Opinión

Audio: ‘Se tuvieron que juntar de manera descarada...’

Entre el público de Juan Carlos Loera estaban obviamente otros candidatos que fracasaron en su aventura electoral

LA COLUMNA
de El Diario

lunes, 21 junio 2021 | 06:00

Archivo / El Diario de Juárez

• ‘Se tuvieron que juntar de manera descarada...’

• Regresa hoy Cabada a la alcaldía

• Otro ejemplo de los gemelos César y Javier

• El meme de los damnificados electorales

Fijó Juan Carlos Loera sus nuevos derroteros ante unos 150 morenistas de varios municipios del estado. Los reunió el sábado pasado en la Quinta San Agustín, ubicada en la carretera Chihuahua-Aldama.

El candidato a la gubernatura derrotado fue acompañado por su madrina, la subsecretaria de Bienestar, Ariadna Montiel, además de su eterno asesor de cabecera, Víctor Orozco, y sus colegas también derrotados, Víctor Quintana y “Benjamón” Carrera; los tres de mucha teoría y escasa práctica.

Entre el público estaban obviamente otros candidatos que fracasaron en su aventura electoral, ya fuera como aspirantes a alcaldes, síndicos o regidores.

A la concurrencia morenista Loera exhortó para no esperar de brazos cruzados a que “la derecha gobernante” acabe con lo que queda del estado.

Tras criticar en su discurso a la autoridad electoral, a los candidatos que declinaron por Maru Campos, a los dirigentes partidistas y a la propia gobernadora electa, aseguró que la próxima gira de agradecimiento que ya había anunciado será el primer paso de su estrategia para encabezar la oposición en el estado.

Su apuesta, reveló, es que el PRIAN representado por la alianza que arropó a Maru se habrá de dividir pronto. Son puros “bandidos”, acusó, que se van a pelear a la hora de repartirse el botín estatal y ver que Javier Corral ya casi no les dejó nada. En cambio los morenos como él, pese al nombre, son puros, blancos e impolutos.

El encendido discurso de Loera dejó claro que seguirá el camino de Andrés Manuel. No se esperará calladito el sexenio de Campos Galván; por el contrario, será su piedra en el zapato.

No lo dijo pero quienes saben entender traducen el mensaje como la intención de Loera de, patrocinado por la Cuarta Transformación, hacer campaña de aquí al 2024 por la senaduría y luego otra vez por la gubernatura.

Necesitará buena condición física, mental y cambio drástico de estrategia, en particular del centro hacia el sur del estado.

•••

Los morenos también reportan que son dos las posiciones de mayor peso que, tras la derrota de gran parte de las candidaturas, habrán de ser objetivo de la disputa interna que ya comienza a hacer ruido.

Se trata de la delegación de la Secretaría del Bienestar, a cuya titular Bertha Alcalde, le tocan ‘Las Golondrinas’ desde el lunes posterior a la elección; y la dirigencia estatal del partido, todavía en manos del que ahora es alcalde suplente de Juárez, Martín Chaparro Payán.

Para la superdelegación federal es impulsada la que fuera coordinadora de campaña de Juan Carlos Loera y extitular de la Aduana de Juárez, la maestra Deirdré Bazán. Su experiencia en la gestión pública federal la posiciona como pocas.

El excandidato, por su parte, podría buscar para sí o los suyos la dirigencia partidista, que considera le toca por derecho una vez que levantó la votación en el estado.

Esas son las apuestas de un grupo. Falta ver las que presente la facción de la misma superdelegada actual, que el fin de semana tuvo de visita a su hermana, la influyente secretaria del Trabajo, Luisa María Alcalde.

De irse la funcionaria querrá dejar a su primo, Fernando Tiscareño, excandidato derrotado por el Octavo Distrito de la capital, o a cualquier otro que siga la línea de Bertha Luján, presidenta del Consejo Nacional de Morena.

Ni se diga de la apuesta que haga Cruz Pérez Cuéllar, quien como alcalde electo de la frontera se convierte en uno de los liderazgos más fuertes del partido en la entidad. Su suplente Chaparro podría ser la carta para la superdelegación, posición que siempre ha querido el dirigente.

La dirigencia partidista, en tanto, el alcalde juarense podría reclamarla para alguno de sus cuadros que ya están dentro de la estructura morenista.

•••

Este lunes se reintegrará a la Presidencia municipal Armando Cabada, tras ser entregadas las constancias de mayoría respectivas a la elección recientemente desahogada. Estará a la cabeza del equipo municipal en la entrega-recepción al electo edil de Morena, Cruz Pérez Cuéllar.

Buena decisión la de Cabada, sin duda, pues con su regreso desde hoy mismo se enfocará a meter orden en la administración municipal, para procurar de esa manera un cierre adecuado y de paso entregar las obras más significativas que traerán provecho para esta frontera.

Cabada Alvídrez tiene asegurado por la vía plurinominal un escaño en el Congreso de la Unión, como diputado federal, desde donde podrá impulsar las reformas legislativas y la gestión de recursos que son necesarias para la frontera, a partir de septiembre.

•••

Es casi un lugar común decir que son iguales, igualitos los dos últimos gobernadores, César Duarte y Javier Corral, por más que uno trate de diferenciarse con retórica de cobre.

Ahora, en el fin de la administración del segundo surgen más evidencias que lo comprueban, desde el discurso, el fraseo y los hechos; lo difícil es distinguir las diferencias en medio de una transición que parece repetir la historia ocurrida hace cinco años.

Hacia 2015 el ahora preso en Miami realizaba una gira por Santa Bárbara, al sur de la entidad, pegado a su tierra de origen, para inaugurar un pequeño hospital con sala de partos.

Presumía Duarte, en el marco del 450 aniversario de la ciudad más antigua del estado, que después de tres décadas podrían volver a nacer niños en esta comunidad, dado que hasta antes de esa fecha los santabarbarinos por necesidad y falta de infraestructura tenían que nacer en Parral.

La foto de entonces con todo y boletín oficial que resalta la palabrería duartista puede apreciarse en la versión digital de La Columna.

La semana pasada Corral estuvo de gira por Nuevo Casas Grandes y Casas Grandes para poner en marcha también un centro de salud en este segundo municipio. ¿Cuál fue su mensaje? El mismo, después de muchos años de que sus pobladores nacían en el vecino Nuevo Casas Grandes, ahora ya podrían nacer en su tierra. Eso dijo. La evidencia gráfica también en versión digital.

Es en esencia el mismo discurso, recuerdan los memoriosos críticos de ambos personajes. Son variaciones mínimas, nomás de forma las que podrían distinguirlos; igual se podría poner a Corral en Santa Bárbara y a Duarte en Casas Grandes y nadie notaría la diferencia.

Tan lengualarga uno como el otro, sobre todo porque su aportación con esas inversiones ni tiene las enormes dimensiones sociales que presumen, ni tiene un impacto mayor en el sistema de salud.

La tasa de crecimiento poblacional de los municipios en mención es apenas una fracción del promedio estatal o nacional. Es mucho menos del uno por ciento anual durante los últimos 20 años, de acuerdo a la información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía.

Tal vez nomás en eso se parecen ambas localidades, una localizada al noroeste de la entidad y la otra en el extremo sur.

•••

La campaña de Movimiento Ciudadano en todo el estado, que encabezó el parralense Alfredo “Caballo” Lozoya, cerró sin actos costosos y hasta con donativos para asociaciones de pacientes con cáncer.

Pero fue mero candil de la calle y oscuridad de la casa, pues quienes colaboraron con dichas campañas a lo largo de la entidad siguen esperando el pago.

De ahí el meme más visto de los últimos días (visible en versión digital), que se mandan a manera de protesta los excolaboradores de las campañas. Muestra la falta de congruencia entre lo que se ofertó a la población a cambio del voto y lo que ocurría dentro del proyecto emecista.

•••

Por cierto, una vez más volvió a suceder: se quedaron chiflando en la loma miles de mujeres y hombres que dieron todo su esfuerzo en las campañas electorales aunque su gallo haya resultado perdedor.

Son muchos los contendientes y sólo uno es el ganador y los demás se quedaron sólo con el bronceado tipo Luismi y en muchas ocasiones hasta salieron perdiendo por poner de su dinero para alimentos y traslados, entre otros gastos.

El caso de “campañeros” muy molestos, y lo que le sigue, se da tanto en chiquipartidos con presupuestos muy ajustados, como en los grandes con decenas de millones para gastar a sus anchas.

La promesa de un puesto, si ganan, no es suficiente; debería regularse por ley el ingreso mínimo de los nobles ayudadores, que en muchos casos ni las gracias reciben, a pesar de las intensas jornadas bajo el ingrato sol.

Y a veces hasta tienen que hacer el ridículo con tal de llamar la atención a favor de su gallo y se exponen también a agresiones verbales y físicas. El ejemplo más ruidoso es el MC, pero la situación se repite en casi todos los partidos, que convenientemente nunca han regulado esa parte de su vida interna, la del trabajo en campaña. 

close
search