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Opinión

¿Ciudad sucia o habitantes sucios?

Jamás van a terminar de limpiar una urbe donde parte de sus moradores no desean vivir con limpieza

Víctor Guzmán
Académico

miércoles, 04 mayo 2022 | 06:00

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Sin duda alguna, nuestra querida Ciudad Juárez se encuentra en un grave problema de limpieza en la mayoría de su entorno. Es imposible dejar de ver montones de basura y demás desperdicios que adornan las esquinas con fétidos olores. 

La falta de cultura es notoria en algunos habitantes, quizá la nula identidad fronteriza, falta de respeto a la ciudadanía o simple hábito de suciedad, podrían ser algunas de las múltiples causas que no permiten mantener una entidad digna. 

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Hasta en los lugares de convivencia familiar, como lo es el caso de El Chamizal, espacio de diversión y convivio de todos, es notable la presencia de basura que inunda este histórico espacio. Familias acuden a divertirse, olvidándose de algo muy importante, recoger su basura. Al caminar entre los ya escasos árboles, se podrá encontrar todo tipo de desechos usados por los paseantes.

Faltan un sinnúmero de botes de basura donde depositar los residuos de la diversión. Los visitantes conscientes del problema, dejan sus bolsas de basura a un lado de los pocos contenedores existentes en el parque, otros las cuelgan en los árboles.

Además de tener una ciudad en forma de luna, por los cráteres de las calles, también debemos lidiar con la basura que los mismos paseantes o usuarios de las avenidas tiran irresponsablemente y sin medir remordimiento alguno. Por tal motivo, en épocas de lluvia, las alcantarillas se desbordan, colchones, cobijas, sillones, perros, cadáveres y todo lo que pueda entrar es encontrado al momento del desazolve. De ese tamaño es el problema.

Espacios de la avenida Camino Real se han convertido en basureros, enmarcado para una postal panorámica desde los divisaderos; todo es cuestión de tirar el primer perro muerto, de ahí se continúa el ejemplo, seguido por las personas flojas y sucias. Claramente, no saben del daño ambiental y de salud pública que están generando, tanto a sí mismos, como a los moradores de estos espacios. 

A lo largo de los años, se han generado campañas de limpieza con la finalidad de concientizar a la población sobre el tema, pero los resultados han sido poco halagadores, no han sido efectivas hasta el día de hoy. Qué más hace falta para realmente provocar un cambio en la población. Las sanciones de más de ocho mil pesos de multa, no han tenido efecto, ¿la cárcel será la solución?

Una casa bien pintada, con árboles y demás arreglos, no luce si su exterior está sucio o sin barrer, la responsabilidad de mantener limpia la calle donde se vive, es personal, no de las autoridades. Es otro dilema que padecemos, calles sucias en las colonias y en algunos fraccionamientos, eso habla de quien mora en ese lugar.

Cuando un parque se encuentra recién acondicionado, limpio, pintado y demás, los paseantes conviven y frecuentan dicho lugar; pero, al notarse el desgaste del mismo, los moradores evaden su responsabilidad de mantenerlo en las mismas buenas condiciones. Es una falta de interés de los usuarios y vecinos del parque, prefiriendo sea tomado por personas no gratas, para actos ilícitos, ya que eso sucede regularmente.

Un espacio rescatado debe mantenerse para beneficio social, como parte de la convivencia del sector, los infantes lo necesitan. Hay parques restaurados en más de dos ocasiones por el gobierno, pero mientras no haya un compromiso vecinal de cuidarlo y mantenerlo en condiciones propias, volverá a recaer. Sin compromiso de la comunidad es complicada la solución permanente.

Diversos problemas de cultura e identidad han provocado hasta el momento vivir en estas condiciones de basura en Ciudad Juárez. Es asunto de todos, no solo de las autoridades, que jamás van a terminar de limpiar una urbe donde parte de sus moradores no desean vivir con limpieza.

Es necesario denunciar y publicar actos de personas que ensucian los espacios públicos y privados, como los fumadores que avientan las colillas de cigarros en las calles, hasta aquel que toma cualquier esquina como basurero.

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