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Opinión

Considerando el extremismo, el plan actual de Biden es la opción menos mala para la frontera

Antes de visitar El Paso ayer, Joe Biden, (demócrata) presidente de los Estados Unidos, anunció adelantadamente su plan migratorio de manera unilateral para bloquear la migración ilegal

Gerardo Rodríguez Jiménez
Periodista/Académico

lunes, 09 enero 2023 | 06:00

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Si dividimos la palabra frontera en dos, el resultado es fron/era. 

Esto se puede interpretar literalmente como era de enfrente. Por ello, para los estudiosos del tema, lo que sucede en las fronteras del mundo puede darnos una idea visionaria para imaginarnos el futuro sobre lo que tarde o temprano sucederá en el resto de los territorios nacionales internos.

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Antes de visitar El Paso ayer, Joe Biden, (demócrata) presidente de los Estados Unidos, anunció adelantadamente su plan migratorio de manera unilateral para bloquear la migración ilegal, aumentar la seguridad fronteriza y al mismo tiempo ampliar las vías legales de entrada a su país, en una visita protocolaria y polémica que causó algunos retrasos de tráfico fronterizo, para luego viajar y reunirse con los presidentes de México y Canadá. Al respecto, el gobierno mexicano, un poco sorprendido, se ha expresado positivamente sobre las propuestas de Biden.

Estas medidas, basadas en el programa de libertad condicional para venezolanos lanzado en octubre del año pasado, redujo el flujo por México y alivió un poco las presiones de ciudades fronterizas como Ciudad Juárez y El Paso; y están también diseñadas, según Biden, para dañar los intereses de las mafias que trafican y explotan a los migrantes en tránsito.

A pesar de esto, actualmente muchos migrantes que escapan la pobreza, violencia y opresión política seguirán atrapados en el sistema, y se sienten entre la espada y la pared en ambos lados de la frontera, lo que han aprovechado activistas pro inmigrantes para criticar las medidas de Biden como ‘Trumpistas’.

Claro, tampoco faltan aquellos que manchan el trabajo de los bien intencionados, como algunos agentes de seguridad que han usado el exceso de fuerza, o casos aislados de inmigrantes que han sido arrestados por actos fuera de la ley; hechos que son aprovechados por la extrema derecha para alimentar sus discursos de odio y de miedo con fines puramente políticos.

Mientras tanto, el gobernador de Texas, Greg Abbott, (republicano) le entregó una carta en la mano a Biden al pisar el suelo paseño. La carta, que el gobernador tuiteó instantes después; critica a Biden por venir a la frontera “dos años tarde y 20 billones corto”. Abbott escribió que, debido a la migración ilegal masiva, miles de dueños de propiedades en Texas están enojados. “Este caos es un resultado directo de su fracaso para enforzar las leyes de inmigración que el congreso tomó”, continuó su carta, en tono recriminatorio.

El Paso y sus residentes, una ciudad que ha albergado y apoyado de manera ejemplar a los migrantes vulnerables en tránsito hacia el norte, se ha convertido en los últimos meses en un modelo para las autoridades migratorias federales de EU, gracias al esfuerzo y colaboración y atinadas decisiones de su población empática, oficiales electos, agentes de seguridad, que en su mayoría apoyan y trabajan en colaboración con autoridades de ambos lados de la frontera.

Nadie mejor para tomar decisiones fronterizas que los propios fronterizos, dada la lejanía de Ciudad Juárez y El Paso de la Ciudad de México y de Washington, DC.  

Aunque las nuevas medidas migratorias y la próxima reunión trilateral en México puede ser positiva ante la gran problemática migratoria, falta mucho trabajo por hacer. El desplazamiento de grandes masas de personas hacia el norte se debe principalmente a que los Estados Unidos es el mayor y más rico mercado laboral en todo América, comparado con países del sur; y los números se pueden reducir, pero nada puede parar la inmigración ilegal.

Además, como está comprobado, los inmigrantes enriquecen la fuerza laboral y la economía de los países acaudalados, por lo que es necesaria la colaboración empática de todas las naciones del continente americano para llegar a soluciones multilaterales benéficas para todos los involucrados.

Como siempre, la política toca muchos intereses y existen ganadores y afectados por las decisiones tomadas por aquellos que nos representan. 

Los discursos del miedo que se dan en los Estados Unidos y algunos países del sur para ganar adeptos políticos no aportan nada, y están principalmente motivados por intereses oscuros como el racismo, la xenofobia y el odio. Estos discursos representan un peligro para la sensatez, la paz y la estabilidad de todo el continente americano, tanto de la extrema derecha, como de la izquierda radical.

Las soluciones no son fáciles, y al final siempre terminan favoreciendo a algunos y perjudicando a otros, sin embargo. El diálogo razonado entre países vecinos debe formalizarse y continuar. Aunque muchas veces los cambios en las leyes y la política son lentos en una democracia dividida, esto es preferible a la radicalización de las narrativas en favor de unos cuantos. Las poblaciones mayoritarias de ambos países, México y Estados Unidos, al final, son bien intencionadas y, aunque por pequeños márgenes, prefieren políticos centrados. 

En el caso de temas migratorios, Ciudad Juárez y El Paso pueden sentirse orgullosos de la manera que están manejando la situación, teniendo los reflectores nacionales e internacionales y destacando como ciudades ejemplares, y que han respondido ante la oleada de migrantes con pocos recursos, desplegando una capacidad humana admirable; a pesar de los grandes retos en seguridad y economía que enfrentan.

Considerando el extremismo y la polarización política en los Estados Unidos, el plan de Biden es menos malo que las propuestas republicanas, tan alejadas de la realidad. No podemos terminar sin destacar que el plan de Biden causará algunos problemas temporales de corto y medio plazo para Cuidad Juárez que, probablemente, seguirá recibiendo deportados, así como otras ciudades en México. El presidente Andrés Manuel López Obrador tendrá que adoptar sus estrategias migratorias para que aligeren la carga de las ciudades fronterizas afectadas.

Varios representantes locales han destacado en este proceso migratorio, platicaron y acompañaron a Biden, como Verónica Escobar, congresista, Oscar Leeser, alcalde, y Ricardo Samaniego, juez de Condado. También sobresale el liderazgo y apoyo a los inmigrantes mostrado por el Obispo católico de El Paso, Mark Seitz.

Biden visitó el puente de Las Américas, caminó por una parte de la pared divisoria de 18 pies de altura con agentes de la patrulla fronteriza frente a UTEP y fue a un centro de procesamiento de inmigrantes cerca del aeropuerto de El Paso. No dio declaraciones a los medios locales, aunque ante la insistencia de algunos, expresó que todavía no leía la carta de Abbott, quien sí atendió a los reporteros. Muchos medios se quedaron esperando su visita a la iglesia de Sacred Heart, ahora sitio icónico de los migrantes resguardados en El Paso.

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