Opinión

De política y cosas peores | Abajo la candidatura

El Instituto Nacional Electoral echó abajo la candidatura de Félix Salgado Macedonio al gobierno del estado de Guerrero

Armando Fuentes
Escritor

sábado, 27 marzo 2021 | 06:00

Ciudad de México.- Un viudo de madura edad iba a casarse con una viuda también de muchos calendarios. Antes del desposorio ella le dijo: "Quiero que sepas que haremos el amor tres veces en el año: el día de tu cumpleaños, el del mío, y en el aniversario de nuestro matrimonio". El añoso caballero se preocupó bastante. Le dijo a su futura: "Caramba, Gerinelda. No sabía yo que eres una ninfómana". Capronio es un sujeto majadero y ruin. Le comentó a un amigo: "De no ser por el bigote mi suegra sería el vivo retrato de Frankenstein". Opuso el otro: "Frankenstein no tiene bigote". Replicó Capronio: "Pero mi suegra sí". Meñico Maldotado, joven varón con quien natura se mostró avara en la parte correspondiente a la entrepierna, salió desolado del examen médico que un facultativo les practicó a los nuevos reclutas. Los hizo formar en fila, desvestidos, y los revisó uno por uno a fin de ver si no padecían alguna enfermedad venérea. Les observaba con una lupa el correspondiente sitio e iba dictaminando: "Lo encuentro bien. Lo encuentro bien. Lo encuentro bien.". Cuando llegó a Meñico declaró: "No lo encuentro". En medio de tantas noticias malas una buena. El Instituto Nacional Electoral echó abajo la candidatura de Félix Salgado Macedonio al gobierno del estado de Guerrero. Denunciado en repetidas ocasiones por abusos sexuales, ese individuo había podido mantenerse en la contienda merced al notorio apoyo de López Obrador. El INE, sin embargo, lo sacó del proceso en forma que ha sido objeto de reconocimiento por quienes piensan que "un violador no debe ser gobernador". El sujeto de marras y sus contlapaches de Morena han anunciado que recurrirán al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación a fin de anular la decisión del INE. Si ese organismo revirtiera tal determinación eso sería no solo una muestra de sumisión abyecta al Poder Ejecutivo: sería también una bofetada a la decencia que debe presidir todas las acciones políticas en el país. Esperemos que AMLO deje ya librado a su propia suerte a Salgado Macedonio, y que no siga comprometiendo la investidura presidencial en la defensa y protección de un tipo que ha incurrido en evidentes inmoralidades, y que ante la opinión pública está totalmente descalificado. Aquel médico era otorrinolaringólogo. Le comentó a su madre: "Voy a mandar hacer unas playeras para regalárselas a mis pacientes. Las correspondientes al oído llevarán el dibujo de una oreja; las de aquéllos que tengan un problema nasal tendrán la imagen de una nariz, y las correspondientes a la garganta mostrarán un cuello. ¿Qué te parece la idea?". Contestó la señora: "Pienso que es una bendición que no hayas sido proctólogo". La mamá de Pepito lo llevó al zoológico. Al pasar frente a la jaula del mandril el niño se detuvo. "¡Mira, mami! -exclamó divertido-. ¡Este chango se parece a mi tío Picio!". La señora lo reprendió: "No debes decir eso". "No hay problema -replicó Pepito-. El chango no entiende". El gobierno iba a enviar un cohete tripulado, el Four T, al espacio exterior. En una comparecencia matutina el jefe del Estado anunció que la nave aterrizaría en el Sol. "Pero, señor -objetó uno de los presentes (no pagado)-. La nave y sus tripulantes quedarán reducidos a cenizas con el intensísimo calor del Sol". Replicó el funcionario: "Iremos de noche". Se llamaban Nola y Tola, y eran hermanas gemelas. Sucedió que a Nola le salió un pretendiente que le propuso matrimonio. Llegó al día de la boda, y Tola ayudó a su hermana a ponerse el vestido de novia. "Estoy muy nerviosa -manifestó Nola-. Las piernas me tiemblan". Replicó Tola: "También nosotras temblaríamos si nos fueran a separar". FIN.

         MIRADOR.

                   Por Armando FUENTES AGUIRRE.

         San Virila salió de su convento y tomó el camino que llevaba al pueblo. Iba a pedir por el amor de Dios el pan para sus pobres.

         Poco antes de llegar a la aldea vio a una niña que lloraba desconsoladamente. Su gatito había subido a lo más alto de un árbol y ahora, asustado, no podía bajar.

         La madre de la pequeña le rogó al frailecito:

         -Haz un milagro. Un movimiento de tu mano bastará para que el gatito flote en el aire y llegue hasta nosotros, o que baje por un rayito de sol que milagrosamente formará una escala.

         San Virila no dijo nada, ni hizo el ademán que le pedía la mujer. Trabajosamente trepó él mismo por las ramas del árbol, tomó al gatito, bajó con él y lo entregó a la niña.

         Dijo luego:

         -El buen Dios está siempre muy ocupado. No hay que pedirle los milagros que nosotros mismos podemos hacer.

         ¡Hasta mañana!...

MANGANITAS. 

Por AFA.

". Llegará un millón de vacunas.".

         Del dato no se me esconde

la importancia singular.

Sólo quiero preguntar:

van a llegar pero ¿a dónde?