Opinión

AMLO no ayuda a sus candidatos en Chihuahua

El presidente de México se radicaliza. Con esto sigue teniendo contentos a los que conforman su base, y la prueba es que hasta se lo aplauden

José Ignacio Gallardo
Analista

miércoles, 05 mayo 2021 | 06:00

El presidente de México se radicaliza. Con esto sigue teniendo contentos a los que conforman su base, y la prueba es que hasta se lo aplauden. Fuera de ese sector lo que provocan esas palabras es preocupación. El discurso que sostiene Andrés Manuel López Obrador desde hace semanas, ya empieza a asustar, y a molestar a muchos mexicanos. La actitud que muestra eljefe del Ejecutivo genera una incertidumbre social que no ayuda a sus candidatos que se encuentran en contienda en el estado de Chihuahua. 

Los ataques constantes, injustificados y muy estridentes que AMLO dirige de tiempo atrás a los consejeros del Instituto Nacional Electoral (INE) han arreciado recientemente. Son muchos meses en que se utilizan las conferencias mañaneras para dirigir fuertes ataques y amenazas en contra de Lorenzo Córdova, presidente consejero del INE y del consejero Ciro Murayama.

Preocupantes y ofensivos los comentarios en contra del árbitro electoral a unas cuantas semanas de celebrarse las votaciones. El problema se agrava porque ahora AMLO ha incluido en estos ataques a los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), a los del Tribunal Federal Electoral del Poder Judicial, así como a los consejeros del Instituto Federal de Acceso a la Información (IFAI). No es conveniente ni aceptable que diariamente el presidente de México se encargue personalmente de  descalificar a los organismos encargados de organizar, sancionar y darle validez al proceso electoral.  A los integrantes del INE y del TRIFE los ha llamado en diversas ocasiones, más de las necesarias, conspiradores y enemigos de la democracia.

Tampoco es aceptable que cuando las resoluciones de estos organismos son favorables a AMLO, hasta aplauden él y los suyos. Sin embargo cuando éstas no resultan acordes con los deseos del presidente, las desaprueban  y amenazan con desaparecer estas instituciones autónomas. Esta actitud beligerante y amenazadora está causando la caída o el estancamiento en las preferencias de los electores hacia el presidente de México, el partido Morena y sus candidatos. En Chihuahua, la amenaza de que este será el último proceso donde intervenga el INE, y de que desaparecerán otros organismos autónomos evidentemente no es bien recibida en muchos sectores del estado.

Tampoco fue del agrado la intensión de que estas instituciones serán absorbidas por secretarías de Estado o por el Poder Judicial. Es claro que estas actitudes autoritarias afectan a los candidatos de Morena en todo el país, el estado de Chihuahua incluido. Lo peor para este partido es que varios candidatos están empezando a repetir el discurso presidencial, y eso los aleja más de los electores chihuahuenses. De por sí el candidato morenista al Gobierno estatal ya lleva semanas estancado en el segundo lugar en sondeos y preferencias.  Parece que Juan Carlos Loera de la Rosa alcanzó su techo en niveles de aceptación, mientras que Maru Campos,  candidata del PAN-PRD mantiene el liderazgo con el 43 por ciento, Loera de la Rosa no sale del rango del 27 al 30 por ciento. Por eso es evidente, que el discurso del presidente y los graves escándalos de carácter sexual de políticos identificados con Morena de ninguna manera están ayudando a los aspirantes de este partido. Ya ha transcurrido la mitad de las campañas a gobernador y diputados federales y las cifras no cambian, se mantienen. Se le acaba el tiempo a los de la 4T y se ve difícil que las cosas cambien. Solo haciendo algo extraordinario pueden lograr que Morena y su candidato al Gobierno del Estado despeguen. Les queda un mes.