Opinión
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Arrebataron a sus hijos; hoy amenazan a sus padres

A una desventura trágica se le ha sumado otra igual de inimaginable terror contra las familias de los jóvenes legalmente todavía en calidad de desaparecidos Fátima Guadalupe López e Irving Adolfo Zaragoza

LA COLUMNA
de El Diario

jueves, 21 enero 2021 | 06:00

-Arrebataron a sus hijos; hoy amenazan a sus padres

-Biden y el regreso del mismo Estados Unidos

-Sigue la embestida, ahora avientan ‘testigo protegido’

-Prepara Corral su confeti en plena campaña

A una desventura trágica se le ha sumado otra igual de inimaginable terror contra las familias de los jóvenes legalmente todavía en calidad de desaparecidos Fátima Guadalupe López e Irving Adolfo Zaragoza, apenas de 18 y 27 años de edad.

El pasado fin de semana, fueron “visitados” varios domicilios de sus amigos y familiares por agentes de la Policía Estatal para seguirlos presionando contra la denuncia interpuesta contra elementos de esa corporación.

Permanecen en calidad de prófugos como supuestos responsables de ese hecho delictivo los agentes Marco G., Jacobo C., Jesús M. R., Luis E. Z., y Juan Manuel de la C.

La Fiscalía General de Justicia, sus órganos de Control Interno y la Fiscalía Especializada de la Mujer, han desatado una también supuesta persecución contra esos agentes como involucrados en la desaparición y posible asesinato de ellos y otro joven.

Ni tales circunstancias espeluznantes han orillado a funcionarios de esas corporaciones o sus jefes en el Gobierno del Estado a implementar medidas cautelares de protección para las familias de Irving y Fátima.

Es evidente el tremendo peligro en el que están colocados y ni así el gobernador del estado, Javier Corral; ni el secretario de Seguridad responsable de la Policía Estatal, Emilio García, ni el fiscal de la Zona Norte, Jorge Nava, han procurado su protección. Peor aún, sus propios agentes siguen con las amenazas. Quizá deban pedir auxilio las víctimas a la Policía Municipal que cuenta con protocolos para el efecto, y sobre todo, responsabilidad social.

Hace apenas unos días Corral y Emilio García justificaron la compra de una camioneta Suburban blindada para el segundo que le costó al presupuesto chihuahuense más de seis millones de pesos.

Argumentaron con el desparpajo e irresponsabilidad de siempre que el secretario lleva a cabo actividades de campo y no de escritorio, pero estos hechos demuestran que no hay tal actividad de campo y que la población sigue a merced no solo de los delincuentes comunes sino de policías uniformados.

La desaparición de los muchachos fue desde el 27 de diciembre, días más tarde fueron hallados sus cuerpos, identificados de manera extraoficial, todavía hoy es hora que la Fiscalía no ha revelado un solo dato sobre el caso, ni siquiera las imágenes de los policías inmiscuidos. Las complicidades deben ir hasta niveles insospechados.

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Fuera de los naturales miedos originados por la insurrección de los radicales trumpistas durante la víspera, nada opacó la llegada de Joseph Biden como nuevo Presidente de los Estados Unidos.

Muchos de los rebeldes que pretendieron tomar la figura institucional más emblemática para la libertad y la democracia del pueblo norteamericano, el Capitolio, quedaron bajo resguardo en cárceles o procesados penalmente. Fueron inmovilizados.

El agitador, el impulsor de una sublevación inexplicable a la luz de toda razón, no tuvo ni el valor para poner la cara por todos ellos y solicitar las disculpas correspondientes, ni tampoco para entregar al sucesor al menos protocolariamente los bienes que depositaron en sus manos los estadunidenses. No era una más de sus lucrativas empresas, era el gobierno de todos.

Salió Donald Trump de la Casa Blanca sin despedirse de las instituciones, sin despedirse del cargo que le fue conferido, sin saludar, sin recibir al nuevo representante del Poder Ejecutivo de su país. No puede ser presentado su discurso de despedida como mensaje al pueblo americano si no aceptó al nuevo Presidente de todos los americanos.

Partió Trump a Florida bajo la amenaza repetida de crear un Partido Patriota sin demostrar su patriotismo y el respeto a su propio juramento que le ordenaba defender a cada patriota americano, incluido el soldado demócrata, al inmigrante republicano, al radical, al pacifista; a la clase económica baja, a la media, a la alta. No podrá llamarse patriota solo para sus seguidores.

Entendemos en toda su dimensión que la frontera con México haya sido completamente sellada por la pandemia pero también sabemos que el cierre riguroso se ha prolongado más lejos de la lógica misma que impuso la contingencia por razones personalísimas del antiinmigrante expresidente y su odio racial extremista.

La elección estadunidense por Biden no fue gratuita. Trump pasará a la historia universal como uno de los pocos presidentes estadunideses no reelectos porque equivocó su actitud, su conducta; desperdició el tiempo en gobernar solo para él mismo.

En el pecado llevó la terrible penitencia. Se impuso con la toma de Biden el espíritu democrático del país vecino.

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Insólito otro gobernante con enfermedad de poder. Perdida la brújula y hasta la razón. Ha movido piedra tras piedra Javier Corral de todo el Gobierno del Estado, incluidos los poderes Judicial y Legislativo para atacar a su compañera precandidata a gobernadora, Maru Campos Galván.

Ayer fue colocado en escena, en el extremo de la irresponsabilidad, un supuesto testigo protegido, el exsecretario de Hacienda durante el duartismo, Jaime Herrera, para poner en la picota particularmente al actual Secretario del Ayuntamiento de Chihuahua y operador de la alcaldesa con licencia, César Jáuregui Moreno.

Siguió Javier Corral con el plato favorito de la nómina secreta manejada presumiblemente justo por Herrera y otros funcionarios de Hacienda.

Antes que apareciera Herrera, -ayer por la tarde en conferencia de prensa en la ciudad de Chihuahua- el propio Jáuregui exhibió audios sobre conversaciones telefónicas sostenidas con él donde confiesa que lo ha obligado el corralismo a testificar en su contra y “contra muchos otros”.

Es claro el miserable objetivo electoral de Javier Corral. Son supuestos procesos que fueron resguardados desde el 2017 y solo fueron aventados al ruedo, sin pasar todavía por el Poder Judicial, hasta que faltan solo tres días para la elección interna en el PAN para elegir candidato a gobernador.

Todo gobierno ha sido metido en esa guerra.

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Aunque la ley lo obliga a rendir un informe del año final de su gestión hasta agosto, Javier Corral ordenó preparar todo para los primeros de febrero. Quiere echarse confeti en aras de su futuro político personal, más que nada.

La Coordinación de Relaciones Públicas, la Coordinación de Asesores, Coordinación Ejecutiva de Gabinete y Comunicación Social ya comenzaron con los preparativos para definir día, hora y lugar en que pueda lucir los supuestos logros.

Por lo mismo todos los secretarios también fueron requeridos para que envíen los avances de programas y sobre todo los planes que tienen para este año. Porque como es poco lo que hay para informar seguramente el acto estará lleno de retórica hueca y promesas que no se habrán de cumplir en los escasos siete meses que le quedan a su administración. Igual que como fue la toma de protesta.

En febrero es cuando comienza el período de las intercampañas por la gubernatura, es decir la parte del proceso electoral en la que ya hay candidatos pero no pueden andar pidiendo el voto. Es el momento que aprovechará Corral aunque él, por fortuna, ya no estará en las boletas.

Obviamente hará ruido la decisión, que no tarda en oficializarse dado que ya están por mandarse a hacer las invitaciones para luego distribuirlas a la brevedad. Esos “informes” inventados, que son mero acto de lucimiento, causaban molestia cuando eran en marzo de cada año, así que ahora en pleno tiempo de campañas no serán muy bien vistos.

Además hay otras cosas ocultas en la fecha que se elija de febrero -tentativamente el martes dos, porque el día primero es lunes no laborable- dado que ya entonces habrá candidato del PAN a la gubernatura. Si pierde su apuesta el gobernador usará el acto para condimentar la persecución ya conocida; si la gana será para apuntalar el proyecto azul y el suyo personal, que no acaba con la gubernatura de Chihuahua aunque en el futuro no le alcance ni para una regiduría.