PUBLICIDAD

Opinión

Así las cosas con los Ceresos

El tema de los Centros de Reinserción Social es muy importante para conseguir un desarrollo social integral

Armando Cabada
Político

lunes, 23 enero 2023 | 06:00

PUBLICIDAD

El tema de los Centros de Reinserción Social es muy importante para conseguir un desarrollo social integral. A la hora de escribir estas líneas, fue inevitable que viniera a mi mente una gran película llamada “Sueños de Fuga” (Shawshank Redemption es su título en inglés) protagonizada por dos grandes actores Tim Robbins y Morgan Freeman; donde se detalla de una gran manera el proceso de deshumanización en una prisión.

Existen dos frases en la película, que describen perfectamente la situación que se vive en las prisiones y/o centros de detención, una de ellas es dicha por Tim Robbins en el papel de Andy Dufresne: “Es gracioso que estando afuera de prisión era un hombre honrado, recto como una flecha. Tuve que estar en prisión para convertirme en criminal”. Esta frase es importante en este análisis, porque muestra la distancia tan grande que existe en el nombre de Centro de Reinserción Social y la verdadera esencia de lo que se vive en esas instituciones.

PUBLICIDAD

La otra frase está en los diálogos de Morgan Freeman, cuando en una plática con Tim Robbins le dice: “Te encierran de por vida, y eso es precisamente lo que te quitan”, que muestra el grado de desesperanza que existe para los internos, orillándolos a cambiar radicalmente su orden de prioridades por cuestiones más inmediatas, con lo que se alejan los objetivos de reinsertar socialmente a una persona.

Esto que les he comentado en estos párrafos anteriores, viene como una consecuencia lógica de los hechos que hemos estado viviendo en el estado, pero específicamente en Juárez a raíz de lo que hemos experimentado como sociedad tras la fuga y motín donde se dieron a la fuga alrededor de 30 personas del Cereso 3 con sede en nuestra ciudad.

Cabe señalar a manera de aclaración que, los hechos suscitados no son privativos de nuestro estado o nuestra ciudad, por el contrario, son una muestra que tiende a ser una generalidad de lo que ocurre en estos centros de detención en todo nuestro país; aunque no por ello deja de ser una verdadera situación digna de análisis y de estudios sociales. Para ello es necesario dividir el análisis en dos partes, una sobre el propio interno y otra sobre las condiciones del Cereso. 

Comenzaré con los internos y, debemos ser contundentes en que un criminal debe pagar por sus faltas y delitos, esa es la única manera en que se dará cuenta de la gravedad de su actuar y a partir de esa situación comenzar el camino de la reinserción. El principal obstáculo para esto es el grado de impunidad que, permea a lo largo y ancho del sistema penal mexicano. Durante mi experiencia como presidente municipal, me tocó ver de primera mano personas que los policías municipales detenían una y otra vez por los mismos delitos y faltas, pero que terminaban saliendo a las calles por argucias legales y probablemente también por los acentuados procesos de corrupción que terminan dando al traste con cualquier esperanza de rehabilitación.

La otra parte son las condiciones deshumanizantes de los penales que, por lo general, hacen un vacío en las circunstancias propias de la convivencia en donde hay unos pocos que gozan de muchos privilegios, tal y como ha quedado demostrado en las revisiones subsecuentes a la fuga, en donde algunos internos tenían acceso a comodidades, privilegios y hasta fiestas con alcohol, drogas y prostitución, que hacen evidente que los directivos estaban al tanto de lo que ocurría. Por otro lado, existen internos que no tienen acceso a las condiciones mínimas para una vida con dignidad. Antes de seguir, debo aclarar que cuando hablo de condiciones dignas no me refiero a que no sean condiciones duras que evidencien un pago a la sociedad por las faltas y fallas que el interno cometió.

Partiendo pues de estos dos componentes, es necesario entender que mientras no se atienda la disparidad privilegiada, será difícil que un interno se reintegre a la sociedad de manera adecuada, de igual manera si se percibe un ambiente de impunidad como el que vivimos, será más fácil que los que se encuentran en prisión, se sientan menos encerrados que los ciudadanos que se encuentran teóricamente libres, pero sujetos a la voluntad de los que se encuentran dentro.

PUBLICIDAD

ENLACES PATROCINADOS

close
search