duarte”.

“César Duarte: espejitos y lluvia frente al escándalo”.

Estos son títulos a los que bien puede colocarse actualmente como nombre y apellidos los del actual “gobernador” de Chihuahua pero fueron publicados, sí, por El Diario bajo la firma de Javier Corral Jurado. Esta empresa fue la única que, con los pantalones de una responsabilidad social y compromiso profesional, le abrió sus puertas desde el 2013 y hasta el 2016 para que escribiera lo que su conciencia dictara, sin censura, sin amilanamiento.

Hoy ha usado todo el poder del gobierno a su alcance para tratar, malagradecidamente además, de ultimar a quien le abrió las puertas de la libertad y el contrapeso frente a lo que denominó en su tiempo tiranía.

De ese tamaño es la corrientada de Javier Corral Jurado, el pocos pantalones.

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