Opinión

Conciencia azul en Chihuahua

Me dijeron que tenía que enseñarle el mundo a mi hijo, no que tenía que enseñarle al mundo de él

René Javier Soto López
Académico

martes, 20 abril 2021 | 06:00

Me dijeron que tenía que enseñarle el mundo a mi hijo, no que tenía que enseñarle al mundo de él. El pasado2 de abril se conmemoró el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, fecha que fue instaurada por la ONU en el año de 2007. 

El Autismo o Trastorno del Espectro Autista (TEA), es una condición neurológica que afecta la forma en que una persona, aprende, se comunica, e interactúa con otras. Actualmente, la Organización Mundial de la Salud, estima de que 1 de cada 160 personas nace con TEA. Lo anterior, hace cuestionarse sobre los paradigmas sociales que encierran al concepto de la discapacidad; la desinformación y la intolerancia, se han convertido en un coctel molotov, que en la gran mayoría de las veces condena y aísla a las familias que tienen un familiar con esta condición, pero ¿qué hace el gobierno para garantizar el libre desarrollo de las personas con TEA? 

En el año de 2007, México ratificó la Convención de los derechos de las personas con discapacidad, un instrumento internacional que permitió a las personas con discapacidad ver garantizados sus derechos para llevar una vida libre y en igualdad de condiciones que las demás personas. A esto, en el año de 2015, se sumó por parte de la Federación la Ley General la para Atención y Protección a Personas con la Condición del Espectro Autista, obligando a las instituciones públicas y privadas, entes federales, estatales y municipales a garantizar los derechos de las personas con autismo. En 2018, se publicó la Ley para la Atención y Protección a Personas con la Condición del Espectro Autista del Estado de Chihuahua, establece las obligaciones del Estado en la aplicación y ejercicio de los derechos. 

El avance que ha tenido el desarrollo de políticas públicas encaminadas al apoyo a personas con autismo sigue siendo escaso y poco certero. Lo anterior, no busca señalar culpables, sino dar cuenta del trabajo y la responsabilidad que tienen tanto actores políticos y sociales en atender y actuar con acciones de verdadero cambio dentro de la sociedad, además requiere un análisis profundo que resuelva en breve término, lo que por años hemos solicitado madres y padres de familia para nuestros hijos con autismo, espacios de inclusión. 

El filósofo Jonh Rawls sostenía que: El principio de la justicia se esconde bajo el velo de la ignorancia, una frase que encierra las carencias que tienen nuestras instituciones y la sociedad, para avanzar hacia una sociedad progresiva e incluyente. Rawls, en su libro: La teoría de la justicia plantea cómo la sociedad determina los principios de la justicia, instaurando el concepto “velo de la ignorancia” con el cual, comprender e incluso crear los principios de la justicia deben partir de una total imparcialidad, despojando de toda etiqueta o categoría social, creando así un principio original y con ello establecer los elementos de la justicia. Este concepto resulta ad hoc para entender que los chihuahuenses dejemos de lado nuestras diferencias y busquemos sumar anteponiendo los principios básicos de libertad, igualdad, respeto, inclusión y accesibilidad.

Por último, recordemos que nuestro estado ha iniciado un proceso electoral para la elección de puestos públicos. Es una responsabilidad ciudadana aprovechar este espacio de cambio para reflexionar y elegir a quienes buscan mejorar las condiciones y calidad de vida de nuestra sociedad, exigiendo sobre todo, propuestas de inclusión para personas con TEA, acercarse a las asociaciones civiles y conocer de primera mano el trabajo y esfuerzo que hacen para brindar apoyo, atendiendo y solidarizándose con las necesidades que por años han tenido enfrentar nuestras familias.