Opinión

Como anillo al dedo

El presidente López Obrador declaró el pasado 2 de abril que México estaba viviendo 'una crisis transitoria'

Sergio Sarmiento
Periodista

viernes, 01 enero 2021 | 06:00

"Nuestro futuro depende de cómo entendamos el pasado".

Gustavo Cerati

Ciudad de México.- El presidente López Obrador declaró el pasado 2 de abril que México estaba viviendo "una crisis transitoria": "Esto no va a tardar y vamos a salir fortalecidos, y vamos a salir fortalecidos porque no nos van a hacer cambiar en nuestro propósito de acabar con la corrupción y que haya justicia en el país. Por eso vamos a salir fortalecidos, o sea, que nos vino esto como anillo al dedo para afianzar el propósito de transformación".

A muchos mexicanos, sin embargo, el 2020 no les vino como anillo al dedo. La Secretaría de Salud reporta que más de 125 mil fallecieron de Covid, aunque la cifra real puede ser dos o tres veces superior. La economía cayó por segundo año consecutivo, pero en 2020 con un desplome brutal de nueve por ciento. El 30 de noviembre había 752 mil 100 empleos menos registrados en el IMSS que un año antes. La población económicamente activa cayó de 60.5 a 56.8 por ciento del total.

¿Qué podemos esperar para el 2021? La experiencia nos dice que después de una caída tan fuerte es inevitable un rebote. La gente no puede dejar de trabajar, aunque algunos gobiernos insistan en prohibir sus actividades. Hacienda pronosticó en sus Criterios Generales que la economía crecería 4.6 por ciento este año que empieza; la cifra parece exagerada, pero es lógico esperar una recuperación.

La pandemia dista de haber terminado. La vacunación ayudará a disminuir los contagios y las muertes, pero solo de manera gradual. La cifra oficial de fallecimientos podría alcanzar los 200 mil o más, y la real seguiría siendo significativamente superior. Al final, esta pandemia terminará siendo uno de los golpes más mortales a los mexicanos en la historia.

El presidente López Obrador, sin embargo, es optimista. Este pasado 30 de diciembre declaró: "Estamos cerrando muy bien el año en lo económico, en lo financiero; no traemos deudas y se está pagando a proveedores, se está pagando a contratistas". Quizá tiene razón desde el punto de vista de un administrador conservador de la hacienda pública. Las finanzas están sanas, el déficit de presupuesto se mantiene en uno de los niveles más reducidos del mundo. Mientras otros países se endeudan para apoyar a sus empresas y ciudadanos, López Obrador se ha convertido en uno de los discípulos más notables de la economía ortodoxa que preconizaba Margaret Thatcher. La estabilidad del peso es una consecuencia positiva de este firme control sobre las finanzas públicas.

López Obrador tiene razones para celebrar. No sé si realmente sea el segundo gobernante más popular del mundo, pero ciertamente registra tasas de aprobación muy altas. Una parte importante de su popularidad proviene del reparto de recursos a grupos cada vez más amplios de la población. También su capacidad de comunicación, que despliega cotidianamente en sus conferencias de prensa, le ayuda. Esto permite que Morena sea favorita para los comicios de 2021 y que se pueda dar el lujo de postular a candidatos impresentables, como Félix Salgado Macedonio.

Los problemas vendrán en el largo plazo. El gobierno ha tomado medidas que han contraído la inversión productiva. Los grandes proyectos del régimen, como el Tren Maya o la refinería de Dos Bocas, no serán rentables. Se va a registrar un deterioro gradual en la productividad y la competitividad, y el reparto de dinero para comprar votos no podrá sostenerse. Al gobierno, sin embargo, no parece importarle. Quizá le apuesta a la visión de John Maynard Keynes: "En el largo plazo, todos estaremos muertos".

Hacer política

El INE ha pedido nuevamente al presidente que se abstenga de opinar sobre el proceso electoral en curso. En mi opinión, los políticos deben tener libertad de hacer política, pero AMLO se quejó en 2006 de las opiniones de Vicente Fox y logró que se endureciera la ley. Ahora paga las consecuencias.

Twitter: @SergioSarmiento