Desorden en la Fiscalía

Es preocupante la escasa disciplina que se observa al interior de la Fiscalía General del Estado, donde los agentes...

Javier Cuéllar
Abogado
miércoles, 17 abril 2019 | 06:00

Es preocupante la escasa disciplina que se observa al interior de la Fiscalía General del Estado, donde los agentes del Ministerio Público que trabajan para ella hacen sencillamente lo que se les da la gana a ciencia, paciencia y complacencia del titular de esa oficina para la Zona Norte del estado, licenciado Jorge Arnaldo Nava López, que a pesar del supuesto gran prestigio que tiene, no se aboca a supervisar el funcionamiento de su dependencia.

La profusa actividad de la puerta giratoria es la seña evidente que muchos de los delincuentes que son consignados evaden la acción de la justicia, ahora nos enteramos que en un caso tan escandaloso y notorio como el del presbítero Aristeo Baca el agente del Ministerio Público simple y sencillamente no asistió a una de las audiencias programada por el juez de la causa para tratar la incidencia de prórroga del plazo de investigación solicitada por los abogados defensores, por lo que el tribunal que conoce del asunto suspendió la audiencia y no tuvo más remedio que aplicarle una multa de cincuenta Unidades de Medida y Actualización (UMAs)por su desacato, lo que importa una cantidad en dinero contante y sonante del orden de los cuatro mil pesos que seguramente nadie pagará.

De todos es conocido que los agentes del Ministerio Público adscritos a los tribunales se encuentran físicamente en las inmediaciones de los juzgados, de tal manera que no se justifica que en un momento dado que se les requiera no se encuentren en el juzgado puesto que su adscripción o lugar de trabajo son precisamente los tribunales, lo que nos indica simplemente que no se presentaron a laborar y sin que las jefaturas intermedias tomaran las debidas precauciones de asignar a otro elemento que atendiera la diligencia, lo cual es más grave pues pone al descubierto una serie de faltas que abarca también a los mandos medios. Esto indica un descuido en el funcionamiento administrativo de toda la cadena de mandos al interior de la Fiscalía de la Zona Norte por parte de su titular, el licenciado Jorge Arnaldo Nava López.

Estas inconsistencias no se limitan al campo del derecho penal que es el de más delicado tratamiento en nuestra comunidad, pues también existen una serie de agentes del Ministerio Público adscritos a los juzgados familiares de nuestra ciudad que también observan un deficiente trabajo en lo que les compete, que es la representación de los intereses de la sociedad en los diversos juicios familiares que ahí se tramitan debido a que muchos consideran que la familia es la célula social fundamental de nuestra comunidad y que el Estado debe tener un interés público en preservar los intereses que en esos juicios se litigan, en especial los derechos de los menores de edad que se ven involucrados necesariamente en muchos de esos procesos.

Pues ahí tenemos que algunos de los agentes del Ministerio Público adscritos a esos juzgados dejan mucho qué desear en el cumplimiento de sus deberes, pues de hecho llegan muy tarde a las mayorías de las audiencias y cuando se presentan lo hacen sin conocimiento de causa puesto que, a pesar de habérseles notificado el inicio de los procedimientos y la naturaleza de las audiencias no se toman la molestia de darle una leída superficial al expediente de tal manera que ahí andan investigando de última hora los pormenores del caso, evidenciando así su ignorancia de lo que se va a tratar en el evento. 

Uno de los casos más patéticos es el de la licenciada Rosalba Ramírez, agente del Ministerio Público adscrita al Juzgado Primero de lo Familiar por audiencia de esta Ciudad, que cotidianamente la tienen que andar buscando para avisarle de las audiencias y que cotidianamente llega tarde a ellas, ignora totalmente de lo que se va a tratar. Los jueces familiares son muy benévolos y hasta ahora no han multado a estos señores por su irresponsabilidad pero no es necesario que lo hagan, su supervisión es tarea obligada del licenciado Jorge Arnaldo Nava López o como quien dice de la ‘Carabina de Ambrosio’. Vamos a estar pendientes de que estas anomalías se compongan y si no, ya veremos y diremos.