Opinión

Algunas reflexiones de final de cuarentena

A propósito de la reapertura de escuelas y negocios, será muy importante hacer una evaluación de lo que ha sucedido este año 2020

Daniela González Lara
Analista

jueves, 21 mayo 2020 | 06:00

A propósito de la reapertura de escuelas y negocios, será muy importante hacer una evaluación de lo que ha sucedido este año 2020 y a todo estilo de la noche vieja, hacer un recuento de los daños ocurridos durante este período extraordinario en nuestras vidas y que jamás vamos a olvidar. 

Espero que usted mi querida lectora, lector, no hayan tenido que sufrir la pérdida de un ser querido ni sufrido la pena de tener a alguien con el contagio y lo síntomas que según la información que circula, ahoga y debilita al ser humano mostrándole toda su fragilidad como ser vivo. La salud es lo más importante, a partir de que contamos con ella todo lo demás, es lo de menos. 

Precisamente de ese tema quiero platicar con usted, pienso que hoy más que nunca es imperativo recapacitar sobre nuestros hábitos alimenticios y deportivos, más que sonar el presente escrito a una cantaleta sobre la importancia de comer frutas y verduras, me gustaría que reflexionáramos sobre cómo el tener una alimentación adecuada nos puede salvar la vida o darnos una mejor calidad de la misma. No estoy hablando de comer salmón todos los días o utilizar únicamente sal del Himalaya para preparar sus platillos, me refiero a hacernos el propósito de eliminar los malos hábitos que todos tenemos y que cada uno de nosotros sabe cuáles son, dejar de fumar o evitar el consumo de comida chatarra por ejemplo.

 Eso no cuesta dinero, al contrario, nos permite ahorrar y mejora la salud. Por muy crudo que se lea, es preciso decir que se aproximan nuevos retos para los sobrevivientes de esta pandemia. Algunos le han llamado “la nueva normalidad”, y contemplará aprender a vivir con un virus mortal para el cual no existe vacuna pero que se puede enfrentar con éxito si se cuenta con un sistema inmunológico fuerte y eso solamente se logra haciendo ejercicio regularmente y tratando de comer lo más sano posible. 

Para quien diga que para los pobres cuesta menos comerse unas papas fritas que un plato de ensalada, le digo que entonces es momento de que los que más podemos, más sabemos o más tenemos, comencemos a tomar acción para que las cosas cambien en beneficio de todos por igual. Necesitamos disminuir la brecha de desigualdad, nunca debemos olvidar que fue el capitalismo imperante y la desigualdad social quienes nos arrastraron hasta estos escenarios apocalípticos. Necesitamos ser otros, o ser los mismos pero en nuestra mejor versión, menos egoístas, más solidarios, humanos y dueños de nosotros mismos, habitarnos como seres conscientes. Esta pandemia nos debe forzar a reflexionar sobre la necesidad de actuar en consecuencia como comunidad mundial sobre los sucesos que se avecinan, el cambio climático, por ejemplo. 

Estos tiempos que vivimos son el resultado de un mundo habitado por seres egoístas y el planeta ya está cobrando factura por ello. Deseo también para usted que no haya sido uno de los trabajadores que perdieron su empleo o un patrón o patrona con la necesidad de tener que cerrar el pequeño negocio imposibilitándose así a recibir ingresos, mismos que ya de por sí era complicado conseguir pagando sueldos, impuestos, renta y cubriendo además el pago de los servicios. Lo anterior también nos obligará a echar a volar la imaginación y la creatividad para hacernos de un segundo ingreso, si es el caso. Buscar fuentes de inversión, recortar los gastos innecesarios y recurrentes que sólo merman nuestro ingreso mensual como comprar café, refrescos, comer fuera de casa frecuentemente, etcétera y de esta forma hacer un ahorro por modesto que este sea, para enfrentar emergencias como las que nos está tocando vivir. Es decir, debemos educarnos financieramente. No será fácil, lo sé. Conozco la situación por la que atraviesa mi país, mi estado, mi Ciudad Juárez y me duele, pues aquí crecí y amo este lugar, sé que sabremos salir adelante pero no será gratuito, ni por gracia divina, tampoco por ayuda de ningún gobierno, sino por la determinación y el empeño diario que pongamos día a día repitiéndonos que esta crisis no nos va a vencer. Una vez más a los juarenses nos tocará enfrentar un reto más, el de sacar adelante dignamente a nuestras familias y otra vez no podremos, ni vamos a sucumbir ¡toca nuevamente alzar el vuelo mis valientes! La buena noticia es que ya lo hemos hecho antes, muchas veces y siempre hemos salido victoriosos. Gracias por leer, yo soy Daniela González Lara.