Opinión

Candidatos y redes sociales

En 2008, el entonces candidato demócrata a la presidencia de Estados Unidos Barack Obama, utilizó de forma efectiva las redes sociales

Sixto Duarte
Analista

martes, 04 mayo 2021 | 06:00

En 2008, el entonces candidato demócrata a la presidencia de Estados Unidos Barack Obama, utilizó de forma efectiva las redes sociales. Hay quienes le atribuyen su triunfo en las urnas al uso de estas herramientas. En este caso, me parece que si bien son efectivas, tampoco son el gran elector que decide quién gobernará. Los medios tradicionales como la televisión y la prensa siguen siendo herramientas muy importantes en cada campaña.

A partir de ese entonces, las redes sociales han jugado un rol importante en cada elección, no únicamente en Estados Unidos, sino en el mundo. De ahí que las campañas políticas de la actualidad no puedan concebirse sin las redes sociales.

Con el arranque de las campañas políticas en este proceso electoral, junto con las medidas de confinamiento impuestas a partir de la pandemia, hemos advertido que muchos de los candidatos de todos los partidos promueven su imagen a través de las mencionadas plataformas. Precisamente por el estado de emergencia en el que nos encontramos, las campañas políticas tuvieron que migrar en gran medida a los medios de comunicación y al “social media”, pues los encuentros personales deben evitarse; naturalmente, esta es la regla muchas veces ignorada, pues seguimos viendo eventos multitudinarios de candidatos, donde parecería que el Covid-19 es la menor de las preocupaciones.

Desafortunadamente, las distintas redes sociales han venido a evidenciar un problema muy añejo, que ahora parece agudizarse: la falta de propuestas de las ofertas políticas. Basta entrar a nuestros respectivos perfiles en Facebook, Twitter o Instagram, para ver que la mayoría de los candidatos, únicamente comparten imágenes que creen que al electorado le interesan. En lo personal, me es irrelevante si un candidato a diputado local visitó un mercado en Hacienda de las Torres, o si una candidata a algún puesto de elección popular abrazó a una viejita de la Fronteriza Baja. Además de que se ve oportunista, eso no beneficia ni aumenta la calidad de vida del gobernado, pues los candidatos nos están diciendo lo que ellos buscan, pero no nos dicen cómo saldremos beneficiados como sociedad si los elegimos.

Igualmente, me tiene sin el menor cuidado si algún candidato “mostró músculo” en tal o cuál evento, o si plantó un arbolito. Lo importante, creo yo, son las propuestas, siempre y cuando estas se refieran sobre temas tangibles, y no etéreos, situación a la cual muchos candidatos le apuestan, para no comprometerse en nada.

A pesar de que muchas veces el uso de las redes sociales puede caer en estas banalidades, creo que es menos dañino este uso que el de actores como el Movimiento Ciudadano. Desde el día uno de campaña, el MC en Chihuahua ha fincado su proyecto político en golpear a Maru Campos. Ni una sola propuesta y puro veneno lanza el candidato Alfredo Lozoya junto con algunos de sus pequeños secuaces. Hay perfiles rescatables dentro del MC, especialmente en Juárez, de los cuales hablaremos en otra entrega; sin embargo, la directriz de este partido ha sido clara: convertirse en la gavilla de sicarios de Javier Corral para golpear a Campos.

El problema del MC no se circunscribe a Chihuahua. En Nuevo León, el rey de la frivolidad, Samuel García, candidato de MC a la gubernatura de ese Estado, parece ir encabezando las encuestas en su entidad. ¿Alguien pudiera mencionar una propuesta seria de Samuel?

Una sugerencia para partidos y candidatos: si bien las propuestas pueden sonar aburridas para el electorado, es importante que se hagan. Las campañas deben dejar de ser festivales de lo ridículo donde un candidato sale de un ataúd, o donde una candidata que se apoda “La Grosera” promociona su OnlyFans.

En lo personal, me gustaría ver una agenda legislativa sólida, y que los aspirantes a puestos de elección popular no solamente nos dijeran el “qué” sino también el “cómo”.