Demora en negociación del decreto

Un viejo adagio mexicano nos dice que “Por las vísperas sacarás los días” y la verdad que se ha permeado a la prensa local...

Javier Cuéllar
Abogado
miércoles, 10 julio 2019 | 06:00

Un viejo adagio mexicano nos dice que “Por las vísperas sacarás los días” y la verdad que se ha permeado a la prensa local una gran preocupación en el sector empresarial debido al poco o nulo interés del sector gubernamental de negociar o preparar el decreto que establece los niveles de impuestos o aranceles a las importaciones del comercio de la franja fronteriza, que vence el 31 de diciembre del presente año y aunque aparentemente falta mucho tiempo para ello, lo cierto es que desde estas fechas ya debe haber acercamientos y reuniones de negociación, según se ha observado desde tiempo inveterado.

Pero ahora las cosas han cambiado y tanto la Secretaría de Economía como la Secretaría de Hacienda no han mostrado el más mínimo interés para comenzar las pláticas de renovación del decreto y es bien sabido que existe una máxima en la relación gubernamental que nos dice que “Cuando el Estado calla, niega”, lo que significa que en todo caso no habrá ningún decreto.

La negativa del gobierno significa para el sector empresarial que más de mil 800 artículos comercializables cotidianamente en nuestra frontera dejarían de estar protegidos por el decreto especial y tendrían que pagar aranceles que pueden llegar al 25 por ciento si es que provienen de otros países que no sean los Estados Unidos o Canadá y esto causaría un gran daño al comercio de nuestra región porque actualmente esas mercancías tan diversificadas están importadas con tasa cero o si mucho del cinco por ciento, lo que implica una gran diferencia pues en muchos casos los obligará a salir del mercado por la elevación de sus precios.

Sin embargo algunos analistas financieros consideran que esta desesperante lentitud en la realización de todos esos trámites es un sello distintivo de este nuevo gobierno, pues parece que todos imitan al presidente en la lentitud de pronunciar sus discursos y en la tardanza en el actuar y al final las cosas se resolverán en acciones de último momento, tal vez haciendo una calca del decreto que está en vigor actualmente. ¿Y si eso no sucede así? Pues entonces nos fregamos todos ustedes pues los impuestos generales de importación provocarán una escalada de precios que no tiene antecedente en nuestro ámbito empresarial fronterizo.

Y al decir esto estamos conscientes que muchos segmentos de nuestra economía resultarán afectados pues los altos aranceles se aplicarán a muy diversos artículos que van desde el calzado, alimentos, ropa, herramientas y automotores y mil etcéteras más que nos impactarán negativamente en los precios que se expenden al público, llegando incluso a provocar períodos de escasez.

Lo anterior preocupación fue externada por el señor Armando Prado Rojas que ocupa el puesto de gerente de Comercio Exterior de la Cámara Nacional de Comercio en su capítulo de Ciudad Juárez que es la institución de la iniciativa privada que se encarga de participar en todas esas negociaciones y gestiones y es la cámara que está detectando esa indiferencia del gobierno a trabajos que ya debieran estar en plena evolución y que sin embargo sólo han merecido desdén por parte de las instancias gubernamentales.

Entendemos que por su novatez las nuevas autoridades no están poniendo atención a actividades que en el pasado eran de reacción natural y concurrente, pero eso implica una irresponsabilidad en el trabajo gubernamental que significa no gobernar o silencio lo cual nos coloca en grave riesgo comercial hasta para proyectar compras a futuro.

El presidente y sus asesores debieran poner más cuidado en estas negociaciones pues no tiene caso mantener acalambrado al sector empresarial con su inactividad y su falta de respuesta. De por sí el campo de los negocios tiene su problemática natural para todavía agregarle el ingrediente de la incertidumbre. El movimiento económico de nuestra franja fronteriza depende de esos detalles.