Opinión

El arma de la UIF

La congelación de cuentas bancarias

Sergio Sarmiento
Periodista

miércoles, 10 noviembre 2021 | 06:00

Ciudad de México.- La Unidad de Inteligencia Financiera se creó en 2004 para combatir las operaciones con recursos de procedencia ilícita y el financiamiento al terrorismo. En México, sin embargo, no hay mucho terrorismo y el crimen organizado maneja sus operaciones con dólares en efectivo, por lo que la UIF no tiene mucho que hacer en estas tareas. Quizá por eso se ha convertido en ariete contra personas que el gobierno considera incómodas.

Nadie puede acusar a la UIF de no usar con asiduidad su arma más poderosa: la congelación de cuentas bancarias. Nada más en 2020, año de pandemia, bloqueó 21,375 cuentas, el mayor número en la historia, según Santiago Nieto, quien hasta el 8 de noviembre era titular de la dependencia. La UIF sostiene que estas cuentas estaban relacionadas con la delincuencia organizada; pero, cuidado: no necesita un juicio, ni siquiera presentar pruebas, antes de congelar una cuenta. Lo hace a discreción y la carga de la prueba recae sobre aquellos cuyas cuentas son congeladas, lo cual viola la presunción de inocencia de nuestra Constitución.

Son numerosas las personas y empresas sin conductas ilícitas que de repente encuentran sus cuentas congeladas. La UIF simplemente las incluye en la "lista de personas bloqueadas". Se les dan 10 días hábiles para presentar documentación que compruebe la legalidad de todas sus transacciones, pero incluso quienes son muy ordenados tienen dificultades para justificar todos sus gastos e ingresos de años. El proceso es prolongado, complejo y costoso, ya que requiere abogados especializados y contadores. No se respetan las garantías individuales de los afectados, bajo el pretexto de que no se les ha acusado de nada, pero sí se les congelan sus recursos y se les exhibe públicamente como supuestos "lavadores de dinero". En los muchos casos en que demuestran su inocencia, la UIF no ofrece siquiera un "Usted disculpe".

En 2019 la UIF congeló las cuentas de Eduardo Medina Morena, ministro de la Suprema Corte que no era del agrado del presidente, y que optó por renunciar para dejar el cargo a alguien más cercano al gobierno, lo que hizo que la UIF liberara sus cuentas. En 2020 inmovilizó las de varios granjeros que participaron en las movilizaciones contra el uso del agua de la presa La Boquilla de Chihuahua para cumplir con la cuota a Estados Unidos. Empresarios y personas sin ningún vínculo con la delincuencia me han contado verdaderas historias de terror sobre las actuaciones de la UIF.

La Unidad cuenta con un poderoso equipo de cómputo que recibe reportes diarios de millones de transacciones. Una serie de algoritmos, que prestan especial atención a las personas "políticamente expuestas", detectan las operaciones sospechosas. Supuestamente los investigadores de la UIF deben determinar si realmente hay alguna ilegalidad antes de proceder, pero la cantidad de acciones contra empresas y personas que no han cometido delitos sugiere que prefieren congelar primero y averiguar después. En algunos casos, altos funcionarios del gobierno piden a la UIF investigar a tal o cual empresa o personaje incómodo. Fue el caso del ministro Medina Mora y de los activistas de La Boquilla.

El reemplazo de Santiago Nieto por Pablo Gómez preocupa en lugar de tranquilizar. Gómez no tiene experiencia en la detección de transacciones financieras ilegales; toda su vida ha sido político e ideólogo. Con su nombramiento el presidente lanza el mensaje de que quiere que la UIF se politice todavía más. No es una buena noticia para México.

Paradojas

AMLO propuso ayer en la ONU crear un fondo especial para dar transferencias directas de dinero a 750 millones de pobres en el mundo. Al mismo tiempo, los padres de hijos con cáncer protestaban en el AICM por la falta de medicamentos oncológicos.

Notas de Interés

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