Opinión

El INE como garante de elecciones libres

Uno de los mayores retos que ha librado el sistema electoral mexicano ha sido la conformación del Instituto Federal Electoral (IFE), renovado en el 2014 como el Instituto Nacional Federal Electoral

Alejandro Núñez
Catedrático

sábado, 05 septiembre 2020 | 06:00

Uno de los mayores retos que ha librado el sistema electoral mexicano ha sido la conformación del Instituto Federal Electoral (IFE), renovado en el 2014 como el Instituto Nacional Federal Electoral.

El INE es el logro de la transición democrática en nuestro país, es importante mencionar que dicho Instituto es un organismo constitucional que cuenta con autonomía presupuestal, operativa y técnica, y que goza de independencia de cualquier instancia gubernamental.

El presidente López Obrador ha manifestado inconformidad por esta institución, manifestando que dicho Instituto “nunca ha garantizado elecciones limpias”, siendo que él es producto de una elección organizada por el mismo INE, es algo incongruente.

Para no cometer los mismos errores es importante estudiar la historia de nuestro país: De 1958 a 1990, la Comisión Federal Electoral fue un órgano político dependiente de la Secretaría de Gobernación, quien se encargaba de controlar las elecciones de nuestro país. El secretario de Gobernación del gobierno en turno era quien fungía como presidente de esta, lo cual da muestra de la evidente intromisión del aparto gubernamental en las elecciones, lo cual no daba certeza de tener elecciones limpias.

Muestra de lo anterior fue lo sucedido en las elecciones presidenciales de 1988 entre Carlos Salinas de Gortari emanado del PRI y Cuauhtémoc Cárdenas del PRD, con la llamada “caída del sistema”. Carlos Salinas ganó la Presidencia obteniendo 50.36 por ciento, sobre su más cercano contrincante que fue Cuauhtémoc Cárdenas, con el 31.12 por ciento, seguido por Manuel Clouthier, con 17.07 por ciento. Pero en aquel entonces, la elección fue cuestionada ya que de acuerdo con derivados del conteo preliminar la ventaja era para Cárdenas. El secretario de Gobernación y presidente de la Comisión Federal Electoral era Manuel Barlett Díaz, actual director de la Comisión Federal de Electricidad en el gobierno de la 4T. Barlett Díaz, “anunció que el conteo sería temporalmente suspendido debido a una caída del sistema” y cuando se reactivó la delantera la llevaba Salinas de Gortari.

Ante esa situación que ya vivimos en nuestro país, es fundamental que los ciudadanos mexicanos pugnemos por un respeto total a las instituciones autónomas, y sobre todo para el Instituto Federal Electoral, no podemos retroceder más de 30 años en avances en cuanto al sistema democrático mexicano. Cabe mencionar que la soberanía reside en el pueblo, y las instituciones son para la ciudadanía. Todos los mexicanos estamos llamados a defender y salvaguardar los valores de la democracia, ya que son de y para beneficio de nuestra sociedad.

Las diferencias, las pluriversalidades, siempre han existido como algo inmanente al ser humano. El pluralismo político es bueno y necesario para fortalecer la democracia y reforzar un sentido de libertad más genuina de los ciudadanos mexicanos al elegir a sus gobernantes. 

Hoy en día, nos enfrentamos a una situación alarmante en cuanto a la pérdida de autonomía de instituciones públicas como es el caso del Instituto Nacional Electoral, el Ejecutivo federal debe ser respetuoso de esta institución y no querer influir en la designación de los Consejeros Electorales o en su caso, desprestigiar al Instituto si no logra tener el control; el consejero presidente del Instituto, Lorenzo Córdova ha expresado que “el problema es que hoy estamos viendo una polarización que está siendo condimentada con un peligrosísimo ingrediente antidemocrático, que por definición niega la democracia, que es la intolerancia”.

Dicha polarización y la desinformación degradan nuestra vida democrática, es por ello que el INE juega un papel fundamental para garantizar las condiciones que hagan posible el tener certeza de los procesos electorales y el voto libre e informado de la ciudadanía.

El 2021 se caracterizará por tener el proceso electoral más grande y complejo en la historia, ya que se renovará la Cámara de Diputados y la concurrencia de 32 elecciones locales, en 15 de las cuales se definirá un nuevo gobernador. El proceso electoral inicia durante el presente mes de septiembre.

Aunado a lo anterior, tenemos por un lado al partido Morena que como el antiguo régimen del PRI en los años 70, quiere conservar su mayoría en San Lázaro y así prolongar su estadía en el poder.

Los estados en los que se renovarán gubernaturas, diputaciones locales y ayuntamientos son: Baja California, Baja California Sur, Campeche, Chihuahua, Colima, Guerrero, Michoacán, Nayarit, Nuevo León, Querétaro, San Luis Potosí, Sinaloa, Tlaxcala y Zacatecas.