Opinión

Central Park J-Town

La sociedad, las asociaciones y los próximos Gobiernos entrantes, tienen que trabajar de la mano para lograr que Ciudad Juárez vuelva a recuperar el brillo perdido en los períodos pasados

René Javier Soto López
Académico

martes, 27 julio 2021 | 06:00

Desde la llegada de la revolución industrial durante el siglo XVIII, la sociedad ha ido abandonando gradualmente los espacios naturales para introducirse en ambientes urbanos llenos de edificios, fábricas y complejos habitacionales que han venido a establecerse como la nueva cara del desarrollo social. 

Este modelo de vida impactó la manera en la que vivimos e interactuamos con otras personas; como individuos tenemos diversas formas que determinan nuestros gustos y estilo de vida, sin embargo y a pesar de la diversidad de los mismos, existen elementos que nos identifican y que nos hacen ser parte de una comunidad. Uno de ellos son los parques urbanos. 

Estos espacios nos permiten disfrutar, convivir y desarrollar nuestras habilidades sociales con familia y amigos introduciendo dentro de los espacios de metal y concreto, lugares de esparcimiento y de respiro del desgaste que las ciudades generan. Los parques son áreas de gran importancia para el desarrollo de las ciudades, ya que permiten contribuir en la calidad de vida de sus ciudadanos, mejorando el aspecto visual, medioambiental, mejorando la calidad del aire, filtrando el agua, la luz solar, el ruido, en fin, sus beneficios son muchos. 

La semana pasada se llevó a cabo la reapertura del Parque Central en Ciudad Juárez. Después de permanecer cerrado durante varios meses debido a los trabajos de remodelación del complejo a cargo del Gobierno del Estado, finalmente reabrió sus puertas al público para mostrar su nueva cara ante una población ansiosa de conocer y disfrutar de las mejoras a uno de los lugares más importantes de nuestra ciudad. 

El Parque Central es uno de los principales pulmones de Juárez, y por generaciones ha entregado vida en medio de la jungla de asfalto en que vivimos.

Su reapertura más allá de los problemas de logística que fueron reportados por usuarios en redes sociales, como lo fue la falta del control de aforo, la falta de estaciones de sanitización, y sobre todo la poca empatía de la ciudadanía por mantener la sana distancia y hacer uso correcto de las mascarillas, quedó en evidencia la necesidad que tiene la ciudad de contar con parques urbanos que cubran las necesidades de esparcimiento de la ciudadanía requiere. Solo tenemos que dar un recorrido por algunos sectores de nuestra ciudad para darnos cuenta que los llamados “parques” con los que contamos en su mayoría se describen en espacios arenosos, perimetrados con neumáticos o piedras pintadas de colores bajo el argumento de usar elementos reutilizables, árboles secos, carentes de un sistema de absorción pluvial, y falta de luminaria; lugares que sus invitados principales son perros, gatos y cualquier otro animal que desea hacer sus necesidades en aquellos espacios. 

La ciudadanía juarense requiere y merece espacios dignos de recreación familiar, se aplaude sin duda la labor realizada en el Parque Central, trabajos como estos sin duda son de gran impacto para el desarrollo social, pero no debemos de ser conformistas y dejar de lado sectores de la ciudad en donde debido al crecimiento de la mancha urbana, se requiere generar proyectos de construcción y rehabilitación de parques y crear alternativas que permitan a las familias juarenses contar con espacios de recreación alrededor de la ciudad. 

La sociedad, las asociaciones y los próximos Gobiernos entrantes, tienen que trabajar de la mano para lograr que Ciudad Juárez vuelva a recuperar el brillo perdido en los períodos pasados.

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