Opinión

El muro de Javier Corral

Durante la visita de Obrador a la capital del estado sucedieron hechos festivos, bochornosos y desconcertantes

Javier Cuéllar
Abogado
miércoles, 06 marzo 2019 | 06:00

Durante la visita que hiciera el presidente de la República Andrés Manuel López Obrador a la capital del estado de Chihuahua sucedieron hechos festivos, bochornosos y desconcertantes. La algarabía con que fue recibido nuestro gobernante nacional es una prueba de que su popularidad va en aumento aunque da la apariencia que la credulidad de la gente comienza a disminuir, proceso que estimo se acentuará a partir de que cumpla sus primeros 100 días de gobierno, lo cual está por suceder. Cuando el presidente nos dijo en su discurso que el IVA había disminuido al 8 por ciento y que los precios de las gasolinas habían bajado, nos damos cuenta que el mandatario se encuentra divorciado de la realidad porque en nuestra frontera no ha sucedido ni lo uno ni lo otro. No se han regularizado los autos ‘chuecos’ y la mayoría de las promesas de campaña se encuentran incumplidas. Me parece que, como siempre, su séquito de lambiscones lo tiene divorciado del mundo real. ¿Qué horas son? ¡Las que usted diga señor presidente!

Lo mismo sucede con el problema de las guarderías infantiles donde sin ofrecer ni desahogar prueba alguna se les quita el subsidio y se diseña un esquema donde se les dará a los padres de familia en forma directa una pequeña cantidad de dinero que no va a cumplir la misma función de guardia y custodia que hacían las guarderías infantiles, que proporcionaban un servicio efectivo de cuidado de niños que permitía a las madres dedicarse a una jornada laboral. Con esa estrategia no se va a resolver ningún problema y el dinero finalmente servirá de nada. No todo lo puedes resolver con una cuota, los servicios muchas veces son más importantes que el dinero. A la larga se habrá cometido un grave error.

Por otro lado resultó bochornoso el abucheo que el público prodigó al gobernador del Estado Javier Corral Jurado cuya lectura no es otra que el tremendo desprestigio que ha observado su figura pública durante sus dos primeros años de Gobierno que frisa en un bajo 70 por ciento según la mayoría de las estimaciones. Javier Corral es una persona que toda su vida ha vivido entre Ciudad Juárez y la capital del estado pero lo conoce muchísima gente en la entidad donde tiene muchos amigos. Pues bien, muchas de sus amistades dicen que se ha vuelto irascible e intolerante, que no acepta opiniones de nadie y por eso han optado por no dárselas. De hecho, la mayoría de las veces omiten hablar con él. Se está convirtiendo en una persona distanciada de sus antiguas amistades, precisamente de las más sinceras.

Así las cosas, fue bochornoso el abucheo que sufrió nuestro gobernador durante la visita del primer mandatario del país. “¡Fuera Corral, fuera Corral!”, fue el grito generalizado de la multitud concentrada en la Plaza del Ángel. Me imagino que sintió muy feo el gobernador y fue tan notorio que hasta el propio AMLO tomó su defensiva.

Después, sus aplaudidores oficiales dijeron que habían sido huestes de Morena las que se habían organizado para abuchear al gobernador y hasta se hizo circular un supuesto oficio con órdenes semejantes, pero la verdad es que se trata de ocultarle al gobernador el grado y el nivel de repudio popular de que es objeto. Eso no es sano.

Lo que sí es urgente es que nuestro gobernador tome en sus manos la conducción de las políticas de relaciones públicas con el fin de mejorar su imagen ante el populacho pues todavía le faltan tres años de gobierno y a cómo van las cosas esto va a terminar en un desastre político que acentuará el divorcio que existe entre el gobernador y el pueblo de Chihuahua. Yo no soy nadie para darle consejos a este hombre, pero existen todavía muchos de sus amigos a quienes les causa pesar la situación que se está viviendo, tan sólo tendría que escucharlos con mucha paciencia y con poca soberbia. Por lo pronto su gobierno hasta ahorita ha sido un verdadero desastre. Javier Corral se está erigiendo en el peor gobernador que ha tenido el estado de Chihuahua, aunque otro es el más rata.