Opinión

¡Cuántas cosas hacen falta! Es mucho el camino por andar

Me encontré con algunas curiosidades, como por ejemplo que los jardines de niños tienen un radio de servicio o influencia recomendable de 750 metros, o bien, un recorrido no mayor a 30 minutos caminando

Elvira Maycotte
Escritora

miércoles, 01 septiembre 2021 | 06:00

A tono con los tiempos de cambio y motivada por la noticia de que a partir de mayo del 2022 Infonavit no otorgará crédito a para adquirir viviendas ubicadas a más de dos kilómetros de planteles escolares, transporte público, centros de abasto, espacios recreativos y fuentes de empleo, (*) me decidí a desempolvar las recomendaciones que hizo Sedesol en aquel año 1999 a manera de guía para dotar de diversos equipamientos a los nuevos emprendimientos urbanos: Educación y Cultura; Salud y Asistencia Social; Comercio y Abasto; Comunicaciones y Transporte; Recreación y Deporte y Administración Pública y Servicios Urbanos. A través de los seis tomos que integran el Subsistema Normativo, Sedesol estableció parámetros para determinar el radio de servicio recomendable para cada uno de ellos y la población usuaria potencial, esto para atender la suficiencia no solo en cobertura territorial, sino también en términos de su capacidad. 

Me encontré con algunas curiosidades, como por ejemplo que los jardines de niños tienen un radio de servicio o influencia recomendable de 750 metros, o bien, un recorrido no mayor a 30 minutos caminando. No se deben ubicar sobre calles principales y se calculan 35 niños por aula para cada turno. Respecto a la escuela primaria, indica que su radio de servicio será de 500 metros o 15 minutos con una capacidad también de 35 alumnos por aula/turno. Para las escuelas de nivel Secundaria el radio de servicio deberá ser de un kilómetro y para nivel Preparatoria de dos a cinco, ambos con capacidad para cada una de sus aulas de 40 alumnos/turno.

Si bien recordar los criterios sobre temas escolares me ocasionó una baja en el ánimo, pues difícilmente podemos encontrar una zona en donde medianamente se cumplan, hubo crisis cuando me encontré con el tema de cultura ¿se imagina usted que a cada kilómetro y medio, o 15 minutos caminando, nos encontráramos una biblioteca pública? ¿O si en nuestro camino se atravesara una escuela de arte, un museo o casa de cultura? 

¡Esos son temas superfluos! dirán algunos, pero ¿qué tal lo que respecta a salud? Pues bien, nuestro viejo manual de Sedesol, malamente caído en la obsolescencia y olvido por las administraciones gubernamentales y muchos desarrolladores urbanos, nos dice que el radio de servicio de un Centro de Salud es de un kilómetro o 30 minutos como máximo caminando; la Unidad de Medicina Familiar no deberá estar a más de cinco kilómetros.

Y ya en el ámbito social un tema que duele mucho, para llegar a las guarderías no deberíamos caminar más de dos kilómetros, entre 15 o 30 minutos a pie, y más accesible aún deberían estar los centros de atención para ancianos, a un kilómetro y medio. Ni se diga los centros comunitarios: a tan solo 700 metros.

Pensaríamos que estamos mejor en cuanto a áreas verdes, sin embargo, no es para desanimarnos, pero un jardín vecinal no debe estar a más de 350 metros y un parque de barrio a 670. De las cosas más tristes es que aun siendo una ciudad con más de un millón y medio de habitantes obviamente carecemos de módulos deportivos, que deben estar a 10 o 15 minutos caminando, y ni se diga de un centro deportivo a 45 minutos, con cuatro canchas de usos múltiples, dos de fútbol, una de beisbol, pista de atletismo, dos canchas de frontón, una de tenis, un gimnasio al aire libre y áreas verdes. Y ¿conoce alguna unidad deportiva que además de lo anterior cuente con un gimnasio cubierto, una ciclopista, plaza cívica y juegos infantiles? Yo tampoco.

En fin, después de todo esto recibo con buen ánimo la declaración del delegado estatal del Infonavit que buscando dar certidumbre a la clase trabajadora que decida forjar un patrimonio privilegia los criterios de ubicación, entorno, movilidad y suelo. Con más gusto recibo el reconocimiento de su parte cuando expresa que “En el caso de Juárez, el Municipio ya no permite el otorgamiento de nuevos permisos de construcción en la Zona Periurbana 1, lo que ha ayudado a evitar más desarrollos en el suroriente, donde se tiene principalmente este problema. […] El Municipio ha hecho buena labor al apegarse al Plan Nacional de Vivienda”. 

Este ha sido un gran, gran paso hacia adelante que mucho ha costado, específicamente, a la Dirección General de Desarrollo Urbano. ¡Ni un paso atrás! Menos aun cuando hemos pagado tan caro el crecimiento disperso y tantas cosas que años atrás se pasaron por alto, daños que ahora, sí, ahora, necesariamente se deben reparar.

(*)Endurece Infonavit reglas de créditos. Publicada por El Diario, martes 31 de agosto de 2021

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