Opinión
OPINIÓN

Apenas viene lo peor, dice jefe infiltrado

Ni en su 'Estado Mayor', como le llama Emilio García Ruiz a su grupo compacto, puede confiar dicho secretario de Seguridad Pública

LA COLUMNA
de El Diario

viernes, 26 febrero 2021 | 06:00

-Apenas viene lo peor, dice jefe infiltrado

-Para el IEE, examen es más de control emocional

-Mocken trae equipo propio para todo

-Le dejan los espectaculares al ‘Gabo’

Ni en su “Estado Mayor”, como le llama Emilio García Ruiz a su grupo compacto, puede confiar dicho secretario de Seguridad Pública. No acaba de dar alguna instrucción cuando ya tiene en su celular amenazas o mensajes de grupos criminales. Ni en su blindada de siete millones ha de estar seguro.

Ese grado de infiltración hasta los mandos de segundo nivel es lo que mantiene paralizada la dependencia a cargo de las fuerzas estatales, agrupadas todas en la Comisión Estatal de Seguridad.

El otro ingrediente que abona al colapso es la desconfianza hacia el propio García Ruiz, quien desde su designación hace un año comenzó a destejer acuerdos con los grupos delincuenciales protegidos anteriormente, hasta su llegada.

No fue propiamente combate a la corrupción pasada lo que hizo el secretario, sino nuevos pactos con nuevos jefes. A un relevo en el gabinete de seguridad -así ha sido siempre y hoy no hay diferencia alguna- le siguen sus respectivos cambios de acuerdos en los cárteles y sus células.

El reacomodo no ha hecho más que recrudecer las acciones de violencia con las que los criminales resuelven sus problemas. Cada vez más violentos y más atroces. Los resultados se han visto igual en Juárez que en Nuevo Casas Grandes, igual en la capital que en apartadas regiones serranas.

Tal vez por eso la advertencia que, en corto, ha deslizado García Ruiz durante los últimos días hacia ese grupo compacto y hacia arriba en la cadena de mando del Poder Ejecutivo.

Apenas viene lo peor, es lo que ha advertido el propio titular de las fuerzas estatales preventivas, porque también los tiempos políticos son bien aprovechados por la delincuencia en la eterna pelea por las plazas y los territorios del estado.

Esa advertencia camina entre la ineficiencia y la complicidad, entre la incompetencia y la desfachatez de un funcionario de primer nivel. Y no hace más que aumentar el grado de alarma entre las corporaciones, que difícilmente se sorprenden ya con la saña mostrada por la delincuencia.

***

Este sábado es al fin el examen para ocupar la presidencia del Instituto Estatal Electoral que actualmente encabeza Claudia Arlett Espino.

La convocatoria correspondiente fue lanzada por el Instituto Nacional Electoral (INE) a finales de diciembre pasado y la designación debe llevarse a cabo a más tardar el 16 de abril, lo cual significa que el nuevo jefe o la nueva jefa del IEE cargará sobre sus hombros la responsabilidad de la elección de junio próximo.

Será renovada la gubernatura, las 67 alcaldías, la 67 sindicaturas, las 33 diputaciones (22 de ellas de mayoría, 13 plurinominales) y todas las regidurías. Todo esto será manejado por el IEE; el INE dirigirá la elección de los 500 diputados para la Cámara Baja (300 de mayoría), nueve de ellos por Chihuahua.

Son más de 30 los que fueron inscritos para ocupar ese cargo que tiene como premio individual un salario superior a los 150 mil pesos mensuales y el manejo discrecional del presupuesto de dicho órgano, pero como grave responsabilidad institucional justo la de conducir un proceso inclusivo y apegado por completo a la ley, y no bajo la subordinación del gobernador en turno, como ha solido ocurrir.

En la lista de prospectos aparecen Adrián Holguín González, Alejandro Gómez García, Alma Rosa Armendáriz Sigala, Andrés Morales Arreola, Andrés Venegas Beltrán, Arturo Armendáriz Domínguez, Carlos Alberto Santillanes Chapa, Carlos Eduardo Calderón Romero, Christian Yaneth Zamarripa Gómez, Cristóbal Antonio Peinado Quezada, Erick Alejandro Muñoz Lozano, Erika Torres Terrazas, Héctor Francisco Sáenz González, Jacquez Adrián Jácques Flores, Jaime Armando Muñoz Baca, Jesús Miguel Armendáriz Olivares, Jesús Rogelio Villalobos Aragón, Jorge Antonio Martínez Quezada, Jorge Emilio Hernández Mata, José Eduardo Balcázar Muñoz, José Eduardo Borunda Escobedo, José Ramírez Salcedo, Julio César Santacruz Favela, Luis Hernán Arellano Ulloa, Marco Humberto Calderón Muñoz, Mirna Alicia Pastrana Solís, Nohemí Gómez Gutiérrez, Omar Venegas Quintana, Priscila Torresdey Arzola, Ramón Salazar Burgos, René Rodríguez Campos, Ricardo Humberto Gándara Hernández, Ricardo Zenteno Fernández, Roberto Luis Rascón Maldonado, Ruth Arreguín Medrano, Sergio Chaparro Varela, Víctor Yuri Zapata Leos y Yazmín Virginia Rivera Maldonado.

Aparecen ahí varios nombres de candidatos con un largo historial en organismos electorales de Chihuahua, pero prácticamente todos ellos bien identificados con diversas figuras del PRI, si acaso alguno con Morena; un par de juarenses, Borunda y Pastrana, y dos que se consideran los más aventajados con experiencia en las oficinas centrales del INE, Eduardo Balcázar y Alejandro Gómez.

Prácticamente todos ellos dominan el grueso de los aspectos jurisdiccionales electorales, esa es condición básica; el examen en ese sentido es imposible de reprobar para todos, pero quedará al frente quien ofrezca las mayores garantías de conducir un proceso que sea capaz de atender a centros, izquierdas, derechas, etc.

Las vísceras ahí son las primeras en ser desechadas. Su función no es neuronal.

***

Maurilio Fuentes, “Nayo” del Villar, Arturo Escobar, Ricardo Salas, Roberto Hernández, Verónica Nuño, Hugo Venzor, forman parte del trabuco integrado por Javier González Mocken para operar la campaña electoral por la Presidencia Municipal.

Son todos ellos, más quienes sean sumados en el curso de los siguientes días por el equipo de la candidata a la gubernatura, Maru Campos. Harán una combinación sobre todo para efectos de comunicación y aplicación de algunas estrategias.

Campos cuenta con equipo experimentado en el territorio electoral; no habrá problema con eso. Ni qué decir de Mocken, es tiburón en esas lides, con la ventaja además de que ha mantenido prácticamente intacto su equipo y la condición física agarrada en su campaña del 2018.

Maurilio, “Nayo” y toda esa clica que antes formó parte del nostálgico tetismo son expertos en días D; su capacidad de “convocatoria” en jornadas electorales está más que probada, mientras que en asuntos financieros –junto con pegado- nadie mejor que Venzor, exoficial mayor del municipio cuando Mocken fue alcalde.

Todo ese grupo del ahora candidato del PAN a la alcaldía es visto con recelo por los amorcillados directivos juarense del blanquiazul, pero ya se irán familiarizando con esa otra forma de operar elecciones.

***

Se blindó tan bien jurídicamente el aspirante de Morena a la candidatura a presidente municipal, Gabriel Flores Viramontes, que ni siquiera lo despeinó una denuncia ante el Instituto Estatal Electoral por sus espectaculares instalados en Juárez.

La queja fue presentada desde hace días por los anuncios que desplegó el también exdirigente de los industriales fronterizos, dándole trámite la autoridad electoral dentro del expediente IEE-PES-011/2021, correspondiente a un procedimiento especial sancionador.

En el caso se pedía la medida cautelar de ordenar el retiro de dichos anuncios, con el argumento de que era promoción personalizada y actos anticipados de campaña. Es lo clásico entre lo clásico de las demandas en tiempos electorales.

Sin entrar todavía al fondo del asunto, la cautelar fue negada apenas el pasado miércoles por la tarde, dentro de un resolutivo cuyo extracto puede verse en la versión digital de La Columna.

El haberse negado la medida en contra del anuncio es un anticipo de lo que deberá ser la resolución final. En todos los casos similares las quejas han terminado siendo desechadas, tanto aquí como en otros anuncios de diferentes actores políticos.

O sea, la determinación del IEE apunta a que no hubo violaciones a la norma electoral, dado que el mensaje con el nombre del aspirante y la palabra “presidente” en mayúsculas, es promoción de la Fundación Gabriel Flores, aunque lleve implícita otra cosa para los que saben leer.