Opinión
Cultura de la paz para el buen vivir

El diálogo y la interacción: vínculo para la construcción de la paz

Creo que no podemos hablar de “educación para la paz” desde un solo escenario

Dora Margarita Trujillo Villanueva

lunes, 31 mayo 2021 | 06:00

Creo que no podemos hablar de “educación para la paz” desde un solo escenario, no únicamente en aquellos espacios alternativos en los que se profundiza en el tema a través de diversas técnicas, dinámicas o reflexiones grupales, etc. En esta y las siguientes tres emisiones escritas, les quiero compartir un proyecto de trasformación social que inicia en las escuelas y que impacta a toda la comunidad, para lo cual propongo los siguientes encabezados:

• El diálogo y la interacción: vínculo para la construcción de la paz. 

• El aprendizaje dialógico y sus principios.

• El impacto de las “Actuaciones educativas de éxito” en los aprendizajes, la convivencia escolar y la participación de la comunidad.

• El modelo dialógico de prevención y resolución de conflictos.

¿Cuál es la primera imagen, pensamiento, sentimiento, que se genera en ti al escuchar la palabra diálogo?

Me centraré en Mikhail Bakhtin, crítico literario, teórico y filósofo del lenguaje, para desarrollar esta idea. Bakhtin propuso el concepto de “dialogicidad” para referirse al intercambio lingüístico de dar y recibir. No es un proceso sencillo, ya que no solo existe el intercambio a través del lenguaje, el cual está construido desde la experiencia de la persona, que a su vez está plasmada de emociones, sentimientos, pensamientos y los significados que le damos a cada uno de ellos. Ahora bien, piensa en un momento en el que hayas dialogado con alguien, específicamente sobre una diferencia de opinión, ¿Quién es esa persona? ¿Qué recuperas de esa experiencia y ese diálogo con él o ella? ¿Qué sentido le das aquí y ahora? ¿Cambió algo de la interacción con él o ella desde aquel allá y entonces?

George Mead, filósofo pragmático y considerado sociólogo y psicólogo social, propone el concepto de “el yo y el mí”: él concibe la construcción de la persona desde la relación con los demás, es decir que el desarrollo social y espiritual de una persona es mediado por el lenguaje. La persona se construye al percibir la imagen que los demás tienen de él o ella a través de la interacción. ¿Tiene eso sentido para ti? ¿Existe algún referente de cómo te concibes hoy, algún familiar, amigo cercano o lejano, etc.? ¿Qué personas podrías decir que contribuyeron en tu concepción como persona para hoy leer esta nota?

En el diálogo y las interacciones radica una de las primicias del proyecto “Comunidades de Aprendizajes”: a mayor cantidad de interacciones, mayor cantidad de aprendizajes. Desde la concepción del aprendizaje dialógico, toca desmantelar las creencias de que los aprendizajes se gestan solo entre personas adultas; por el contrario, los niños y las niñas tienen mucho que decir y compartir, por lo que corresponde atender las necesidades esenciales de comunicación  a través del lenguaje, característica de la sociedad actual de la información y derecho universal. 

Atendiendo la propuesta de “el yo y el mí”, si como adultos en la interacción con los niños y niñas fomentamos, modelamos y dialogamos sobre la paz, tendremos entonces niños y niñas más dialógicos que fomenten los espacios sanos de convivencia y que favorezcan su desarrollo social, afectivo y cognitivo.

En la siguiente nota les compartiré cómo se concreta el aprendizaje dialógico y cuáles son sus principios, base del proyecto Comunidades de Aprendizaje, el cual se implementa desde hace más de 40 años y que surge después de la dictadura de Franco en España. Actualmente tiene presencia en países como Reino Unido, Italia, Portugal, Italia, Chipre, Malta; en América Latina se tiene presencia en  Argentina, Brasil, Colombia, Chile, Perú, Ecuador,  y en México en los estados de Nuevo León, Puebla, Jalisco, CDMX y Edomex, y, en el siguiente ciclo escolar 2021-2022, en el estado de Chihuahua.

Dora Margarita Trujillo Villanueva.

• Maestra en Desarrollo Humano por el Iteso, licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Autónoma de Nuevo León. Certificación en Comunidades de Aprendizaje por la Universidad Adolfo Ibáñez. Actualmente laboro en Vía Educación AC como formadora en Comunidades de Aprendizaje, proyecto de transformación social y educativa.  Desarrollé el programa del diplomado en Psicología Positiva convenio Iteso-CFIC que coordino y del que soy facilitadora. Colaboré en la implementación y transferibilidad de las Escuelas de Perdón y Reconciliación en México, así como en el desarrollo de 24 grupos de facilitadores en el país. En los últimos 14 años me he dedicado al acompañamiento desde el Enfoque Centrado en la Persona y Espiritualidad Ignaciana a diversos grupos de jóvenes, mujeres y adultos. De manera independiente desarrollo talleres para el crecimiento personal.

Cultura para la Paz es un proyecto de El Diario de Juárez en alianza con el Tecnológico Nacional de México, campus Juárez, el Comité de Pacificación y Bienestar Social (Copabis) y el Centro Familiar para la integración y Crecimiento A. C. (CFIC).