El derecho a la ciudad en Juárez

En el mes de enero en nuestra ciudad se presentaron diversos episodios que conmovieron a las personas que vivimos aquí

Verónica González
Analista
martes, 05 febrero 2019 | 06:00

En el mes de enero en nuestra ciudad se presentaron diversos episodios que conmovieron a las personas que vivimos en Juárez, algunos fueron sobre muertes por accidentes viales, incremento de la violencia, incendios en casa habitación, entre otros. Todos ellos reflejan un común denominador: fueron ocasionados por un factor humano que detonó una alteración social. 

Pensar en que se pueden controlar todas las variables para evitar una situación catastrófica irreversible es casi una utopía, entonces ¿qué pueden hacer los tomadores de decisiones? ¿Hacia dónde deben ir dirigidas la definición de las políticas públicas en el marco de un buen gobierno (o gobernanza-gobernabilidad)? Y por último, como habitantes de Juárez, ¿qué derechos tenemos en una ciudad con complejidades multifactoriales?

Hace más de cinco décadas en ciudades europeas se presentaron algunas condiciones similares, lo que obligó a pensar sobre los derechos de los habitantes en espacios comunes, para ello surgió El derecho a la ciudad, que es considerado como un derecho humano emergente y colectivo. Hace una clara diferenciación de los bienes: los comunes y los públicos. Se basa en los principios de justicia social, equidad, democracia y sostenibilidad.

Su definción es simple, pero a la vez es sumamente compleja, debido a que busca incidir en el derecho de todos los habitantes (actuales, futuros, permanentes y temporales) a utilizar, ocupar, producir, gobernar y disfrutar de ciudades, pueblos y asentamientos humanos justos, inclusivos, seguros y sostenibles. Se basa en los principios de justicia social, justicia territorial, democracia, participación ciudadana, igualdad, respeto a la diversidad cultural y al medio ambiente.

En Ciudad de México, se publicó la Carta al Derecho a la Ciudad de México luego que la Organización de las Naciones Unidas se promulgó frente a un lineamiento que incidiera en aspectos socioambientales-urbanos y su complejidad ante los desafios que las ciudades presentan. Actualmente, es la única ciudad en el país que tiene este instrumento vigente y en el marco de ella se han impulsado diversos proyectos consolidados en el corto plazo. 

Luego de analizar las situaciones de inicio de este año, se puede pensar que la Carta al Derecho a la Ciudad se presenta como una solución factible que promueve la acción desde diversos aspectos donde el factor legal se muestra como uno de los detonantes para la construcción del Estado de Derecho en el cual la protección de los habitantes de Juárez sea prioritaria. 

Dentro de la Estrategia de Resiliencia publicada en marzo de 2018, se incluyó como una de las acciones la publicación de la Carta del Derecho a la Ciudad para Juárez, el reto en este caso será considerar todas las opiniones, las experiencias y las áreas en las cuales confluímos, sin duda deberá ser incluída una visión de prevención social de la violencia y la delincuencia, una propuesta para la seguridad vial, un diseño urbano ordenado e incluyente donde la movilidad alternativa y segura sea contemplada para todos los habitantes de la ciudad. 

La Carta del Derecho a la Ciudad no sería una documento de buenos deseos sino un marco en el cual varias iniciativas sean concretadas en el corto o a lo mucho en el largo plazo. Donde la emergencia en el cumplimiento sea motivada por la necesidad de la calidad de vida de todos los que vivimos y los que visiten Juárez. En este sentido también se deberá promover la vigilancia en el cumplimiento de las acciones con la finalidad de propiciar un sentido crítico en los actores en Juárez. 

Lo que sigue en este año es impulsar esta Carta, que sea una referencia para un buen cumplimiento de proyectos, que sean empáticos a cada uno de nosotros, que logre satisfacer en un sentido amplio cada una de nuestras necesidades, siendo capaces de ser creativos y sensibles. Tal vez se considera como un sueño lejano e incierto, tener una ciudad incluyente, segura y resiliente, pero con pequeños pasos se construye una idea y de allí se detona un proyecto que podemos verlo como tangible. Sin duda esto se puede lograr. ¡Trabajemos en ello!