Opinión

Con ejército prestado y finanzas colapsadas

Ha sido evidente que el arranque de la administración estatal no ha sido en las mejores condiciones. Tortuoso inicio, lo podrían considerar muchos

José Ignacio Gallardo
Analista

miércoles, 06 octubre 2021 | 06:00

Ha sido evidente que el arranque de la administración estatal no ha sido en las mejores condiciones. Tortuoso inicio, lo podrían considerar muchos. Es perceptible en el ánimo del equipo de la gobernadora Maru Campos una carga de tensión generada por el conocimiento del estado en que se encuentran las finanzas estatales. Entre más conocen y se enteran de la gravedad del quebranto financiero que heredaron de la administración corralista, más nerviosos y preocupados se les nota a muchos cercanos a la gobernadora.

El exgobernador Javier Corral y sus colaboradores se esmeraron en dejarle a Maru Campos un campo minado de problemas financieros. Esta crisis ha impedido que se haya podido conformar la totalidad de su equipo de trabajo porque le están dedicando bastante atención al tema de las deudas y la falta de liquidez. Eso dificulta que se aterricen planes y proyectos. Sigue la administración infestada de corralistas que no son de confiar, por falta de recursos para liquidaciones. Y no se puede ir a la guerra con un ejército prestado y desleal. Y no hay dinero por ningún lado. Porque la anterior administración estatal ni para la nómina de miles de trabajadores dejó. Lo único que deja Corral es una enorme deuda superior a los 80 mil millones de pesos y muchos problemas. Todo indica que estos tres meses que restan del año, seguramente se tendrán que solicitar varios créditos adicionales para poder hacerle frente a los compromisos ineludibles. Diciembre será un mes especialmente complicado para las finanzas del Gobierno del Estado. Porque además de sueldos y otros rubros del gasto corriente, se tienen que cubrir prestaciones de ley de empleados estatales como el aguinaldo, complicando mucho más el cierre del año. Están puestas las esperanzas de que el secretario de Hacienda, José de Jesús Granillo se estrene bien en su nuevo cargo y haga hasta lo imposible para que la Federación adelante al estado de Chihuahua algunas partidas presupuestales. De lo contrario no habrá otra alternativa solicitando un crédito tras otro hasta que inicie el 2022.

Queda claro que este obligado endeudamiento es consecuencia del caos financiero herencia del gobierno de Javier Corral. Lo peor del caso es que estos préstamos serán solo para cubrir la nómina, pero sobre todo prestaciones, y como resultado de los nefastos y perversos manejos del exgobernador, la inversión en obra pública será escasa lo que resta del año. Esta grave situación no debe ser pasada por alto. Es necesario esclarecer estos malos manejos y fincar responsabilidades. No se debió permitir que la administración estatal saliente dejara desprovisto de recursos y sumamente endeudado al Gobierno del Estado de Chihuahua.

La parálisis gubernamental de casi seis meses es un lastre que tiene que ser castigado. Tiene que haber un responsable de esta crisis financiera. Claro que culpables, los hay. Y en el futuro lo que se debe evitar es que el rumbo del estado quede a capricho de los gobernantes en turno. El dinero del presupuesto no le pertenecía a la administración corralista, le pertenece a los chihuahuenses. Pésimo administrador resultó Corral. Ahora son los habitantes del estado los que tengan que sufrir las consecuencias de tantos errores y tanta corrupción. Con lupa debe ser revisado el caso de las presuntas aviadurías en varias secretarías. Existe un desorden generalizado creado con toda la intensión de confundir y afectar. Mientras tanto habrá de realizarse una reingeniería y aplicar mucha austeridad y creatividad en las finanzas para poder finalizar medianamente bien este caótico año.

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