Opinión

Como chivos en cristalería

Así parece ser el comportamiento de muchos miembros del equipo cercano del gobernador Javier Corral Jurado

José Ignacio Gallardo
Analista

miércoles, 03 marzo 2021 | 06:00

Así parece ser el comportamiento de muchos miembros del equipo cercano del gobernador Javier Corral Jurado. De plano, se la han pasado destruyendo, complicando y arrasando con todo a su paso. En los últimos meses han dado muestra del interés que tienen por complicar y fastidiar la vida de los juarenses con obras mal ejecutadas y carentes de sentido común. No solo están dispuestos a colapsar las principales vialidades de esta frontera y en consecuencia su economía, sino que también en el terreno político quieren complicarle las campañas al Partido Acción Nacional al pretender descarrilar a como dé lugar la candidatura de la aspirante panista a la gubernatura Maru Campos.

La conversación filtrada a los medios entre la activista Lucha Castro y el morenista Víctor Quintana, dos personajes muy cercanos al gobernador Corral, no deja lugar a dudas respecto del objetivo que persiguen. Ya que es muy evidente que el objetivo es lograr, que quien hasta este momento tiene la mayor preferencia en los sondeos, sea sacada de la contienda electoral. Esta situación tiene molesta a la militancia panista en Ciudad Juárez y en todo el estado, ya que ven en Corral a su peor enemigo y en una seria amenaza para el PAN. Pero donde más crece el rechazo es en los conductores juarenses y en la ciudadanía en general.

No siempre la obra pública que realizan las administraciones es bien recibida por los ciudadanos. Hay proyectos que en muchos casos se vuelven una pesadilla para la ciudadanía. Tal es el caso de lo que ocurre con la principal arteria de la ciudad. Transitarla en estos momentos se convierte en una interminable pesadilla a cualquier hora del día. Resulta incomprensible el innecesario caos generado por esta controversial obra que cada día gana más oponentes. Desde sus inicios, la segunda ruta troncal de transporte público o BRT2, ha sido objeto de reclamos de todo tipo por parte de varios sectores. Lo peor es que cada día que pasa se complica más la situación para conductores y transeúntes, así como para muchos comercios, restaurantes y empresas que se encuentran en las zonas afectadas por las obras en construcción.

Además de largas filas y prolongados tiempos de espera, ahora los conductores tienen que sortear serias dificultades para poder dar vuelta a la izquierda. Será hasta varias cuadras posteriores al destino deseado que el conductor pueda virar a la izquierda en la principal avenida que cruza casi la totalidad de la mancha urbana juarense. Es inadmisible que se continúe realizando una obra que ya está generando más problemas que soluciones para el tema de transporte público y para la movilidad de los juarenses. Anteriormente eran las horas pico las que presentaban aglomeraciones, pero ahora la avenida 16 de Septiembre, que después se convierte en Paseo Triunfo de la República, luego pasa a ser avenida Tecnológico y finalmente carretera Panamericana, ya presenta congestionamientos a todas horas.  

El caos provocado por estas obras alcanza el Centro Histórico y amenaza con extenderse hasta el bulevar Gómez Morín. Por lo pronto, esto ha derivado en el cierre de más de 50 locales comerciales que se encuentran en medio de las obras en el Centro de la ciudad. Tanto comerciantes como transeúntes se ven diariamente perjudicados en el primer cuadro de la ciudad. Pero la absurda insistencia de convertir la avenida 16 de Septiembre y el túnel en vías de dos sentidos, sin tener el suficiente espacio, solo provocará un desastre vehicular permanente.

De por sí las ventas en la zona Centro se encontraban deprimidas debido a la pandemia, y ahora estas obras representan el tiro de gracia para muchos  negocios del área. Se dice que las molestias se van y las obras se quedan. Pero en este caso parece que los problemas y los inconvenientes llegaron para quedarse. En todos los sentidos las recientes acciones de la administración estatal tanto en lo político como administrativo dejan saldos negativos. Pero todo parece importarles menos el impacto en la sociedad. Ya nadie puede negar que muchos actúan como chivos en cristalería.