Opinión

Del espacio virtual a la realidad

Desde luego que no es tarea fácil, ni para Maru Campos ni para Cruz Pérez Cuéllar, formar sus equipos de trabajo, y seguramente se equivocarán en algunas de las designaciones, pero habrá que estar muy pendientes de que quienes no den los resultados esperados, sean removidos cuanto antes de sus cargos

Francisco Ortiz Bello
Analista

domingo, 05 septiembre 2021 | 06:00

Los políticos que obtuvieron un triunfo en la elección pasada, que gobernarán el estado y los municipios, denominados electos durante un largo período que transcurre entre la fecha que alcanzaron el triunfo hasta el momento en que toman posesión efectiva del cargo, enfrentan hoy la que es, quizá, la parte más difícil del comienzo: elegir a sus colaboradores, a quienes los acompañarán en la tarea de gobernar.

Pero no es solo acompañamiento el que requieren quienes gobernarán, sino eficaz gestión de cada uno de los elegidos, lo cual no siempre se cumple a cabalidad, o no al menos acorde a las expectativas de la sociedad, aunque eso no necesariamente signifique una corrección por parte de quién los designó porque, la mayor parte de las veces, son elegidos más en función de afectos o intereses personales del gobernante y no tanto por sus capacidades o experiencia profesional.

Desafortunadamente es uno de los vicios más arraigados de la función pública o, mejor dicho, de quienes la ejercen, en muchas ocasiones colocan en puestos de gran responsabilidad y especialización, a quienes no tienen la menor idea de cómo desempeñar el cargo, menos aún de la responsabilidad que eso implica.

En los gobiernos priistas postrevolucionarios, era común ver que un funcionario de primer nivel lo mismo se le colocaba en la Secretaría de Hacienda que en la Dirección de una paraestatal, en Seguridad Pública, como diputado o como entrenador de la selección de futbol, daba igual, lo importante era tener a los amigos cerca, o pagar facturas políticas, o cubrir algún interés muy particular, aunque desconociera por completo las tareas a realizar.

Por décadas, la cúpula gobernante tricolor pensó que las posiciones titulares de primer nivel en cualquier gobierno, las podía ocupar cualquiera, aunque nada supiera del área, total, se le colocaba un subsecretario, subdirector o asesor que era el especialista en el tema, el que en la realidad operaba los detalles de la dependencia y sacaba el trabajo, mientras que el titular solo daba la cara, y la firma, por supuesto. Hacer política era lo más importante.

De este modo se tejieron infinidad de fulgurantes y meteóricas carreras políticas para amigos, hijos, esposas, tíos, compadres, socios y hasta amantes, forjando varias generaciones de funcionarios o servidores públicos polifuncionales, pero muy poco eficientes y efectivos a la hora de dar resultados.

Los tiempos han cambiado, una sociedad más politizada y una tendencia mundial a profesionalizar la política y el quehacer de los políticos, han logrado algunos cambios importantes en ese sentido, si bien apenas un esbozo en México, al menos se ha empezado a considerar, analizar y evaluar mejor el perfil de los funcionarios públicos, aunque todavía persisten en buena medida esas añejas prácticas del pasado.

Así pues, los siguientes días serán determinantes para conocer quiénes serán los responsables de ejecutar las políticas públicas del Gobierno estatal y de la Presidencia Municipal en Juárez, aunque en ese sentido, el presidente municipal electo Cruz Pérez Cuéllar ha adelantado ya una veintena de nombramientos para quienes desempeñarán algún cargo dentro de su gestión.

No es el caso de la gobernadora electa, quien aún no informa sobre posibles nombramientos, no obstante, la cercanía de su arribo al poder estatal, un par de días más, sin embargo, a través de la designación de coordinadores por área de su equipo de transición se ha podido visualizar quiénes podrían estar ocupando la titularidad de dichas áreas, aunque la misma Maru Campos ha dicho que no necesariamente será así, pero bueno, es al menos una pista o indicio digno de considerar.

Más que analizar los posibles nombres de futuros funcionarios estatales, quiero entrar al análisis de cuáles son en este momento las áreas más sensibles por su impacto social, por la problemática que generan y por las expectativas del ciudadano. Son, sin duda alguna, Hacienda, Seguridad Pública, Salud y Obras Públicas.

En el caso de las finanzas estatales es nada más y nada menos que el exsecretario federal de ese ramo con Felipe Calderón, el panista Ernesto Cordero, quien encabeza dicho equipo de trabajo, y se ha mencionado en múltiples medios que, eventualmente, podría ser el titular de esa dependencia. Sin duda alguien con mucha experiencia en el tema, pero precisamente esa condición de haber jugado en las grandes ligas es lo que pueda provocar que Cordero decline la invitación de Maru para ser su secretario de Hacienda.

En este punto también hay que decir que otros dos calderonistas de primer nivel se han sumado al equipo de transición de Maru, Jordi Herrera y Javier Lozano, lo que también ha generado comentarios y columnas políticas en el sentido de que podrían ser parte del gabinete estatal.

En el caso pues de Cordero, sin duda alguna que cuenta con un perfil idóneo para desempeñar el cargo, además de la preparación académica adecuada y la experiencia suficiente que garantizan una gestión adecuada. Falta aún que no vaya a vernos chiquitos y orejones a los chihuahuenses y se le haga muy poco ser funcionario de un estado como Chihuahua.

La seguridad pública es un tema vital para los chihuahuenses, por lo que es una posición en la que Maru deberá ser extremadamente cuidadosa al seleccionar a su titular, o titulares, porque de eso dependerá en muy buena medida que avancen exitosamente otras políticas públicas en desarrollo económico y social. Son varias las dependencias que inciden en este tema, la Fiscalía General del Estado, la Agencia Estatal de Investigaciones, la Comisión Estatal de Seguridad Pública, el Secretariado Ejecutivo de Seguridad Pública, así como la Secretaría General de Gobierno.

En salud urge que su titular sea un especialista del tema, que sepa y conozca a fondo la problemática de este importante sector hoy con serios y delicados resultados deficitarios en varios rubros, tales como la escasez de médicos y medicamentos, instalaciones adecuadas, así como programas efectivos de prevención, sin olvidar por supuesto el adecuado manejo de la pandemia por Covid-19.

En materia de obra pública, muy escasa, deficiente y pobre en el quinquenio de Corral Jurado, la gobernadora electa va a requerir de alguien que de verdad sepa del tema, para sacar adelante el montón de supuestas obras que dejó el actual gobernador al final de su gestión, mal hechas, mal planeadas y peor ejecutadas, no será desde luego una tarea fácil, pero tendrán que hacerlo, y además en el menor tiempo posible.

Por otro lado, y a diferencia de la administración estatal entrante, el presidente municipal electo Cruz Pérez Cuéllar ya dio a conocer nombre de poco más de 20 futuros funcionarios de su administración y, como dijimos en líneas anteriores, más que juzgar a las personas nombradas (todas merecen el beneficio de la duda), haremos un breve análisis de las áreas más estratégicas y los perfiles deseables en las mismas.

Sin duda que la titularidad de seguridad pública será esencial para esta nueva administración, y ahí debe estar una persona con las calificaciones y experiencia más amplias en el tema, pero además con pleno reconocimiento tanto de autoridades federales de nuestro país como de las de Estados Unidos, por el sensible tema del narcotráfico que opera en nuestra frontera. Es quizá el perfil más difícil de conseguir para el nuevo alcalde.

El enorme paquete que la actual administración le deja a Pérez Cuéllar en materia de manejo y resultados en las finanzas municipales, también exige que quien vaya a designar Cruz en esas áreas, además de cumplir con un alto perfil especializado en el tema, tengan la capacidad y experiencia suficientes para mantener el nivel logrado hasta hoy.

Obras públicas municipales también es un área muy sensible y delicada, donde el alcalde electo deberá colocar no solo a un ingeniero experto en el tema, sino a alguien que domine las más actuales tendencias sobre urbanismo y su impacto en la sociedad.

Desde luego que no es tarea fácil, ni para Maru Campos ni para Cruz Pérez Cuéllar, formar sus equipos de trabajo, y seguramente se equivocarán en algunas de las designaciones, pero habrá que estar muy pendientes de que quienes no den los resultados esperados, sean removidos cuanto antes de sus cargos y sean sustituidos por quienes sí cumplan no solo un perfil, sino las expectativas de los juarenses. Confiemos pues que así lo harán, por el bien de los juarenses, por el bien de los chihuahuenses.

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