Opinión

El despertar del lunes

Este domingo será histórico; no sólo México celebra las elecciones más grandes de su historia, sino que se juega su futuro frente a un régimen autoritario

Nicolas Juárez Caraveo
Analista

domingo, 06 junio 2021 | 06:00

Este domingo será histórico; no sólo México celebra las elecciones más grandes de su historia, sino que se juega su futuro frente a un régimen autoritario que en sólo tres años demostró ser muy poco tolerante a la crítica y la oposición, además la continuidad de las instituciones que forjaron la democracia en nuestro país.

Aquí en Chihuahua claro que también será histórico, en un proceso plagado de descalificaciones, zancadillas, violaciones a la ley y una gran incertidumbre en la organización de la jornada electoral.

Espero que el despertar del lunes también sea histórico; con una participación ciudadana contundente y los que obtengan la victoria sea de tal manera que no se tengan ninguna duda que pueda llevar a judicializar la elección porque a eso le apuestan varios, ante la actitud presidencial que ha descalificado de manera permanente al árbitro electoral.

Hoy, con medidas estrictas para proteger la salud de las y los funcionarios de casillas, así como de quienes vayan a las urnas, 93 millones de mexicanos tenemos la posibilidad de elegir a quienes nos representarán en los 500 lugares de la Cámara de Diputados, 15 de las 32 gubernaturas, incluida claro el gobierno de Chihuahua y más de 21 mil cargos a nivel local.

No es un secreto, para fines prácticos esta elección se trata de un referéndum indirecto al gobierno que hace 3 años conquistó de manera fácil las urnas, y que no está dispuesto a compartir el poder.

Para el presidente Andrés Manuel López Obrador estas elecciones son decisivas para evitar que los “conservadores regresen al poder”, mientras que para la oposición es clave recuperar espacios en el Congreso para defender la democracia frente al populismo.

Lamentablemente, estas elecciones ya están manchadas, desde el inicio

del proceso se han registrado un total de 782 agresiones contra políticos, y han acabado con la vida de 89 candidatas y candidatos.

Para algunos analistas en seguridad, son cifras preocupantes ya que el crimen organizado se encuentra inmiscuido en el proceso y pudiera

definir los resultados sobre todo en elecciones municipales.

Y aquí también el presidente ha sido muy poco tolerante y ha enviado

fuertes críticas a la oposición que sigue sin cabezas visibles o líderes que al menos enfrenten esta actitud dictatorial.

Hay que recalcar, el resultado de esta elección definirá la capacidad de maniobra que tendrá el presidente en la segunda mitad de su administración, y también habrá de definir a la misma oposición, si siguen con “alianzas” superficiales o de una vez por todas conforman un gran frente ante la dictadura.

Para el órgano electoral, al menos cómo hasta ahora se conoce también

será un momento trascendental, se juega su existencia e independencia ante un embate del poder presidencial que difícilmente podrá sostener si no hay resultados claros, transparentes y contundentes.

No hablamos sólo del momento de la elección, han sido constantes y reiteradas las amenazas que se han enviado desde el poder en contra del Instituto Nacional Electoral, dejando en claro que difícilmente se mantendrá como hasta ahora, y menos si los resultados no le satisfacen.

Han sido constantes los ataques, como en aquel lejano mes de septiembre del 2019, cuando Andrés Manuel López Obrador sentenció: “Vámonos respetando, no somos iguales, que no me confundan porque eso sí calienta”, ante el intento del INE, de que el presidente comparecer por la supuesta realización de actos de promoción personalizada mediante la indumentaria y accesorios, utilizados para llevar a cabo funciones de levantamiento de censo o entrega de beneficios de programas sociales.

Desde ese momento sentenció a la autoridad electoral, señalando a los

consejeros del INE que se hicieron de “la vista gorda”.

El Instituto Nacional Electoral se ha convertido en uno de los principales enemigos del presidente López Obrador y se perfila para ser condenado a muerte por el Poder Ejecutivo, eso es lo que se juega y junto con la endeble democracia que se ha construido en nuestro país.

Ya son muchas señales las que se han enviado en contra de la autoridad

electoral: uno de los primeros fue la multa del INE a Morena por desviar los donativos que habían recibido para los afectados por el sismo de 2017 y que nunca llegaron a los damnificados; y en este 2021, por el retiro por parte del INE de 62 candidaturas de Morena, entre otras cosas por no declarar sus gastos de precampaña donde cayó Félix Salgado Macedonio.

Sobre este último escarceo, el de Salgado Macedonio, el presidente Andrés Manuel López Obrador junto con Morena y los gobernadores de su partido anunciaron que van por una reforma electoral.

Así de alta es la apuesta del organismo electoral, tanto así que optó por centralizar toda la elección, si no pregúntele a los funcionarios y consejeros que aún quedan en el organismo local.

Por todo ello sólo basta esperar que los resultados de este domingo como lo dijimos, sean claros, transparentes y contundentes y nos despertemos el lunes con nuevas autoridades electas, sin cuestionamientos y con una alta legitimidad, y los que pierdan tengan el carácter de reconocerlo y ayudar en la reconstrucción de nuestro estado y nuestro país.