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Opinión

OPINIÓN

Busca criminalizar la actividad notarial, ¿con el aval de Sheinbaum?

Ya eran escuchados fuerte los pronósticos de quienes conocen a Javier Corral Jurado. Muy pronto se ha convertido en un lastre para Claudia Sheinbaum

LA COLUMNA
de El Diario

domingo, 07 abril 2024 | 06:00

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Ya eran escuchados fuerte los pronósticos de quienes conocen a Javier Corral Jurado. Muy pronto se ha convertido en un lastre para Claudia Sheinbaum.

Contrario al objetivo de las campañas electorales, que son para sumar y multiplicar, el expanista no puede ir contra su naturaleza retrógrada y probadamente vengativa. Ha comenzado a restar y dividir.

Explícitamente ahora pretende criminalizar la actividad notarial para encubrir su ineptitud.

Para nadie es un secreto que únicamente sirve para el enfrentamiento estéril; no tiene otra cualidad, es incapaz de hacer propuestas para construir acuerdos.

Particularmente desde el lunes, algunos integrantes de la cúpula obradorista levantaron antenas hacia uno más de los que han tomado fama por arribistas. Ya están buscando en el armario un bozal para el exgobernador de Chihuahua nacido en Texas.

Inició el capítulo en una presentación que debió ser de lucimiento para la campaña Morena, pero que, por el contrario, fue utilizada por Corral Jurado para jalar los reflectores y exponer una vez más su enorme ego, su hígado igual de grande, las paranoias políticas y los resentimientos que siempre lo han caracterizado.

Durante el evento, Claudia Sheinbaum, candidata presidencial de Morena, presentaría su eje de gobierno honesto y el plan anti corrupción.

En su participación en dicho acto de campaña, el exgobernador de Chihuahua ahora coordinador del eje anti corrupción de la campaña morenista, tomó el micrófono y con el tono engolado de egresado de la Academia de los Hermanos Soler que lo caracteriza, pontificó sobre el supuesto trabajo que realizó contra la corrupción en Chihuahua,

No le vino a la memoria en su discurso mencionar la ubicación de su prófugo secretario de Hacienda, Arturo Fuentes Vélez, a quien la justicia de chihuahuense busca para que aclare el destino de cientos de millones de pesos que fueron ilegalmente gastados durante el corralato.

Luego, ante la mirada del expresidente de la Suprema Corte, Zaldívar Lelo, de Larrea, arremetió contra el Poder Judicial, anunciando que se procederá a reformarlo, para ponerlo al servicio de la Presidencia de la República.

Y de nuevo machacó contra los Notarios. Aseguró que son electos mediante un proceso corrupto.

Dio una primicia, afirmó que ha descubierto que el origen de la corrupción en México se da en las Notarías, pues al crearse las sociedades mercantiles, en ellas, se constituyen con el objeto de ser factureras y robar así el dinero del gobierno.

Corral abrió ese día lo que parece ser un frente de batalla de la 4T contra el gremio notarial, al que insistentemente llamó corrupto de origen y de actuación, generalizando como lo hacen los demagogos y los mentirosos.

El gremio notarial está compuesto por cerca de cinco mil profesionales de la fe pública en todo el país, muchos de los cuales gozan del reconocimiento de sus comunidades y precisamente esa es una de las razones por las que son llamados al servicio público. De ese tamaño fue el golpazo.

Los notarios no solo son nombrados en los gobiernos del PRIAN, al que ahora ataca rabiosamente Corral Jurado y del que fue usufructuario toda su vida, sino que también se nombran en los mismos gobiernos morenistas a los que ahora adula.

Baste recordar que los primeros dos secretarios de Gobernación del obradorismo son notarios, Olga Sánchez Cordero y Adán Augusto López, considerándose además que este último será seguramente el pastor del rebaño morenista en el Senado durante el próximo sexenio.

El discurso corralista difiere sustancialmente con el trato que la candidata Sheinbaum ha dado a los notarios durante su ejercicio de gobierno en la Ciudad de México.

Rescatamos de los boletines de su régimen fragmentos del discurso de la ahora candidata a la presidencia el 10 de marzo de 2022, cuando tomó protesta a nuevos Notarios, donde su público eran precisamente las mujeres y hombres de la fe pública capitalina a quienes en ese momento Sheinbaum les decía:

“Si me permiten, antes de tomarles la protesta, primero darles las gracias a las y los Notarios de la Ciudad de México. Dicen que se puede ser todo en esta vida, menos mal agradecidos, yo creo que más bien en esta vida se deben ser muchas cosas, entre otras, bien agradecida, y yo les tengo mucho aprecio y agradecimiento a las y los notarios de la Ciudad de México porque, realmente, la población ha recibido mucho apoyo…”,  palabras que evidentemente denotan una gran cercanía de la entonces jefa de Gobierno con su notariado.

El mensaje de Corral sacudió a ese gremio en todo el país y provocó la inmediata respuesta de su organización, el Colegio Nacional del Notariado Mexicano, presidido por vez primera por una mujer, la notaria oaxaqueña Guadalupe Díaz Carranza.

Es una mujer preparada que durante el corralato participaba ya en puestos directivos del Colegio Nacional y estuvo siempre enterada del mal trato que Corral tuvo para el gremio de la fe pública durante su mandato.

Todo lo que dijo el texano de nacimiento en el evento de lunes ante la candidata, lo repitió en diversos medios de comunicación. No hay razonamiento donde manda el hígado. Aventó cacayacas a puños.

Fue entonces que, al estar el mismo lunes por la noche despotricando contra las mujeres y hombres de la fe pública en un programa de la televisora Milenio, la conductora anunció que estaba en la línea precisamente la presidenta del notariado mexicano, Guadalupe Díaz Carranza, quien en dos minutos destrozó el discurso corralista.

Ofreció una magistral exposición sobre el trabajo notarial. Fue clara y contundente. Dicho en palabras de AMLO durante sus mañaneras, Corral calló como momia y cambió el tema de su discurso.

Quizá al fin recordó que el notariado es mucho más que sus odiados notarios de Chihuahua y que su próximo pastor en el senado será, sí, un notario público tabasqueño.

Nada valiente que es, ya veremos a Corral no disculpándose con Díaz Carranza , pero sí prometiéndole que combatirán juntos la corrupción. Si consiguió el perdón de AMLO tras múltiples insultos fácil hará lo mismo con la presidenta de los notarios.

Una primera tesis sobre su resentimiento contra ese sector tiene que ver con su primera incursión como senador.

Recurrió al prestigiado notario de la ciudad de Chihuahua, Felipe Colomo, para que fuera su suplente. No quiso hasta que lo convenció el también inepto exgobernador, Francisco Barrio, pero en 2004 que pidió licencia para pelear infructuosamente la gubernatura al priista, José Reyes Baeza, el suplente tomó la titularidad y Corral no consiguió extorsionarlo con una parte del salario porque no tenía de qué vivir en campaña.

La segunda tesis tiene que ver con su reiterado fracaso por someter a sus caprichos y abusos a los notarios de Chihuahua.

Primero pretendió que Guillermo Dowell fuera testigo protegido contra Duarte e inventó una supuesta falta de licencia para pretender quitarle ilegalmente la Notaría en 2017.

Encontró a un notariado unido que intercedió por el afectado, pero no acató sus recomendaciones de frenar la persecución. Su empecinamiento lo llevó a un sonoro fracaso que provocó que su entonces Secretario de Gobierno, César Jáuregui Robles, luego de perder cuatro amparos, tuviera que dictar una resolución que reconoció que Dowell Delgado jamás incumplió con la Ley.

Luego siguió contra el Notario parralense Fernando Ulloa. Lo quiso culpar de hacer escrituras para Duarte. Lo mandó detener en 2019, falsificando copias del Registro Público de la Propiedad, para señalar que una escritura era una simulación.

La libró el notario, pero sufrió acoso policiaco y embestidas fiscales.

Finalmente, el caso más emblemático fue la persecución contra el notario Luis Raúl Flores Sáenz, en 2021.

Se atrevió a denunciar que las supuestas copias certificadas con las que pretendían enjuiciar a la entonces precandidata María Eugenia Campos Galván no habían sido expedidas por él.

Ello provocó  un abierto ataque, en el que ilegalmente le cerraron su Notaría por cerca de un mes, hasta que un juez federal ordenó su reapertura.

Esta serie de fracasos pueden ser una segunda fuente del rencor contra mujeres y hombres de la fe pública.

Tampoco puede hablar de honestidad en la adjudicación de patentes. En sus últimos años lanzó una convocatoria apresurada para regalar un par de notarías. No pudo más.

Casualmente no hubo oposición en esas dos. Hubo participantes únicos, en los que resultaron favorecidos personajes cercanos al loerismo con el que ya cohabitaba. Dio espacios en Ojinaga y Guadalupe y Calvo.

Fuera de tiempo, debido a las evidentes violaciones de las normas legales, quiso hacer notarios también a sus incondicionales Ana Herrera y Daniel Olivas. Los colegios de Notarios evitaron el atraco.

Como puede concluirse, Corral acusa a los Notarios mexicanos de prácticas que en Chihuahua quiso llevar a cabo y que los propios agremiados le impidieron,

Ese es el Javier Corral que Sheinbaum y Morena pudieron ver de cuerpo entero el lunes.

Han sonado las alarmas en el cuartel de campaña. Seguramente veremos ajustes en torno al exgobernador Corral ¿o seguirá asustando con el petate del muerto?

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