PUBLICIDAD

Opinión

Corcholata que prende lumbre

¿Qué llevó al encargado de la política interna del país, a pronunciarse de semejante manera, justamente a unos cuantos días de la muy importante elección interna de Morena que se efectúa hoy en la entidad?

Luis Javier Valero Flores
Analista

domingo, 31 julio 2022 | 06:00

PUBLICIDAD

¿Cuál fue la razón para que el secretario de Gobernación, Adán Augusto López Hernández, lanzara las estridentes y golpeadoras declaraciones que, al mismo tiempo, de respaldar al alcalde de Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, le dieron un inesperado y contundente mentís al delegado de la Federación, Juan Carlos Loera, y al dirigente nacional de Morena, Mario Delgado?

No hay espacio a la duda: “Creo que nosotros tenemos que apoyar con todo a Ciudad Juárez y a un presidente municipal como Cruz… Voy a hablar de política, a mí me hubiera gustado verlo como gobernador de Chihuahua, se la robaron sus compañeros a la mala, pero todavía tiene oportunidad y hay que hacer un gran trabajo”.

PUBLICIDAD

¿Qué llevó al encargado de la política interna del país, a pronunciarse de semejante manera, justamente a unos cuantos días de la muy importante elección interna de Morena que se efectúa hoy en la entidad?

¿Fue un mensaje de su jefe, el presidente de la República, porque su visita a la entidad la efectuaba como subordinado de López Obrador? ¿O lo emitió en función de la sorda, álgida disputa del morenaje, en el marco de la elección interna, rumbo a la designación del candidato presidencial?

Y en ese sentido intentó, en un solo movimiento, hacer dos jugadas en favor de sus aspiraciones personales, acercar al alcalde juarense y zancadillear a Loera de la Rosa, que hasta el momento no ha emitido mensaje alguno, así sea subrepticiamente, en favor de alguna de las otras corcholatas.

¿O fue el resultado de las pugnas palaciegas, en contra de la Secretaria del Bienestar, Ariadna Montiel, funcionaria muy cercana a Loera de la Rosa (aunque se habla de un distanciamiento reciente) y quien llegó sustituyendo al también tabasqueño, Javier May, éste muy cercano al secretario de Gobernación?

¡Híjole!

O aun más, ¿se trata de un episodio paralelo al de las diferencias existentes en el modo en el que se relacionan, cada uno por su cuenta, Juan Carlos Loera de la Rosa y Cruz Pérez Cuéllar, con la gobernadora Maru Campos, quien mantiene una excelente (a juzgar por sus expresiones y las fotos, aunque entre políticos nada de eso es definitivo) con el gobernador tabasqueño con licencia, López Hernández?

Pero sea cualquiera fuere la razón, lo cierto es que Adán Augusto se convirtió en el principal cuestionador del método de elección de dirigentes y candidatos de su partido, impulsado por el presidente López Obrador, el de las encuestas, porque si se trata de calificar que a Cruz Pérez Cuéllar “le robaron a la mala” (como si los robos también fueran a la “buena”) la candidatura, entonces el depositario de su crítica no es más que su paisano, el hospedado en Palacio Nacional.

¿Y entonces?

Por si faltaran más mensajes, tanto el alcalde Pérez Cuéllar, como la diputada federal de Juárez, Andrea Chávez, a juzgar por sus discursos, ya perfilaron sus simpatías, pues ambos le expresaron al secretario que contara con ellos “para apoyar la continuidad de la 4T”.

¿Continuidad? 

Cruz Pérez lo expresó con términos imposibles de interpretar de otra manera: “… estamos listos para darle continuidad con usted al proyecto de la cuarta transformación. Vamos a defender este bastión, y vamos a poner todo nuestro empeño para que de Ciudad Juárez retumbe hasta Tabasco y hasta el centro del país que aquí somos de la Cuarta Transformación”.

Es de no entenderse, a López Hernández AMLO se lo trajo del gobierno de Tabasco para que le “ayudara”, y resulta que, en el caso particular de Chihuahua, la presencia del responsable de Gobernación va en el sentido contrario de ello, a menos, claro está, que el favorito de Palacio, “para darle continuidad a la 4T”, sea el paisano del presidente.

Es que no se le entiende al “paisano”. 

El viernes, luego de sus declaraciones del miércoles, ratificó su dicho. Y más, porque, dijo que lo sucedido “en la designación de un candidato en Chihuahua, es una llamada de atención en la forma en que se desarrollaban antes los procesos de selección en Morena”.

¿O sea, está en contra de las encuestas?

De inmediato, el coordinador de los diputados locales, Cuauhtémoc Estrada, reprobó que “el secretario de Gobernación descalifique los procesos internos de Morena, privilegiando la división por encima de la unidad”.

A sus comentarios se sumaron los del diputado Óscar Castrejón, simpatizante de Juan Carlos Loera, y los realizados por Óscar Leos Mayagoitia, responsable de los programas del Bienestar en Cuauhtémoc.

Éste último afirmó que en “2021, en Cd. Juárez, Cruz obtuvo 213 mil votos y Loera 235 mil. No nos vengan con que Cruz sí hubiera ganado la gubernatura”.

Quizá el más enfático fue el diputado Castrejón quien calificó de  “hipócrita" la declaración de López, además de pedirle que se retractara de sus dichos: “Le exijo nos respete y se abstenga de calumniarnos”.

El problema para el morenismo es que quien vino a agitar las de por sí procelosas aguas de ese partido, fue el segundo de a bordo en el gobierno de la 4T.

Y ahí se encuentra el quid del asunto. 

¿El presidente dio luz verde para que así se expresara Adán Augusto? Si es así, ¿por qué?

Está peor si no traía anuencia presidencial, porque entonces querrá decir que el presidente no tiene control sobre sus subalternos -aspiracionistas, que lo son- y si no lo tiene en este momento, menos lo tendrá a medida que avance el proceso eleccionario.

Es por el poder y nada más que por el poder, por ello la disputa escalará a niveles imprevistos.

Será así porque prácticamente todos los protagonistas “morenos” han evidenciado un bajo, o nulo respeto por la legalidad vigente y están a un tris de lanzarse en contra de la autoridad electoral, sólo porque ésta aplica, o intentará, aplicar la ley.

Es que desde el presidente, quien ha desdeñado la democracia interna, como práctica cotidiana en la vida partidaria y en la elección de dirigentes y candidatos, trocada por la realización de encuestas, a las que cataloga como el mejor medio por el cual se “pronuncia” la gente, ahora todos los morenos las ensalzan, en una actitud totalmente contraria al desarrollo de la vida y cultura democráticas.

Y es que el comportamiento del funcionario público más allegado al presidente -dando por descontado el factor personal-, por sus funciones y tareas, es francamente indignante ya que en una conducta claramente violatoria de las restricciones que le dictó el INE, presidió “una reunión, un diálogo primero con empresarios, y ahora un encuentro con diferentes sectores”, con asistentes a los que se les “facilitó” la llegada mediante camiones rentados.

Como antes, como en el pasado priista que tan bien conoce, se portó del mismo modo con el que actuaban los presidentes, anunció que “… por cada peso que la regularización de los autos de procedencia extranjera aporte, el Gobierno federal le va a aportar al Ayuntamiento dos pesos más”.

No son los únicos problemas del morenaje, a unas horas de la elección interna. 

Varios fundadores de Morena se quejaron de haber sido excluidos del listado de candidatos a consejeros debido, arguyeron, a su crítica hacia la actual dirigencia, entre ellos quien fue aspirante a la presidencia nacional, Gibrán Ramírez Reyes, y el opositor a Mario Delgado, Alejandro Rojas Díaz Durán, los dos allegados al senador Ricardo Monreal.

Lo contrario ocurrió con la regidora juarense, Ana Estrada, quien no apareció en la primera lista, para luego, el viernes, figurar en ella. De inmediato se especuló que podría ser impulsada a la dirigencia nacional por Pérez Cuéllar, debido a que, por decisión de la dirigencia nacional, el dirigente estatal de Morena deberá ser mujer.

Pero más allá de las indudables y serias repercusiones internas en el morenaje, López Hernández lanzó unas más que desafortunadas declaraciones sobre lo que ha sido tema central de las preocupaciones de los chihuahuenses, la seguridad pública.

Como ha sido la historia en los últimos casi 20 años, nuestra entidad se ubicó, en 2021, en el cuarto estado con el mayor número de homicidios y también en el cuarto lugar, con la más alta tasa por cada 100 mil habitantes, con 73, solo abajo de Zacatecas con 109, Baja California con 86 y Colima con 82.

La reportera Lucy Sosa posteó en Twitter que en Juárez han asesinado, en diez años, a más de 30 mil personas.

Pues a esta entidad, que debería ser receptora de la mayor atención en esa materia, el secretario de Gobernación vino a espetarnos que “… más allá de los lamentables sucesos de hace aproximadamente un mes (los asesinatos de los curas jesuitas y el guía turístico) y de que ahora estamos enfrentándola de manera conjunta, aunque no es responsabilidad del Gobierno Federal, la asumimos como propia y estamos trabajando de manera coordinada con el Gobierno del Estado y los municipios”.

¿Cómo?

¡Ah! Es que no son iguales, dicen que son distintos.

asertodechihuahua@yahoo.com.mx; Blog: luisjaviervalero.blogspot.com; Twitter: /LJValeroF

Fuente de citas hemerográficas recientes: Información Procesada (INPRO)

PUBLICIDAD

ENLACES PATROCINADOS

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

close
search