Opinión

Decimos basta o nos carga la fregada

En 1986 el eslogan de campaña de Barrio gobernador, era provocador: “Ya es tiempo”, porque invitaba a atreverse a cortar de tajo con décadas de impunidad

Manuel Narváez
Analista

lunes, 28 septiembre 2020 | 06:00

En 1986 el eslogan de campaña de Barrio gobernador, era provocador: “Ya es tiempo”, porque invitaba a atreverse a cortar de tajo con décadas de impunidad, a defender el voto y a instaurar un gobierno legal y legítimo que concurriera con los anhelos de un pueblo sediento de justicia, respeto y desarrollo.

A 34 años de aquel despertar civil, aunque desdeñado por el gobierno centralista y asfixiante de Miguel de la Madrid, los motivos y los principios de esos sentimientos de los chihuahuenses no se perdieron. 

Ciertamente, en 1992 el gobierno de Carlos Salinas de Gortari consintió la victoria de Francisco Barrio Terrazas, pero la administración de este último no le hizo honor a la gesta histórica de mediados de los ochentas.

Desde que el ex bárbaro del norte entregó [¿complaciente?] la batuta a Patricio Martínez García, Chihuahua ha sido presa de la borrachera política de gobernadores sin escrúpulos que, lo mismo derrocharon los excedentes petroleros, sucumbieron al asedio del crimen organizado, desfalcaron las arcas públicas y convirtieron a la primera magistratura del estado en un púlpito de venganzas, reproches e incompetencia.

Para el que gusta informarse, sabe que las finanzas del Gobierno del Estado están al borde de la quiebra. El margen de maniobra para invertir en el desarrollo de la entidad es miserable, ya que apenas representa el 5 o 6% del presupuesto anual, que el próximo ejercicio fiscal (2021), probablemente se reduzca en 5% real, gracias a los odios de la 4T.

El despilfarro y la corrupción han sido las dos principales calamidades que, al menos desde Saúl González Herrera, arrastraron a Chihuahua a ser de las entidades más disputadas por el crimen organizado y de las más endeudadas en términos reales y per cápita.

En el ‘Estado Grande’ ya vencimos en las urnas al expartidazo (PRI), pero doce años del PAN en Los Pinos no fueron suficientes para ser congruentes con el principio de doctrina del municipalismo. El regreso del dinosaurio (EPN, 2012) fue semejante al saqueo de Cortés en el nuevo mundo, y los dos primeros años de la izquierda a la mexicana, nos hacen temer que podemos llegar al caos, como en las repúblicas bolivarianas.

Estamos a escasos 9 meses para elegir a la próxima o próximo gobernador de Chihuahua, pero las cosas no deben ni pueden seguir como hasta ahora. Sería mortal para la economía y devastador para los chihuahuenses continuar con el mismo esquema fiscal impuesto por la Federación y bajo el yugo del pacto federal.

Propongo el siguiente decálogo para rescatar a Chihuahua:

A)    Reformar la Ley Orgánica del Poder Ejecutivo del estado para compactar las plazas de la burocracia denominada “dorada”, es decir, reducirla a 150. Se fija tope salarial neto mensual no superior a 30 salarios mínimos, de la o el mandatario estatal. Se suspende la adquisición de unidades automotrices nuevas destinadas para funcionarios y servidores públicos, a excepción de aquellos que sean operativos dentro de la administración pública y fuerzas del orden.

B)    Se estandariza y escalonan los ingresos y dietas de los tres poderes, de los órganos autónomos, así como de las universidades públicas, tecnológicos y sistemas educativos impartidos por el Estado, tomando como tope salarial el ingreso de la o el gobernador, de 30 salarios mínimos mensuales vigentes en la región. Y se suprimen todos los servicios de escoltas para funcionarios y servidores públicos, a excepción de la o el gobernador del estado, del fiscal del estado y del presidente del Poder Judicial.

C)    Se reduce a 28 diputados el Congreso local; 25 de mayoría relativa y tres de prelación. Se eliminan los diputados plurinominales y de lista. Se exigirá el 5% mínimo de la votación válida estatal para acceder a las prerrogativas y a las regidurías. Se proscribe la figura de síndica/o.

D)    Se limita a 300 los colaboradores en el Congreso local. Se respetan los derechos laborales de los que gozan ya de una plaza, y se suspenden definitivamente nuevas contrataciones.

E)    Se proscriben todos los órganos autónomos y desconcentrados, salvo la Comisión Estatal de Derechos Humanos, IEE, TEE y la Auditoría Superior del Estado, cuyos titulares, consejeros, visitadores y personal calificados serán renovados y elegidos a propuesta de las barras, colegios de profesionistas y asociaciones civiles sin fines de lucro, exclusivamente.

F)    La financiación de los partidos políticos se reduce al 30% tomando como base el gasto de las últimas elecciones estatales, y al 15% en años NO electorales. El ingreso neto total mensual de los dirigentes partidistas no podrá ser superior a 15 salarios mínimos mensuales vigentes en la región.

G)    Se eleva a rango constitucional una pensión equivalente a 30 días de salario mínimo de la región, para los adultos mayores de 60 a 67 años de edad, que no cuenten con ningún tipo de ingreso en México o de otro país, y se encuentren en situación vulnerable.

H)    Se autoriza el ingreso automático a todos los estudiantes en todos los niveles educativos, hasta la universidad: las inscripciones serán obligatorias en los centros educativos más cercanos a sus domicilios, y el pago por cuota de inscripción única anual será de hasta 5 salarios mínimos diarios vigentes en la región.

I)    Se destinará el 1% del presupuesto total anual para la inversión en proyectos de desarrollo para el campo, urbano y tecnológico a cooperativas de estudiantes y profesores de nivel medio superior y superior, constituidos en asociaciones civiles. 

J)    Todas las concesiones de transporte, que otorgue el Poder Ejecutivo estatal serán para cooperativas (ninguna podrá poseer más de una concesión), y las concesiones para explotación de minerales serán para empresas cuyas sociedades se encuentren constituidas con al menos un 30% de cooperativas registradas (de estudiantes y profesores acreditados). 

Parece muy jalado, sí, pero más dramático está el presente de los chihuahuenses. Del futuro, mejor no hablamos, no hay garantías.

Por lo que a mí respecta no entregaré más cheques en blanco. Descarto entregar mi voto a partido alguno; lo haré por la persona, quizás por la o el menos peor.