Opinión

Editorial: Decisiones de Corral sobre Covid, de lejitos e inservibles

Ideas ridículas y opresivas no le han faltado, como la de proponer un semáforo de color mostaza

El Diario de Juárez

lunes, 03 mayo 2021 | 06:00

En todo Chihuahua, las infecciones por Covid siguen hacia arriba. Los hospitales están repletos de casos y las muertes por la pandemia van al alza. Mientras tanto, las medidas sanitarias implementadas por el gobernador, Javier Corral Jurado, han sido elitistas y no han funcionado.

Ideas ridículas y opresivas no le han faltado, como la de proponer un semáforo de color mostaza –entre naranja y amarillo–, o la de limitar los restaurantes el fin de semana –medida fútil porque los puestos de tacos y burros se ven repletos, mientras que los viernes la gente acude masivamente a los restaurantes, causando peores aglomeraciones y tráfico–, la de exhibir a pacientes intubados en los spots preventivos del Estado, la de criticar las campañas de sus contrincantes, o la de permitir retrasos en la vacunación para castigar a los médicos que protestan, ad infinitum.

Qué fácil debe ser para Corral hacer declaraciones demagógicas y tomar decisiones sobre el Covid, encumbrado y bien seguro desde Palacio de Gobierno, o desde los lugares más exclusivos que usualmente visita, con la excepción de cuando hace declaraciones mediáticas y se disfraza de obrero –con casco y toda la cosa–.

Es muy obvio, tenemos un gobernador burocrático y elitista al que se le dificulta empatizar con los problemas del pueblo.

En lugar de hacer tantas declaraciones retóricas y demandar a todos sus contrincantes políticos, como acostumbra, mejor haría el gobernador en visitar seguido los hospitales para revisar y experimentar de cerca todas las carencias y problemas que enfrentan los héroes de la salud; pero conociéndolo bien, sería mucho pedirle.

Corral prefiere seguir grillando, jugando golf y disfrutando de visitar las más lujosas y finas zonas en el estado. Ya casi todos los candidatos a la gubernatura lo han criticado por su flojo desempeño ante la pandemia.

Estamos otra vez ante una emergencia de salud, y muchas vidas están de por medio, pero Corral prefirió gastar los recursos del pueblo en entorpecer el flujo vehicular y destruir avenidas que funcionaban bien en Ciudad Juárez, por ejemplo, en lugar de prepararse bien para la contingencia y equipar bien de medicinas e insumos a los héroes que trabajan contra esta emergencia sanitaria.

Para el gobernador y sus protegidos, que el mundo ruede, porque ellos probablemente seguirán muy bien de salud para seguir desfrutando del privilegio que brinda estar al mando del estado, en lugar de tomar el toro por los cuernos, ponerse a trabajar y hacerse responsable del honor de representar dignamente a sus compatriotas.

En lugar de tanta retórica y demandas legales contra sus enemigos políticos, un gobernador debe trabajar con todo por el bien de los chihuahuenses más vulnerables. Apenas empieza mayo y las tendencias en violencia y salud son preocupantes.

Corral tiene la obligación, los recursos y el poder para pelear con todo para acelerar las vacunaciones, pero prefiere gastar su tiempo en criticar y atacar legalmente a sus adversarios políticos.

Por lo pronto, Javier Corral es el gobernador de Chihuahua más repudiado y negligente que ha tenido nuestro estado en toda su historia, si no el peor en todo México. No hace falta ninguna encuesta, por lo demás sobran, para afirmarlo.

Antes de concluir su administración, los chihuahuenses y los mexicanos ya han juzgado: ha sido el peor porque ha tomado las peores decisiones.