Opinión

Al rescate de la vivienda desocupada

Desde que inició la administración federal actual, las autoridades de Infonavit han anunciado sostenidamente ...

Elvira Maycotte
Escritora

miércoles, 25 marzo 2020 | 06:00

Desde que inició la administración federal actual, las autoridades de Infonavit han anunciado sostenidamente la intención de implementar estrategias dirigidas a resolver el tema de la vivienda desocupada. De hecho, hace un año se llevó a cabo un foro que el propio Infonavit organizó a fin de delinear las estrategias que habría de adoptar, lo cual es una necesidad apremiante en nuestra ciudad pues todos sabemos que este problema, muy grave, ha atrasado el rumbo de Juárez en muchos ámbitos: el social, económico y territorial, por decir lo menos.

En ese entonces escuché a funcionarios del Infonavit decir que aun cuando ellos no ocasionaron el problema directa y personalmente, responderían de forma institucional ya que por su propia naturaleza se tiene el espíritu de atender los problemas de los trabajadores. En su momento, regresé muy optimista pues vi luz, sensatez y, sobre todo, intención de colaborar y redirigir el rumbo de nuestra querida ciudad, tan maltratada por los intereses de quienes hicieron su obra y después se lavaron las manos.

Después de ello nada más y nada menos por parte de su director, el 21 de marzo del 2019 a través de Forbes, México, y Notimex, se dio la noticia de que, ante el brutal número de viviendas en esta condición, Infonavit estaba dispuesto a llegar a demoler casas en los casos más extremos: “Si no tienen servicios y no son aptas para vivir, mejor demolerlas, tal cual, porque no vale la pena desarrollar eso, porque no tendría éxito”. Aseveró que en los casos en los que las viviendas fueron abandonadas por falta de infraestructura y construidas en lugares en donde no debieron erigirse, se considera incluso la posibilidad de demolerlas. Además, agregó: “La idea es presentar el diagnóstico entero de lo que nos estamos encontrando desde el Infonavit… y se está realizando el trabajo para presentar la Política Nacional de Recuperación de Vivienda el próximo mes de abril” (del 2019).

Bien, a un año de distancia es necesario decir que seguimos a la espera de las estrategias pues el plan para su recuperación aún no se anuncia oficialmente. Ahora bien, debo aclarar que se han escuchado sobre ciertas acciones que se tiene la intención de realizar, pero, ciertamente, sólo se ha llegado a propuestas y nada en concreto.

Sin embargo, un punto que no debemos olvidar es que durante este tiempo la Sedatu emitió el Programa Nacional de Vivienda 2019-2024 en el que se da gran importancia a la alineación de sus directrices con los siete elementos que ONU-Hábitat establece para considerar que una vivienda es adecuada: seguridad de la tenencia; disponibilidad de servicios, materiales, instalaciones e infraestructura; asequibilidad, habitabilidad, accesibilidad; ubicación y adecuación cultural.

Quizá peco de pesimista, pero si revisamos las políticas de vivienda anteriores, principalmente las que dieron pauta al crecimiento tan desordenado de nuestra ciudad a partir del 2001, los siete elementos estaban presentes. En otras palabras, la política actual no incluye nada nuevo más, pese a ello, es importante resaltar que conjunta los elementos, los coloca en el marco de una política global y, principalmente, establece el compromiso de dar garantizar a su cabal cumplimiento.

Esto abre una ventana de oportunidad: las acciones de recuperación de vivienda, por ley, deberán cumplir con las siete condiciones que el Programa de Vivienda establece, en otras palabras, no se deberán invertir recursos públicos en viviendas que no garanticen a sus habitantes cada una de las siete condiciones a las que el gobierno se ha comprometido pública y legalmente.

Esto me hace recordar algunos conjuntos habitacionales con problemáticas extremas que, previo convenio con sus habitantes, debieran entrar en la estrategia de demolición visualizada por el propio Infonavit, como lo son Villas del Sur y Las Almeras, cuyos habitantes han sufrido en carne propia los embates de inundaciones que han puesto en riesgo su vida y mermado su patrimonio: si evaluáramos las viviendas y las condiciones de vida que ofrecen, veríamos que no cumplen en lo más mínimo con ninguno de los tan citados siete elementos de la política de vivienda actual. Ahora… a velar porque cada peso que se invierta, desde el Gobierno federal hasta el municipal, sea para que los juarenses vivamos mejor. Es por ley.