Opinión

El efecto Guachochi ¿es posible replicarlo en Juárez?

Es un modelo de administración municipal que se funda en dos pilares, el primero es hacer comunidad y el segundo es incrementar la inversión

Carlos Murillo
Abogado

domingo, 06 septiembre 2020 | 06:00

Ayer, el alcalde de Guachochi, Hugo Aguirre, presentó su informe de actividades a través de la plataforma Zoom. Es impresionante el avance de este municipio joven, del que tenemos mucho que aprender para replicar el caso de éxito.

El efecto Guachochi es un modelo de administración municipal que se funda en dos pilares, el primero es hacer comunidad y el segundo es incrementar la inversión. Nada fácil. En todos los foros donde participan los gobiernos locales se hacen estas preguntas: ¿Cómo mantener un crecimiento sostenible? ¿Cómo bajar los índices de criminalidad? ¿Cómo eficientar y transparentar el gasto público? ¿Cómo hacer comunidad? ¿Cómo fomentar el desarrollo económico sostenible? 

Las respuestas son complejas, porque dependen de muchos factores. No es lo mismo gobernar San Pedro Garza García, en Nuevo León, considerado el municipio más caro del país por los altos ingresos que recibe per capita -que se ven reflejados en una inversión pública de primer mundo-, que gobernar Ecatepec, en el Estado de México, la ciudad con más pobres del país, uno de los municipios con los más altos índices de violencia y que tiene zonas menos seguras que Afganistán. Pero, a pesar de las asimetrías, siempre hay puntos de conexión entre los municipios. 

Vayamos primero a Guachochi. Enclavada en la alta Sierra Tarahumara, Guachochi es una joven ciudad que ocupa el sexto lugar en número de habitantes de todo el estado de Chihuahua. Esto muestra un crecimiento exponencial, que le ha valido para convertirse en el centro económico y político del sur del estado y en el líder de la región serrana donde confluye una tercera parte de los municipios del estado.

Según datos del Inegi, Guachochi tiene una condición de marginación y pobreza que la ubica entre las poblaciones con más marginación del país. Por su condición de lejanía con la capital, toda la franja de la Sierra de Chihuahua es una huella de la historia del racismo, marginación y el colonialismo. Con más de la mitad de la población indígena, el municipio de Guachochi es pobre entre los pobres. 

Por esa condición, se ha convertido en el centro de las políticas sociales. Guachochi es uno de los lugares más visitados por autoridades de primer nivel en los últimos años; por ejemplo, Enrique Peña Nieto y los secretarios de Estado acudieron en varias ocasiones e, inclusive, en una visita estuvo presente el hombre más rico del mundo, Carlos Slim; después, Andrés Manuel López Obrador también llegó a Guachochi como candidato en búsqueda del Santo Grial de la pobreza y meses más tarde regresó como presidente. El lugar es icónico porque representa el epicentro de la pobreza y la marginación.

Sin embargo, ser el foco de atención también tiene sus ventajas. Durante las últimas dos décadas, la inversión se ha incrementado notablemente en Guachochi y los gobiernos han mantenido el aumento de la inversión en la política social, lo que ha dado resultados positivos, porque se ha logrado llevar más infraestructura; por ejemplo en el caso de la educación, Guachochi cuenta con siete universidades, preparatorias y educación básica con una cobertura cada vez más amplia, lo mismo sucede con los servicios de salud pública y con la infraestructura urbana que ha tenido un notable crecimiento.

Por otro lado, el gran reto de la seguridad que tiene al país en una encrucijada, en Guachochi se ha convertido en un caso de estudio, porque los índices de criminalidad han bajado en los últimos cuatro años, cuando en el resto del estado se han incrementado la violencia. Esto ha llamado la atención de los especialistas porque en Guachochi hay una reacción distinta al resto del territorio estatal.

En desarrollo económico, Guachochi es la capital del deporte extremo. Los eventos de carreras pedestres, rallys de cuatrimotos, razers y carreras ciclistas de montaña son famosos a nivel mundial y han provocado una derrama económica sin precedentes. Guachochi tuvo un boom en los eventos turísticos desde el inicio del milenio. Ahora, la agenda deportiva está detenida por la pandemia, pero volverán con más fuerza el siguiente año. El turismo en Guachochi ha crecido más que en otras zonas, convirtiéndose en un prometedor destino para los visitantes nacionales y extranjeros, esto trae consigo también más inversión privada.

Además de tener una población mayormente rarámuri, Guachochi tiene más de mil comunidades. En la cabecera municipal vive una tercera parte y el resto de la población vive en rancherías y ejidos, algunas comunidades son tan pequeñas que solamente tienen 50 habitantes. Esta condición provoca mayor complejidad para llevar los servicios básicos, pero también tiene como efecto la cohesión social y la colaboración comunitaria.

Aquí viene lo interesante. En las grandes ciudades, el problema es lo contrario, la alta densidad de población provoca otras problemáticas derivadas del individualismo y la ausencia de cohesión social que provoca la tormenta perfecta junto al déficit de infraestructura, así como la presencia de otro tipo de pobreza, con mayor marginación y vulnerabilidad frente a la violencia. En ese sentido, todas las iniciativas apuntan a que se necesita hacer comunidad para tener éxito en las políticas públicas en las ciudades grandes.

Entonces, si se trata de hacer comunidad, Guachochi va adelante. Tenemos que aprender de estos municipios que han logrado potenciar el desarrollo comunitario con crecimiento sostenible. Además, las finanzas públicas han crecido en mayor proporción que otros municipios.

Un dato para darnos una idea. En 2020, según el presupuesto de egresos del Gobierno estatal, Guachochi recibirá 47 mdp de participaciones del Gobierno estatal, mientras que Juárez tiene presupuestado 911 mdp. Si consideramos que Juárez tiene 30 veces más población, entonces es evidente la diferencia. 

Otro ejemplo. Solamente en el rubro de educación, Hugo Aguirre informó que se invirtieron 16 mdp durante un año, en esa proporción Juárez deberían tener una inversión 30 veces mayor, alrededor de 430 mdp y resulta que apenas se invertirán 43 mdp en 2020 en nuestra ciudad fronteriza.

En resumen, Juárez debería recibir 30 veces más que Guachochi y recibe 10 veces menos en proporción. De aquí sacamos dos conclusiones, la primera, es que Guachochi ha tenido éxito en la administración municipal porque ha aprovechado su tradición en las comunidades y, en segunda, Guachochi ha logrado atraer más recursos de inversión privada con los eventos de turismo, así como de inversión pública del Estado y de la Federación. Esa es la fórmula ganadora para un municipio.

Ahora bien, hemos partido de un error, pensamos que Juárez es una ciudad de 1.5 millones de habitantes, pero en realidad estamos hablando de 96 pequeñas ciudades, que llamamos colonias. La cuestión es esta, necesitamos aprender a ver a Juárez en su diversidad cultural, como lo hacen en Guachochi, porque no es el mismo Juárez el que hay en Anapra, que el de Juárez de Campestre, Las Torres o Riberas del Bravo, son diferentes regiones de Juárez que coexisten, pero tienen diferentes contextos.

Si vemos a cada región de Juárez como pequeñas comunidades entonces estaremos replicando el modelo de Guachochi. Pero eso no es suficiente, también tenemos que atraer recursos 10 veces más, para poder aspirar a un crecimiento sostenible. Por eso nos urge una reforma para la justicia presupuestal.

Alguien dijo “Guachochi equivale a Anapra” y es cierto, en habitantes tal vez sea igual, pero con la enorme diferencia de que nosotros no hemos podido darle un crecimiento sostenible a Anapra y a Guachochi sí le han dado un crecimiento sostenible. Si pensamos así, es porque seguimos creyendo que Juárez tiene los problemas de hace 40 años.

Hugo Aguirre ha manifestado su aspiración para gobernar Chihuahua siendo candidato por el PRI, los resultados en Guachochi son sobresalientes y es el único de los aspirantes que puede argumentar con hechos los logros significativos en la administración del municipio que gobierna desde hace 4 años. Hay que aplicar el efecto Guachochi al resto de Chihuahua.