Opinión

El dolor de migrar

El drama que representa la migración humana es una historia que los juarenses conocemos de antaño

Daniela González Lara
Analista

jueves, 25 marzo 2021 | 06:00

El drama que representa la migración humana es una historia que los juarenses conocemos de antaño. Es un pasaje habitual en la vida de los fronterizos el ver caminar sin rumbo por las polvorientas calles de nuestra ciudad a, mayormente, hombres de mediana edad cargando una mochila en la que se nota a leguas que no guardan mucho, vestidos de pantalón de mezclilla y una gorra para aguantar el duro sol que azota al desierto del norte.

La cotidianeidad con la que a lo largo de nuestra vida en la frontera hemos visto estos escenarios nos hace pensar que lo normal de la vida es ver gente vagando por la calle con esa mirada tan característica de quien deja todo un pasado atrás buscando el sueño americano que no es otra cosa que vivir con dignidad, con decoro, aunque esto tenga que suceder en tierra extranjera y alejados de la familia a veces para siempre. El problema es que poco tienen de normal estos pasajes cuando el flujo de aspirantes a cruzar el Río Bravo se multiplica y Juárez es quien debe contener esa ola de personas que buscan cruzar a Estados Unidos; justo eso sucedió nuevamente hace algunos días que Joe Biden, el nuevo presidente del vecino país arribó al poder con promesas de regulaciones migratorias y una política distinta a la que clamaba su opositor Donald Trump quien insistía en levantar un muro entre las dos naciones, sin embargo es importante decir que hasta el momento nada ha cambiado en ese sentido y las políticas migratorias de Estados Unidos siguen siendo de retorno instantáneo para quien pretenda cruzar del lado americano.  

Cifras oficiales de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés) señalan que en febrero de este año 100 mil 441 migrantes fueron detenidos en su intento por entrar a ese país, 22 mil más que los 78 mil 442 aprehendidos un mes antes; y estiman que para marzo la cifra supere las 120 mil capturas.

En México, de acuerdo con la Unidad de Política Migratoria de la Secretaría de Gobernación, en enero de 2021 fueron presentadas ante la autoridad migratoria nueve mil 574 personas que se internaron a nuestro país de manera irregular, un incremento de 41 por ciento respecto a los seis mil 337 registrados en diciembre del año pasado. De acuerdo con datos oficiales, un total de 184 mil 423 mexicanos fueron repatriados desde Estados Unidos en 2020. De estos, 13 mil 471 mexicanos fueron deportados por los puntos fronterizos de Chihuahua. Y aun cuando la presentación de cifras pareciera estar muy lejos de plasmar una realidad cierta con la que podamos empatizar, la verdad es que para nosotros es muy sencillo verlo en nuestras calles, en los negocios menores que emplean repatriados, o en los puestos de comida en el Centro de la ciudad donde ofrecen platillos típicos de su lugar de origen.  

Como juarense impuesta a ver de cerca estos dramas, afirmo que no quiero acostumbrarme más a ver el dolor de la gente pasar con normalidad por las calles de mi frontera, y si bien es cierto la migración de personas existirá siempre, no tiene por qué existir la vejación a sus derechos por hacerlo, no debemos normalizar a las nuevas generaciones el dolor de quien sale de su casa con ilusiones de una vida mejor y se topa con robos, violaciones, malos tratos y hasta la perdida de su propia vida.

Mientras tanto los juarenses más menesterosos se organizan para crear albergues donde reciben a estas personas, mismos que por cierto no reciben ayuda del Gobierno municipal que de hecho quitó el presupuesto de la oficina de “Atención al Migrante” para crear otra que tuviera que ver con el “manejo de redes sociales”. Así las cosas… gracias por leer, yo soy Daniela González Lara.

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