Opinión

Cambio de rumbo para los juarenses

El sufrimiento que tenemos de estar desamparados en los momentos más difíciles de la crisis humanitaria nos hace vulnerables ante cualquier situación económica

Francisco Bribiescas
Politólogo

sábado, 24 octubre 2020 | 06:00

La cifra aumenta velozmente, son más de 10 mil juarenses los que están contagiados de Covid-19. El sufrimiento que tenemos de estar desamparados en los momentos más difíciles de la crisis humanitaria nos hace vulnerables ante cualquier situación económica. 

Estamos realmente abandonados, por tanto, somos los propios ciudadanos los que debemos cuidarnos con lo poco que tenemos. Debemos contemplar por qué Juárez cambió forzosamente y tan rápido de rumbo. Empecemos explicando que, durante los últimos 10 años la ciudad ha tenido un aumento poblacional de 121 mil 819, sobre todo son los niños los que representan la mayoría de los juarenses con 149 mil 649.

Somos una frontera bastante fresca, lo que representa la necesidad de tener más y mejores maestros para educar a los niños y jóvenes, la creación de más plazas laborales bien pagadas que sean online, el apoyo para desarrollar e incrementar las pequeñas y medianas empresas digitales, el aumento de inversión en servicios digitales para las empresas dedicadas a la exportación (maquiladora), pero sobre todo, el desarrollo de profesionales dentro de los gobiernos para fortalecer los planes de contingencia y de políticas públicas en materia de prevención social. Teniendo en cuenta que las políticas públicas deberían estar sistematizadas para ser ejecutadas en situaciones como la que ya vivimos. 

Los juarenses desgraciadamente estamos acostumbrados a informarnos de campañas de toques de queda cuando el crimen organizado o el coronavirus hacen de las suya. El hartazgo no solamente se dirige a los viejos políticos de siempre; los ciudadanos nos molestamos por la deficiencia de su trabajo, por la poca capacidad de operación sistemática y sobre todo por la falta de sistemas modernistas para gobernar y evitar el impacto de los problemas que están afectando a todos, es decir, primero los problemas golpean directamente al pueblo, nunca al gobierno. ¿Cómo debería de ser? El gobierno debe escudarse con programas de inversión para debilitar los problemas y sean estos los que disminuyan los problemas antes de llegar a los juarenses. Por ejemplo, en breve estaremos entrando al invierno, lo que conlleva a que los ciudadanos muy probablemente nos enfermemos de la influenza estacional, lo que aumentará los casos de personas con problemas respiratorios y con ello la crisis económica estará más gorda. Los gobiernos debieron pensar desde el verano pasado en acelerar las medidas de seguridad para protegernos con espacios públicos y privados, con medicinas indispensables para los que más lo necesitan, pero sobre todo la presión ciudadana para que los gobiernos estén invirtiendo en campañas de prevención social para que todos usen cubrebocas, para que sus hijos estén supervisados en las clases digitales, y que sean reportados los casos de las personas que no cuentan con las herramientas para que sus hijos estén educados con la nueva modalidad. Desgraciadamente los políticos y los gobiernos están ocupados en gastar el dinero de nosotros y publicarse en espectaculares, en reuniones de partidos pero, ninguno está proponiendo lo mejor para el pueblo que es programas o políticas públicas efectivas para que esta ciudad esté menos dañada de lo que ya están sus ciudadanos. 

El Ayuntamiento debe proponer servicios para aliviar las necesidades comunes como la de cubrebocas a todos los niños, la de realizar importantes aportaciones de la mano de la academia local para que los representantes de las familias que se quedaron sin empleo por la pandemia, sean sus hijos los que puedan seguir estudiando de forma continua. Para que el próximo alcalde, regidores y síndico fortalezcan los proyectos, asegurándose que en el primer período de gobierno acrediten todas las necesidades del pueblo y que debatan la visualización de los problemas venideros. Además de la pavimentación determinada, la reposición de alumbrado público en toda la ciudad y el aumento de la participación ciudadana en Cabildo acompañado con los presupuestos participativos dirigido para el bien de la comunidad y sus colonias, considero que en general se debería de meter como normativa la de formalizar la administración pública como un factor profesionalizado y desde el Congreso del Estado de Chihuahua se detalle, con ello el rumbo de la ciudad pueda tomar forma, ¿cómo? Profesionalizando todo el aparato de gobierno para que los proyectos sean protegidos, bien estructurados, para que la ciudad crezca de forma vertical y no horizontal, disminución de la corrupción, el aumento de la tecnología y la recaudación en multas, que los directores sean profesionales en el área y no compadres de los políticos, y que sean estos profesionales los que entreguen a los políticos (Ejecutivo) los proyectos a seguir y no al revés.