Opinión

CFE, servicio y atención

Uno de los servicios básicos a los que debe tener acceso la ciudadanía para su bienestar, es el de energía eléctrica

Sergio Pacheco González
Analista

martes, 28 julio 2020 | 06:00

De acuerdo con la Ley General de Desarrollo Social, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) contempla en la medición oficial de la pobreza ocho dimensiones: ingresos, rezago educativo, acceso a los servicios de salud, acceso a la seguridad social, calidad y espacios en la vivienda, acceso a los servicios básicos en la vivienda, acceso a la alimentación y grado de cohesión social. (Sedesol, Núm. 7, julio de 2011).

Uno de los servicios básicos a los que debe tener acceso la ciudadanía para su bienestar, es el de energía eléctrica. Es, también, un servicio prioritariamente de carácter público, del que dependen además la industria, el comercio y las administraciones públicas para la realización de sus actividades.

La cobertura de este servicio en el municipio de Juárez, a cargo de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) alcanza, a nivel doméstico, 99.7 por ciento de las viviendas habitadas, indica la “Radiografía Socioeconómica del Municipio de Juárez 2019, así comenzó 2020”, que actualiza cada año el Instituto Municipal de Investigación y Planeación (IMIP).

El reto cotidiano que enfrenta la CFE no es menor. De acuerdo con la misma fuente, este organismo registraba 462 mil 677 servicios activos en 2019, los que comprendían instalaciones domésticas, comerciales, industriales y públicas.

Responder a las demandas diferenciadas que plantean sus usuarios, implica infraestructura, tecnología, recursos humanos calificados y administración eficiente. 

En este sentido, si bien las condiciones impuestas a partir de la contingencia sanitaria a causa del Covid-19, debieron impactar en una disminución del consumo de energía eléctrica por el paro generalizado de labores, también debió representar un incremento del consumo energético en los hogares. Se desconocen los ajustes que la CFE requirió realizar en este contexto, al que habrá que agregar la demanda adicionada a causa de la temperatura prevaleciente en Juárez. 

Al menos, esta última condición ha sigo argumentada por la CFE en un comunicado fechado el 13 de julio, en el que señala: “Las interrupciones en el servicio se deben a las altas temperaturas de hasta 46 grados que se han registrado en este municipio”. Se trataba de 26 colonias, distribuidas en toda la mancha urbana de la ciudad, de las que reportaba haber restablecido el servicio en 86 por ciento de ellas.

Las deficiencias en la prestación de este servicio se presentaron también en la industria maquiladora y las inconformidades fueron expresadas por sectores de la ciudadanía ante sus representantes populares, como lo muestra la proposición con punto de acuerdo, que la diputada federal Claudia Elena Lastra Muñoz presentó el 15 de julio en el Congreso Federal, solicitando se exhorte a la CFE, a fin de que implemente las acciones necesarias para restablecer lo más pronto posible el suministro de energía eléctrica en Ciudad Juárez.

El Cabildo juarense hizo lo propio al día siguiente, dados los apagones y las suspensiones de energía que se repiten, mientras que ciudadanas y ciudadanos bloquean vialidades y el representante de Canacintra lamenta los problemas que se generan para que las empresas logren su producción.

Además de lo señalado, están todas aquellas personas que de manera individual procuran que les sean atendidas sus diversas solicitudes. Así, en diversas visitas a una de las oficinas de la CFE, se pudo observar a personas que insisten en recibir respuesta a sus solicitudes, las que son planteadas una y otra vez sin recibir la atención debida.

Por vía telefónica la situación es similar. Se levanta un reporte, se promete la atención en un lapso determinado, el que se incumple y renueva en cada nueva llamada o bien se debe elaborar una nueva solicitud.

La atención en la línea telefónica es azarosa. Pasa por quienes amablemente dan información y tiempo promedio de resolución, a aquellas personas que se niegan a decir algo más que no sea que se debe esperar a ser atendidos.

Están también las que señalan que falta personal, no tienen insumos o “no sabemos por qué no están atendiendo”. La última argumentación, acorde con los tiempos que vivimos, “es por causa de la pandemia.”

Cuando un servicio, por ejemplo, está programado para atenderse en dos días y pasan más de dos meses sin que eso suceda, en efecto hay problemas. 

¿Problemas de fondo? ¿Obstáculos por intereses políticos? ¿Será la CFE una bandera en la confrontación política por venir?