Opinión

Coronavirus. Las reacciones (III)

Una semana más y el tema de este espacio sigue siendo la pandemia del coronavirus

Sixto Duarte
Analista

martes, 31 marzo 2020 | 06:00

Una semana más y el tema de este espacio sigue siendo la pandemia del coronavirus. Hasta hace apenas unos dias, el presidente exhortaba a la gente a seguir saliendo, consumir y mantener la economía a flote. El sábado pasado, en cambio, el subsecretario de Salud Hugo López Gatell, con un rostro que reflejaba una profunda preocupación, salió a los medios a decir que esta “era la última oportunidad de contener el virus”, e invitaba a la gente a entrar en cuarentena. Al mismo tiempo, el presidente seguía en su gira por el noroeste del país, llamando provocadores a quienes le preguntaban por qué no se hacía la prueba del Covid-19.

De dichos mensajes, podemos rescatar dos cosas: el presidente no tuvo la entereza de hablarle de frente al pueblo de México, en uno de los momentos más críticos de su gobierno; para ello, envió a un subsecretario. Por el otro, advertimos que el Gobierno de manera tácita reconoce haber estado minimizando el problema en los días anteriores. De nada sirvió la experiencia que pasaron España e Italia en el control de la pandemia, pues mientras se pudieron haber tomado medidas preventivas, el gobierno siguió actuando como si no pasara nada. En este sentido, vemos que Hugo López Gatell, al hablar de “la última oportunidad”, parece omitir cuáles fueron las oportunidades previas; y es que quien ha actuado con mayor cautela y prevención ha sido precisamente la sociedad.

El Gobierno debe estar dos pasos adelante siempre, pues eso es precisamente hacer gobierno. Quizá este ha sido un ejemplo en donde los gobiernos de los Estados han rebasado al Gobierno federal en sus tareas de salud pública.

Se avecina una terrible época en lo económico. Mientras Estados Unidos crecía económicamente antes de la pandemia, México se encontraba en recesión. Ahora que la pandemia ha venido a paralizar la actividad económica en el mundo, y ha derrumbado a su paso las bolsas de todos los países, no quisiera imaginar qué es lo que va a pasar en México. JP Morgan ya habló de una contracción de la economía en un 7 por ciento. Eso es gravísimo, y para ello, el Gobierno debe adoptar medidas urgentes, mismas que no ha tomado, pues ni siquiera pudo diferir la presentación de las declaraciones fiscales, mismas que vencen hoy.

Creo que, justo como se adoptaron medidas sanitarias por parte de la sociedad, los esfuerzos en materia económica deben venir de ahí también. Una fórmula que se ha utilizado en Europa y Estados Unidos es promover la adquisición de vales o “gift cards” que permitan al consumidor habitual de un producto o servicio, adquirirlos ahora, quizá con un descuento (costo de oportunidad), para poder utilizarlos en un par de meses, cuando esta pandemia termine, y no dejar a las empresas, que a su vez son fuentes de empleo, en la calle por falta de flujo. Esta iniciativa tendrá que venir necesariamente en lo local de los organismos empresariales.

Estimo que estos organismos empresariales a nivel local, deben asumir esta responsabilidad, y actuar en beneficio de sus agremiados. Exhorto por esta vía a los líderes de dichas cámaras a encaminar propuestas parecidas a estas, que permitan al pequeño y mediano comerciante, restaurantero o prestador de servicios, no quedarse sin flujo estas próximas semanas, a fin de poder mantener vivas las fuentes de empleo que generan. Es momento de entender que esos organismos no están nada más para ir a los informes del gobernador o del alcalde, sino para alzar la voz del sector a favor de sus representados, y especialmente, actuar en épocas de crisis como esta. Estamos en tiempo de promover campañas en este sentido. Después puede ser demasiado tarde.

Aprovecho este espacio para expresar nuestro eterno agradecimiento al personal de salud, público y privado por ese enorme y desinteresado sacrificio que están llevando a cabo en la actualidad. Igualmente, extiéndase ese agradecimiento a empleados de tiendas y farmacias, empacadores de las mismas, pequeños comerciantes, policías, bomberos, pilotos, conductores de transporte público, repartidores, personal de Cancillería tratando de apoyar a repatriar mexicanos, reporteros y periodistas que nos hacen llegar las noticias más recientes, personal de seguridad de edificios, recolectores de basura, empleados de servicios públicos, entre muchos otros que no abandonan sus labores estos días, poniéndose en riesgo y poniendo en riesgo a sus familias. Me conmueve ver que, a pesar de la gravedad de la situación, siguen atendiendo sus labores con total entrega. Sepan ustedes que son merecedores de nuestra imperecedera gratitud por todo lo que están haciendo ahora por todos. De verdad, ¡muchas gracias!