Opinión

Día naranja

Me sumo a la campaña a través de este espacio, en esta ocasión para hablarles de dos conductas que violentan a la mujer y que han pasado desapercibidas e incluso normalizadas tanto en los espacios públicos como en los privados, me refiero al acoso y hostigamiento sexual

Olivia Aguirre Bonilla
Académica

jueves, 25 noviembre 2021 | 06:00

Hoy es el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, y no podía pasar esta oportunidad para escribir al respecto con la finalidad de sensibilizar a la sociedad sobre este tema.

En el caso de la ONU, como parte de su campaña de sensibilización con el lema “Pinta el mundo de naranja: ¡Pongamos fin a la violencia contra las mujeres YA!”, plantea 16 días de activismo que comienzan el día de hoy y culminan a propósito el 10 de diciembre por ser el Día Internacional de los Derechos Humanos. 

Dicha campaña tiene como fin prevenir y eliminar la violencia contra las mujeres y las niñas en todo el mundo, pidiendo una acción global para aumentar la conciencia, impulsar la promoción y crear oportunidades para el debate sobre retos y soluciones.

Por ello me sumo a la campaña a través de este espacio, en esta ocasión para hablarles de dos conductas que violentan a la mujer y que han pasado desapercibidas e incluso normalizadas tanto en los espacios públicos como en los privados, me refiero al acoso y hostigamiento sexual.

Me gustaría precisar que ambas conductas si bien implican por parte del agresor acciones que pueden ser verbales, físicas o ambas, relacionadas con la sexualidad de connotación lasciva, sí existe una diferencia entre ambas, pues comúnmente se tiene la creencia de que implican lo mismo.  

En el caso del hostigamiento sexual, es el ejercicio del poder, en una relación de subordinación real de la víctima frente al agresor y que se puede dar en el ámbito laboral, escolar, religioso, doméstico o cualquiera otra que implique subordinación. Es decir, se puede presentar entre jefe y empleada, entre docente y alumna, entre sacerdote y monaguilla, así pues, existe una relación de jerarquía.

Por otro lado, el acoso sexual es una forma de violencia, en la que no existe la subordinación pues se encuentran en el mismo plano de igualdad, es decir se puede presentar entre un alumno y una alumna, entre un docente y una docente, entre un empleado y otra empleada que se encuentren en la misma posición laboral.

En ambos casos existe un ejercicio abusivo de poder que conlleva a un estado de indefensión y de riesgo para la víctima, independientemente de que se realice en uno o varios eventos. Puede incluir formas sin contacto físico, como comentarios sexuales sobre las partes del cuerpo, silbidos, peticiones de favores sexuales, miradas sexualmente sugerentes, acecho y la exposición de los órganos sexuales de una persona a otra. También incluye formas de contacto físico, como tocamientos, pellizcos, las palmadas o rozarse contra otra persona de manera sexual entre otras conductas.

Otra modalidad en donde se presentan este tipo de agresiones es en la digital a través de publicaciones escritas y/o gráficas, en medios electrónicos y plataformas de internet, y que últimamente se ha potencializado que se presente en estos espacios por la situación de confinamiento derivado del Covid-19, toda vez que la modalidad virtual se encuentra presente en mayor medida en los espacios educativos y laborales.

Quienes hayan sido víctimas de estos delitos pueden acudir a la Fiscalía de la Mujer a interponer su querella por el delito de acoso sexual que por cierto ha sido adicionado desde el 28 de agosto de 2021 a nuestro Código Penal del estado de Chihuahua en su artículo 176 Bis, mismo que impone una pena de seis meses a dos años de prisión y de 30 a 60 días multa, asimismo el delito de hostigamiento sexual que se encuentra en el artículo 176 del mismo Código que impone de seis meses a dos años de prisión y de 30 a 90 días multa. 

La violencia contra la mujer sigue siendo un obstáculo para alcanzar la igualdad, el desarrollo y la paz, poner fin a la violencia contra mujeres y niñas es labor de la sociedad en su conjunto. #pintaelmundodenaranja. 

Facebook: Dra. Olivia Aguirre Bonilla

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