Opinión

El golfo de Chihuahua

En los últimos meses han sido palpables tres graves crisis por las que pasa nuestra entidad, todas producto de las simulaciones a las que nos tiene acostumbrados Javier Corral

Martín Chaparro Payán
Analista Político

viernes, 20 noviembre 2020 | 06:00

En los últimos meses han sido palpables tres graves crisis por las que pasa nuestra entidad, todas producto de las simulaciones a las que nos tiene acostumbrados Javier Corral.

En primer lugar el tema de la salud pública es seudo atendido con una absurda estrategia de prevención, que antes de sumar y crear consensos; responsabiliza, amedrenta y castiga a la ciudadanía con sanciones y cárcel.

Mientras Javier se placea por la Ciudad de México sin cubrebocas, en Chihuahua debemos cuidarnos de que sus policías no nos capten omitiendo el uso de la mascarilla, pues seremos merecedores de una multa, la cárcel o de una buena golpiza.

En segundo lugar, las y los chihuahuenses padecemos una terrible ola de violencia que a lo largo del quinquenio ha dejado más de nueve mil personas asesinadas de forma violenta.

Aunado a esto, debemos considerar la ausencia de una autoridad que haga cumplir la ley, pues solo 1 de cada 10 homicidios dolosos se resuelve (El Diario, 2020).

En el Chihuahua de Corral, el que asesina queda impune, mientras que el que no lleva cubrebocas recibe toda la fuerza de la ley.

En tercer lugar está la terrible condición económica por la que atraviesan desde los pequeños negocios hasta las grandes empresas, los emprendedores de todos los estratos sociales están sufriendo las consecuencias de los cierres impuestos por el Gobierno del Estado.

El panorama no es distinto con la clase trabajadora, pues apenas hasta mayo de este año se habían perdido más de 18 mil empleos en toda la entidad (Yo Ciudadano, 2020). La pobreza y la miseria nos acechan sin el más mínimo viso de empatía o apoyo de quien dice representarnos.

¿Qué espera Corral para trabajar por Chihuahua? ¿Es acaso consiente de su grave irresponsabilidad?

Le quedan apenas 11 meses de gestión y cada día que pasa, Javier parece más preocupado por sus aspiraciones políticas que por la entidad que dice gobernar.

Las y los chihuahuenses mantenemos a un golfo que solo sirve para despilfarrar el presupuesto público, tan solo de enero a la fecha Corral ha gastado más de 132 millones de pesos en viáticos (El Imparcial, 2020).

Su propuesta de gobierno republicano y austero, fue una mentira más de las muchas que utiliza para engañar a los incautos que no lo conocen.

En tanto el pueblo muere de hambre, el pequeño aspirante a dictador se da la gran vida a costa de la deuda pública.

En octubre de 2015 nuestra entidad debía 22 mil 900 millones de pesos, hoy, cuatro años más tarde, las y los chihuahuenses adeudamos más de 42 mil millones de pesos gracias a las gestiones de Corral (El Financiero, 2020).

Chihuahua ya no aguanta más gobiernos corruptos e ineficaces que no resuelven asuntos sustanciales como la salud, la seguridad pública y la economía, es tiempo de buscar una verdadera regeneración de la vida pública en el estado.

P.D. Pronto la entidad se vestirá de guinda y la esperanza de un gobierno cercano a la gente se hará realidad.