OPINIÓN

El nepotismo vigila oficina desde cafetería

Eso de trabajar de lunes a viernes, de nueve si mucho a tres y con envidiables sueldos de primer mundo, deja bastante espacio para el chisme y para la pelea por más y mejores huesos

LA COLUMNA
de El Diario
miércoles, 09 octubre 2019 | 06:00

• El nepotismo vigila oficina desde cafetería


• Arde beis estatal por manos largas de ‘Fierrito’


• Desfilaron sicarios con plena libertad


• Atole con el dedo la Ley de Austeridad Estatal


No duermen la intriga ni los enredos al interior del Tribunal Superior del Estado. Eso de trabajar de lunes a viernes, de nueve si mucho a tres y con envidiables sueldos de primer mundo, deja bastante espacio para el chisme y para la pelea por más y mejores huesos. Sobra adrenalina en los burócratas cuerpos.

Es el ejemplo de una funcionaria llamada Verónica Peña que ha puesto toda la carne al asador para quedarse con el control total de la Central de Actuarios, esa área que hace temblar a cualquiera por las notificaciones que tiene a su cargo en expedientes penales, familiares, civiles...

Recibir una notificación judicial, sea del fuero común o federal, es peor que atender a los cobradores de Coppel, de cualquier casa de empeño o de los fatales prestamistas privados.

Entonces no anda nadita perdida la licenciada Peña. Imaginemos el control sobre más de 100 notificadores. Gran poder, influencia y potencial negocio.

El detalle es que ella ha ido y vuelto en diversas áreas de la Central de Actuarios porque no es de buenos modos para tratar a la gente y de supuesta escasa capacidad para un cargo de semejante naturaleza.

Pero ella explota mejor que nadie un as bajo su manga llamado Gabriel Ruiz Gámez, quien es su marido y está colocado en la mera cima del Poder Judicial como magistrado; y no es cualquier magistrado, sino uno que al mismo tiempo es miembro del Consejo de la Judicatura.

Es un exquisito ejemplo del nepotismo que ha dado mala fama y peor imagen al Tribunal de Justicia. Magistrados, jueces y funcionarios de todos los niveles tienen acomodados ahí a primos, sobrinos, hermanos, esposas, amantes... de todo.

Es tanto el abuso y el poco cuidado de las formas que Peña por propia decisión se presentó hace días en las instalaciones de la Central (en la ciudad de Chihuahua) como nueva coordinadora de dicho órgano aun cuando existe uno y se llama Eduardo Sotelo; interino pero jefe.

Por fortuna fue enterado del albazo otro consejero de la Judicatura, Joaquín Sotelo; se trasladó a dichas oficinas y frenó en seco la intentona pretendida por el matrimonio Peña-Ruiz.

Quien al final debió cargar con la vergüenza de aclarar todo fue el mismísimo presidente del Tribunal, Pablo Héctor González. Su lista de asuntos similares es larguísima justo porque fue convertido el nepotismo en una horrible costumbre.

Pablo Héctor ha tratado de llevar la fiesta en paz con todos los magistrados. No le conviene la pelea pero tampoco seguir aceptando a ojos cerrados irregularidades como la presentada en la Central de Actuarios.

La decisión sigue en el aire, y la abogada Peña aferrada a que ese será su cargo. No lo descuida ni por un momento, al grado que tomó la cafetería del lugar por oficina.

De ese pelo.


***

Viene guerra civil en la Liga Estatal de Beisbol que dirige desde noviembre del 2016, Francisco Javier Fierro Flores.

Directivos de muchas ligas y del beis de Primera Fuerza, en Juárez los ídolos Indios, ya no aguantan un minuto más a “Fierrito”. Lo acusan en todo lo alto de meter mano al cajón de forma bastante descarada y por lo tanto de infectar los torneos que toca.

Obviamente los principales inconformes son los directivos de los equipos participantes en el Campeonato Estatal de Beis recién concluido; ese donde los Algodoneros de Delicias sacaron de la bolsa el campeonato a Juárez.

Madera, Jiménez, Dorados, Venados... todos andan que trinan de coraje porque han concluido que “Fierrito” se ha dedicado a hacer dinero con Bankaool, ingresos aportados por los municipios, ingresos por los juegos, venta de cerveza, se queda con fianzas de más de 100 mil pesos por equipo al iniciar cada temporada y muchas linduras más.

Descuidada por completo la comunicación y relaciones con los famosos jurisdiccionales de cada zona.

Pronto sabremos si Fierro ofrece explicaciones aceptables o decide “jubilarse”.


***

Con toda libertad desfilaron hasta Madera los sicarios de “La Línea” desde Ahumada, Zaragoza, Buenaventura, Nuevo Casas Grandes y Gómez Farías. Al frente, presumiblemente, “El 32”, Roberto González Montes, jefe de dicha organización criminal en esos lugares.

Fueron llamadas como refuerzos células del Cártel de Juárez desde el domingo por la noche y la mañana del lunes, ante el levantón del hermano de un mando de “La Línea” en Madera a manos del grupo de Francisco Arvizu, alias “El Jaguar”, jefe de “Gente Nueva” o Cártel de Sinaloa.

La región se calentó con la versión de ese secuestro y ambos grupos criminales se pusieron en alerta. Sumados sus ejércitos en toda la extensa región serrana se dice que rebasan los 600 hombres, armados hasta los dientes y con decenas de camionetas a su disposición, para circular en los muy seguros caminos y carreteras de esa parte del estado. Al menos seguros para ellos.

Los alineados con el Cártel de Juárez buscaban al líder de su contraparte de Sinaloa, “El Jaguar”. Tras un “topón”  cerca de “El Largo” en Madera mataron a dos de sus hombres. De ahí se originó una versión falsa de que había sido abatido Arvizu. 

Luego los delincuentes de un bando hasta se dieron el lujo de perifonear en pueblos y comunidades que había vuelto el grupo que antes dominaba la región. 

Toda la banda llegada de diferentes partes del estado se apoderó al menos momentáneamente de algunos territorios; el terror invadió a los pobladores, que no acaban de acostumbrarse a vivir sin tranquilidad, a la buena de Dios.

Lo sorprendente es que con un despliegue de mil efectivos federales y estatales por las carreteras que comunican toda la región, desde la parte más al norte hasta la colindancia con Sonora, no hubo policía alguna que se enterara de lo ocurrido.

Les pasó de noche –o lo dejaron pasar– los jefes de las tropas oficiales en la entidad, Óscar Alberto Aparicio, comisionado de Seguridad, y Teófilo Gutiérrez, comisario de la Policía Federal. 

Dejaron de nuevo la región como el agujero negro que ha sido los últimos años, puesto a merced de los grupos delincuenciales que trabajan bajo el auspicio de los gobiernos y sus jefes policiacos.

¿Y el gobernador Corral? Desesperadamente tratando de desmentir la realidad.


***

Austeridad es lo que diga el ‘nuevo amanecer’ y no lo que pretendan imponerle los morenistas, por eso es que en el Congreso del Estado no ha pasado la propuesta orientada a eliminar los excesos gubernamentales.

El diputado de Morena Benjamín Carrera presentó una iniciativa hace siete meses y hasta trató de cabildearla con el gobernador Javier Corral. 

Buscaba adecuar el marco estatal al federal en materia de austeridad, modita que está en boca de todos los gobernantes, pero sólo de dientes para afuera en el caso local.

Ahora que salió la norma federal correspondiente, calientita tras su tránsito en el Senado de la República y la Cámara de Diputados, Carrera se dio cuenta que sólo le han dado atole con el dedo.

Le han dicho que sí, que se está analizando a fondo, que ya mero sale de la Comisión de Programación, Presupuesto y Hacienda Pública, pero nada. Ahí sigue durmiendo el sueño de los justos.

Los diputados de Morena realmente ahora no tienen cara para quejarse de Corral porque primero se dejaron usar de manera vergonzosa al aprobar la reestructuración de la deuda estatal y hoy se lamentan que no les haga caso.