Opinión

El PAN no deja de engañar

Sus diputados no quedaron satisfechos de haber desmantelado el patrimonio nacional, ni con haber sido cómplices del empobrecimiento de más de la mitad de las familias mexicanas

Juan Carlos Loera de la Rosa
Político

domingo, 15 noviembre 2020 | 06:00

“La democracia es el gobierno del pueblo, por el pueblo, para el pueblo.”

Abraham Lincoln

Sus diputados no quedaron satisfechos de haber desmantelado el patrimonio nacional, ni con haber sido cómplices del empobrecimiento de más de la mitad de las familias mexicanas, tampoco de haber violentado la voluntad popular con fraudes electorales, y mucho menos de haberse asociado con el sector más perverso del priismo, no obstante, haber recibido un amplio rechazo popular, ahora se dedican al infructuoso intento de recuperar el terreno perdido, a sabiendas de que perdieron simpatías y aceptación luego de su fallida intención para gobernar a nuestro país fundamentados siempre en el engaño y la simulación.

Y lo hacen tocando fibras sensibles, usando mezquinamente la grave situación mundial ocasionada por el Covid-19 para generar angustia entre los mexicanos, por eso es necesario desenmascarar a los maestros del engaño; así como lo hicimos con el tema del agua donde al final de cuentas quedó de manifiesto el carácter inhumano, egoísta y violento de los diputados federales, locales y alcaldes panistas al más puro estilo del rancio conservadurismo. 

Esta semana los diputados federales de la histórica sexagésima cuarta legislatura aprobamos el Presupuesto de Egresos de la Federación para el 2021, el cual fue diseñado en un entorno de crisis mundial derivado de la pandemia. Las finanzas han sido duramente castigadas en 2020 por diferentes circunstancias nunca imaginadas, algunas de ellas asociadas a la cruel embestida de la virulenta enfermedad, primeramente, por el necesario incremento económico en materia de salud para atender la emergencia sanitaria, la súbita e inédita caída en los ingresos petroleros y la inesperada reducción en los ingresos tributarios provocada por la semiparalización de las actividades económicas, estas causas han sido el látigo por el cual nuestro presupuesto ha tenido que sufrir algunas justificadas y muy necesarias adecuaciones. 

En el debate sobre el presupuesto a los representantes chihuahuenses del PAN no les quedó otro recurso que la denostación y la histeria. Se atrevieron a decir que al gobierno del presidente López Obrador no le interesa atender la pandemia y que además no se etiquetaban recursos para la eventual compra de la vacuna contra el Covid, lo que olvidaron decir estos farsantes diputados es que los recursos para comprar la vacuna Covid-19 están disponibles desde este año, y que el dinero proviene de los extintos fideicomisos, pretenden ignorar además, que México es de los primeros países que han hecho contratos con las empresas farmacéuticas que van a la vanguardia de los mayores avances científicos en la producción de la vacuna, pero no solamente eso, incluso ya se han pagado adelantos para garantizar la entrega de las primeras dosis, y se proyecta un amplio fortalecimiento con recursos humanos y físicos en el sistema de salud para ampliar su cobertura; los diputados del PAN lo saben, pero lo ocultan deliberadamente para generar psicosis. 

También conocen el origen real de la eliminación del subsidio para las policías municipales, hablo del Fortaseg, el cual estaba plagado de irregularidades en el ejercicio del gasto, y que según información de la Auditoría Superior de la Federación solamente el 24.4 por ciento de los municipios transparentó el uso de estos recursos; hubo una evidente corrupción en las adquisiciones y un considerable subejercicio, pero el motivo principal por el cual el Fortaseg fue eliminado ha sido por los bajos resultados de las instancias municipales para proveer de seguridad a sus ciudadanos, sin embargo, la propuesta de gasto en seguridad pública está orientada principalmente para fortalecer a la Guardia Nacional e incrementar el presupuesto para la Secretaría de la Defensa Nacional, para que de allí se genere una estrategia realmente coordinada con los estados y municipios, contrariamente a la dispersión desordenada de los recursos sin ningún plan efectivo, y que incluso ha sido el motivo por el cual muchas de las policías municipales han sido copadas por el crimen organizado. 

Han dicho con gran cinismo que el gasto federalizado se reduce en más de seis mil millones de pesos en Chihuahua, aquí menciono las cifras reales para desmentirlos: los fondos principales del gasto federalizado están en el ramo 28 y ramo 33, en 2020 se aprobaron para ambos rubros 54,255.8 millones de pesos y para 2021, 52,363.8 millones, la diferencia es de mil 892 millones, esto sin contar los recursos del Fondo de Aportaciones Múltiples y del Fondo de Apoyo a la Seguridad Pública de los Estados que en suma pudieran alcanzar entre 800 y mil millones de pesos, los cuales en unas semanas quedarán definidos, con esto, la reducción nominal en las aportaciones y participaciones a Chihuahua sería de mil millones de pesos. ¿Por qué mienten con tal descaro los diputados panistas? Pero, además ocultan que en el 2021 como una estrategia para detonar el empleo mediante la inversión pública se destinarán cinco mil 911.7 millones de pesos en el estado a diferencia de los mil 339.9 del 2020. Esta inversión en buena medida será para resolver la gran demanda de energía eléctrica que en verano colapsa las redes de transmisión.  

 

Pero lo que más les molesta y usan como argumentos para calificarnos como populistas -como si el concepto por sí solo fuera ofensivo, no lo es, pero lo hacen con dolo- y también mencionan que somos asistencialistas, el punto es que en materia de Bienestar se espera que el próximo año la inversión derramada directamente en la población se acercará a los 10 mil millones de pesos en nuestro estado, las pensiones para personas con discapacidad y para el adulto mayor recibirán un incremento neto, al menos equiparable a la inflación registrada este 2020, y que continúan sin mermas presupuestarias; el apoyo al campo de manera directa dando empleo a 20 mil sembradores en la Sierra Tarahumara, es otro de los beneficios que recibirá nuestro estado, al mismo tiempo que se apoyará a cerca de 200 mil estudiantes con becas. Por otra parte, la política salarial, fiscal, la de precios a los combustibles, y los beneficios derivados del comercio exterior en la frontera se asientan cada vez más en los límites de nuestro estado con los EU. La inversión para mejorar y dar mantenimiento a las escuelas ya no se entrega a la burocracia estatal, ni a jugosos negocios de la industria de la construcción, por el contrario, ahora se entrega a las madres de familia que nos han demostrado su pulcritud en el uso de los recursos públicos, mejor que cualquier secretario de finanzas o administrador público, lo que antes se cotizaba en un millón de pesos para obras escolares, ahora las madres de familia lo hacen con la cuarta parte de ello.  

Cada vez me sorprende más la capacidad para mentir de los diputados derechistas, nuevamente se atrevieron a señalar en tribuna con índice de fuego la cancelación de las estancias infantiles, cuyos intermediarios simulaban cuidar al 30 por ciento de los niños matriculados en sus guarderías, es decir, se robaban la tercera parte de lo destinado para el cuidado de la niñez, pero no dicen que ahora se apoya a más de 20 mil niños y niñas para que sean cuidados, al menos la mitad de ellos en la Sierra Tarahumara, y el resto en las colonias populares de las ciudades, pero lo mejor es que este beneficio es entregado de manera directa a las madres de familia; eso es lo que les molesta, que el gobierno se haya volcado al territorio, cerca de la gente, saltando los obstáculos de la burocracia estatal y de algunas agrupaciones civiles que recibían fondos públicos como compensación a su activismo político. ¡No más acarreo de agua para su molino! El país ha cambiado y los recursos públicos los administra a quien la ley le faculta para ello, se acabó la repartición con fines políticos y electorales.  

 

Desde luego que también olvidan que este año a pesar de la caída en los ingresos petroleros y tributarios, el Gobierno federal le ha entregado a Chihuahua el 100 por ciento de lo que estaba programado y en reiteradas ocasiones durante 2020 de manera adelantada, y que el Insabi a pesar de ser rechazado por Javier Corral como una forma de coacción política, ha apoyado de manera extraordinaria con recursos materiales y humanos al alicaído sistema de salud estatal.  

Tampoco reconocen los panistas y priistas que el gasto federalizado no se otorga a capricho del presidente ni con la histeria de la pandilla de los 10 gobernadores separatistas, tampoco a través del chantaje y mucho menos con el sabotaje, el presupuesto es el resultado de aplicar las fórmulas contenidas en la Ley de Coordinación Fiscal, la cual fue aprobada por ellos mismos y nunca por decisiones arbitrarias de este gobierno. Ahora que la situación ha mermado los recursos se quejan de estas reglas que ellos mismos impulsaron y además aprobaron. 

Sin duda alguna, acortar el camino de los recursos para que sean invertidos directamente en la gente, sin tanta burocracia ha sido una de las acciones democráticas características del actual gobierno. 

A los diputados panistas les hace falta humildad y memoria, y en eso les vamos a ayudar recordándoles que el 21 de enero de 2017 se publicó en el Periódico Oficial del Estado el acuerdo sobre medidas de austeridad y racionalidad del gasto público. Ahí se establece suprimir los gastos de representación, pero desde entonces el Gobierno estatal ha gastado 1.2 millones de pesos a la semana por dicho concepto. También se estableció que los gastos derivados por alimentación en los centros de trabajo, se autorizarían únicamente durante jornadas extraordinarias; sin embargo, de 2017 a la fecha se han gastado mil 477 millones de pesos, es decir un millón de pesos diariamente; lo anterior es solamente un ejemplo de la ausencia de austeridad por parte del Gobierno estatal, pero además la precaria recaudación estatal hace cada vez más dependiente de la Federación al Gobierno local. Aún le da tiempo al gobernador de reflexionar sobre la decisión ampliamente mayoritaria de los chihuahuenses que en 2018 decidieron que el país se transformara en un gobierno popular y aceptar que el presidente López Obrador tiene la facultad para proponer el presupuesto, y los diputados, quienes son representantes del pueblo tienen la obligación de aprobarlo y modificarlo.

En estos tiempos difíciles lo que más necesita el país es sumarse en unidad y hacer a un lado los pleitos que van en demérito del término de su gobierno.

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