Opinión

OPINIÓN

Designados por Maru para áreas clave

Tres áreas importantes, de las que al menos dos son clave para desmenuzar la administración estatal saliente, fueron encomendadas a César Navarrete, cercano a la gobernadora Maru Campos desde hace algunos años

LA COLUMNA
de El Diario

sábado, 31 julio 2021 | 06:00

-Designados por Maru para áreas clave

-Viene otra elección de prueba, los seccionales

-Mantiene ‘El Caballo’ altar a Pancho Sánchez

-‘No es acarreo, es consulta...’, se defienden

Tres áreas importantes, de las que al menos dos son clave para desmenuzar la administración estatal saliente, fueron encomendadas a César Navarrete, cercano a la gobernadora Maru Campos desde hace algunos años.

Fue designado como encargado de la recepción de Comunicación Social, la Coordinación de Política Digital y la de Relaciones Públicas. Los documentos formales a su favor pueden verse en una imagen en la versión digital de La Columna.

También puede verse la designación formal del sonorense Luis Gerardo Serrato, coordinador general del equipo de transición de Maru, como encargado a la vez de recibir de manos de Jesús Mesta Fitzmaurice, la Coordinación Ejecutiva de Gabinete.

Estos nombramientos debidamente registrados en la Comisión de Transición llevan mensajes importantes. Así lo han interpretado dentro del equipo, donde ya se especula sobre los cambios en la estructura del aparato estatal al comienzo de la administración siguiente.

Navarrete, importado de la Universidad Popular Autónoma de Puebla, tendría la tarea de unificar la costosa burocracia de tres áreas en una sola.

Caracterizadas las tres por sus excesos (Relaciones Públicas, Comunicación y Política Digital), la labor del que desde hace más de cinco años es un discreto asesor de la gobernadora electa, sería la de ponerle freno al derroche y la corrupción que marcó al quinquenio corralista.

Aunque en las dos administraciones municipales de Campos Galván, Navarrete se mantuvo fuera del gobierno, ahora eso podría ser diferente.

Por otra parte, Serrato asume un área que también es clave para el Gobierno estatal, la jefatura del gabinete, de la que tanto se ha hablado que podría ocupar en la siguiente administración, si el sonorense se anima a sacrificar su curul federal.

***

Falta la cereza del pastel en materia de elecciones constitucionales. Es postrecito. Nada qué ver con peleas titánicas como la gubernatura, presidencias municipales, sindicaturas y hasta diputaciones locales y federales

No de ese tamaño, pero sí es elección de carácter estatal porque se llevará a cabo en 51 de los 67 municipios. No es tampoco la surrealista consulta federal de mañana promovida desde Palacio Nacional por la 4T.

Es la elección de presidentes seccionales. Ciudad Juárez tiene solo uno, el de Samalayuca; el municipio de Chihuahua tiene cinco. Diferencia hasta en eso. Su población es la mitad que la de esta frontera.

El resto de esos seccionales está repartido entre otros 49 municipios. Todos tendrán relevo en noviembre próximo.

Ahí se medirán de nuevo los partidos políticos y sus candidatos; los grupos al interior de los partidos, los intereses empresariales, los delictivos, etc… Solo como ejemplo, aunque Samalayuca es grande en médanos, arena, flores del desierto, también está dentro de su demarcación la planta de Cementos, una planta eléctrica y hasta un retén militar. Y la primera autoridad para todos ellos, con todo y lo relativo que pueda resultar, es la seccional.

Un presidente o presidenta seccional puede ser de gran apoyo para la Presidencia Municipal correspondiente o se puede convertir en un dolorcito permanente de cabeza.

En Samalayuca ese papel lo jugó durante los últimos años el panista Javier Meléndez (el de las calabacitas baratas), pero la cuerda no le duró todo el período por “razones personales” que, nos dicen, tuvieron que ver con presiones de grupos delictivos y algo de corrupción. Duró hasta finales del mes pasado. Está en su lugar el suplente, José Enrique Holguín.

La organización de esas elecciones corre a cargo también de los órganos correspondientes. Institutos Estatal y Electoral; uno para la logística, el otro con el padrón.

Pronto se pondrán a prueba de nuevo, pues, las fuerzas en territorio de Cruz Pérez Cuéllar (Morena) como alcalde constitucional que será para noviembre; y de la virtual gobernadora, María Eugenia Campos (PAN), tanto en Juárez como el resto de la entidad.

***

El excandidato del Movimiento Ciudadano a la gubernatura, Alfredo “El Caballo” Lozoya, no solo no ha desmontado el altar del compás y la escuadra donde tiene colocado a Francisco “Pancho” Sánchez, sino que lo ha reforzado con más veladoras y más dispensador de penetrante incienso.

Pancho fue convertido por Lozoya en el presidente naranja en el estado y colocado en el privilegiado número uno de la lista de candidatos a diputados plurinominales. Pero tenemos un Pancho muy distinto entre quien fue el modesto y buena onda secretario del Ayuntamiento en Parral, al inalcanzable Dios del Olimpo que es ahora. Celoso hasta de su sombra.

Por esa singularidad perdió el MC gran parte de sus generales a lo largo de la campaña electoral, fue derrotado aun en municipios con victoria “asegurada” como Bocoyna y Nuevo Casas Grandes, y está a punto de perder –o ya perdió- a su promiscuo enlace con Javier Corral, el excandidato a la alcaldía por Chihuahua, Miguel Riggs, y Amín Corral, quien pudiera dejar sin diputación a Sánchez si la posición es entregada “al mejor perdedor”.

El PAN y el PRI se están encargando de desmantelar al MC en todos esos caso. Solo están cobrando el intento que hicieron los naranjas por debilitar en campaña a las escuadras aliadas en distintas partes de la entidad.

Aseguran quienes conocen a detalle la entraña del partido de Dante Delgado que nada de lo anterior hubiera ocurrido y hasta sería mayor la cifra de votos alcanzada por Lozoya en uno 15 a 20 mil unidades, sin Pancho Sánchez en medio.

El humilde se convirtió en tóxico y ahí siguen las consecuencias.

***

Los morenistas se defienden con el dicho de que “no es acarreo, es consulta...”, ante la evidente falta de operación para el proceso que se vivirá en todo el país mañana, con el fin de someter a consideración popular la procedencia de acciones contra “actores políticos” de sexenios pasados. AMLO dijo en la víspera que su objetivo son los expresidentes del país, pero para efectos legales puede ser cualquier actor político de “sexenios pasados”.

Supuestamente la instrucción girada desde la dirigencia nacional que encabeza Mario Delgado fue la de dejar correr la consulta sin mayor intervención que la promoción previa.

A eso se atuvieron la mayoría de los liderazgos morenistas, que más allá de las arengas a su gente para participar en la consulta nacional dicen no tener algo planeado en específico orientado a la movilización de la militancia.

Pese a ello, donde sí se organizan movilizaciones es precisamente en Juárez, que concentra 771 mesas receptoras de votos en los cuatro distritos electorales federales con sede en esta frontera.

Es aquí donde las fuerzas Morenas se van a jugar el prestigio. Es la responsabilidad con la que carga el partido que dirige Martín Chaparro por el hecho de concentrar el 40 por ciento del padrón electoral.

En el caso de la capital es menor la fuerza y la capacidad de convocatoria. En la tierra considerada la joya de la corona azul de entrada se anticipa una derrota no tanto por el no a la ambigua pregunta que se plantea en la consulta, sino por una escasa participación.

Así, la consulta, desde las ópticas de los morenos y de la autoridad reguladora, el Instituto Nacional Electoral, apunta a fracasar. La sorpresa sería una alta participación de la que hasta ahora no hay visos.

close
search