Opinión

A propósito de la jornada electoral

Si algo fue evidente en el proceso electoral del domingo pasado, es que las inconsistencias cometidas por el Instituto Estatal Electoral y por el Instituto Nacional Electoral se magnificaron

Martín Chaparro Payán
Analista Político

viernes, 11 junio 2021 | 06:00

El sello de la reciente jornada electoral fue la desorganización, causada en parte por los propios jaloneos que en medio del proceso, ocurrieron entre los consejeros del Instituto Estatal Electoral, por la presidencia de dicho organismo.

A lo anterior, debemos sumarle que a diferencia de otros años, en Juárez se abrieron no una sino cuatro mesas de recepción de votos, lo cual abrió la puerta al descuido en la recepción de las actas y a las irregularidades que hoy denunciamos.

Si algo fue evidente en el proceso electoral del domingo pasado, es que las inconsistencias cometidas por el Instituto Estatal Electoral y por el Instituto Nacional Electoral se magnificaron con respecto a los comicios de años anteriores. Con la larga experiencia y la historia democrática que estos organismos autónomos tienen, nos resulta difícil creer que dichas omisiones sean producto de la impericia.

Y es que el hecho de encontrar tantas irregularidades, las mismas de siempre pero ahora multiplicadas, nos hace creer que esta vez faltó muchísimo profesionalismo. Indudablemente  se confirmó la ausencia de compromiso que tienen con la ciudadanía.

Imposible esperar que un organismo que se encuentra en franca división y con una lucha de poderes al interior, se preocupe por garantizarle al pueblo un proceso electoral limpio y organizado. Desde luego que se presta a muchas suspicacias el saber que al interior de instituto que organiza las elecciones en el Estado, hay una pelea por la administración de los recursos que se habrán de ejercer en los próximos años.

¿Por qué no se puso suficiente atención en la capacitación de los funcionarios de casilla? ¿Por qué hubo tal desorganización en las mesas receptoras del voto? ¿Tuvo acaso el IEE la intencionalidad de echar a perder el proceso electoral? Desde mi particular punto de vista no le encuentro otra alternativa.

El simple hecho de que deban abrirse más del 80% de los paquetes electorales nos refleja una cuestión: la irresponsabilidad de dicho Instituto en cuidar la elección. Si hay tal necesidad de abrir esa cantidad de paquetes electorales es porque las actas tienen demasiadas inconsistencias.

Por si no fueran suficientes las omisiones en el momento previo y durante la misma jornada electoral, ahora debemos sumarle la tardanza en abrir las actas y el despropósito de iniciar el conteo sin nuestros representantes presentes. Para nuestro instituto político es evidente que hay dolo en las afrentas por parte del IEE.

Por nuestra parte, habremos de revisar las condiciones y los factores que nos llevaron al momento en que hoy estamos. Por lo pronto es un hecho que en Chihuahua hay un amplio respaldo para el proyecto que encabeza nuestro presidente de la República.

P.D. Están en su pleno derecho en exigir renuncias aquellos que se atreven a pedirlas, como también están la suficiente obligación de acatar los estatutos que nos rigen.