Opinión

El Juego del Calamar versión Juárez

Ciertamente cuando vemos este tipo de dramas a través de una pantalla nos resulta increíble y hasta disparatado lo que la gente accede hacer por dinero. La cuestión aquí es ¿qué tan apartados estamos los juarenses de esta ficción?

Erasto L. López
Analista Ciudadano

miércoles, 13 octubre 2021 | 06:00

Hace unas semanas salió en una plataforma de streaming una serie que ha causado revuelo entre sus suscriptores, “El Juego del Calamar”. Esta serie de origen surcoreano trata de un grupo de personas que deciden participar en una serie de misteriosos juegos donde, a riesgo de perder la vida, tienen la oportunidad de ganar millones de wones (moneda de aquel país).

La historia se centra en un personaje que, como muchas personas, se encuentra en un punto de quiebre económico donde el dinero no alcanza para poder cubrir las deudas y tener modo digno de vivir. Posiblemente ese fue el factor detonante donde muchos de los seguidores de esta serie tuvieron empatía con el personaje principal. Para que este personaje, identificado con el número 456, pudiera hacerse del premio debió pasar por varios retos que ponían en riesgo la vida de sus compañeros y la suya propia. 

Ciertamente cuando vemos este tipo de dramas a través de una pantalla nos resulta increíble y hasta disparatado lo que la gente accede hacer por dinero. La cuestión aquí es ¿qué tan apartados estamos los juarenses de esta ficción?

En nuestra ciudad, a partir de 2010 comenzó a vivirse una violencia descontrolada; violencia a la que muchos de nosotros no estábamos acostumbrados a vivir, pero que conocíamos por las noticias de otras partes de México y del mundo. La crisis económica mundial de 2008, el cierre de compañías, la restricción de los créditos bancarios y los despidos masivos que hubo en aquellas épocas ocasionaron que algunos de los juarenses buscaran refugio en las esferas del crimen organizado, poniendo en riesgo su vida con tal de conseguir dinero. Ciertamente esta “salida”, que tomada por algunos no era la más indicada, forma parte de una realidad con la que la sociedad juarense ha tenido que cargar como si de una penitencia se tratara. 

Recuerdo leer los encabezados de los periódicos, escuchar las noticias en la radio y televisión donde las autoridades competentes en materia de seguridad solían decir -y aún lo dicen - “se están matando entre ellos”, como si eso fuera un consuelo para una ciudad que se encuentra inundada en sangre y violencia. ¿A cuánto tendría que elevarse la cifra para que estos terminen de “matarse entre ellos” y se acabe la violencia? 

En ficticia serie de “El Juego del Calamar” se contabilizaban 456 participantes; pero en Ciudad Juárez, tan solo en 2010 fueron asesinados tres mil 951 personas, y en lo que va del presente año los homicidios dolosos ascienden a mil 82; cifras que por mucho sobrepasan la ficción de la serie. En este sentido, se puede observar que Ciudad Juárez tiene más de 10 años experimentando una especie de “Juego del Calamar”, donde no hay día que no escuchemos o veamos de personas que son asesinadas en aras del dinero. Sin duda alguna, la vida cotidiana de nuestra ciudad nos ha permitido, de mala manera, experimentar la avaricia y la crueldad de la muerte. Es evidente que desde hace mucho tiempo la realidad de nuestra ciudad ha logrado superar la ficción. 

 

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